domingo, 31 de julio de 2016

La muerte de Cleopatra

La vida de la más conocida reina de Egipto junto a Nefertiti no deja de sorprender, ya que se trata de un legado en el que la ambición, el poder y el deseo se mezclan de forma que llegan a confundir a algunos de los hombres más poderosos del momento, con los cuales compartió trono y habitación.
Egipto era una provincia romana donde se mantenía el poder de un faraón con la condición que estos pagasen sus tributos de forma requerida. Igual sucedía con otras provincias romanas en las cuales un títere podía mantener el poder aunque el ejercito romano podía aplastar cualquier atisbo de rebelión o deseo de independencia de la ciudad eterna.


Cleopatra participó de ese juego activamente, bien con diferentes matrimonios con sus hermanos para mantener el poder (traiciones incluidas dentro de una extraña tradición egipcia) o acercándose a los hombres mas poderosos del momento, se supone con una importante capacidad de seducción.
En Egipto se centra gran parte de la historia de Roma durante los últimos años de la Republica y el establecimiento del Imperio Romano. A Egipto huyó Pompeyo después de ser derrotado por Cesar en Grecia y allí encontró la muerte debido a los consejeros de Ptolomeo XIII que pensaban así ganarse el favor de Cesar, aunque lo que consiguieron fue todo lo contrario, ya que Cesar valoraba el honor de sus enemigos por encima de todo. Tanto los consejeros como el propio rey terminaron muriendo, convirtiéndose Cleopatra en la reina de Egipto.
Durante el tiempo que Cesar estuvo en Egipto vivieron un romance fruto del cual nació un hijo que se conoce con el nombre de Cesarion


Como sabemos Cesar regresó a Roma e incluso Clepatra le pudo visitar allí, pues se encontraba en la ciudad cuando Cesar fue asesinado al poco de proclamarse como dictador vitalicio.
Cleopatra volverá a la acción durante el segundo trinvirato, cuando Marco Antonio sea obligado a salir de Roma para hacerse cago de las provincias del este, ya que tanto Octavio Cesar Augusto como Lépido se habían dividido las posesiones romanas tras su victoria sobre Casio y Bruto, que habían participado en el asesinato de Cesar. Marco Antonio se estableció en Egipto y seducido por Cleopatra vivió una vida de fiesta y desenfreno en este lugar. Cleopatra dio a luz gemelos fruto de esta relación.
Quizás fue la ambición y la autoconfianza lo que llevó a Marco Antonio a luchar por el poder con Augusto en una guerra en la que contaba con un mayor número de soldados a los que abandonó a su suerte para pasar tiempo con Cleopatra en la batalla decisiva, siendo estos derrotados por el futuro emperador romano.


Como consecuencia de la derrota e informado de la muerte de Cleopatra, Marco Antonio decidió suicidarse, según dicen arrojándose sobre su propia espada. Pero era falso y Cleopatra estaba viva, aunque ella misma no soportaba la presión y la falta de Marco Antonio por ello también decidió suicidarse. 
Tradicionalmente Cleopatra se suicidó por la mordedura de una serpiente, en concreto un aspid, un tipo de cobra de pequeño tamaño que abundaba en tierras egipcias, la mordedura de la serpiente en uno de sus pechos haría que el veneno fuera más eficaz siendo la muerte lo más rápida posible. Esta historia, si es verdadera, es como se ha representado principalmente a lo largo de la historia del arte, Cleopatra semidesnuda con el pecho descubierto y una serpiente de pequeño tamaño en sus manos momentos antes de ser picada o ya con la picadura en el pecho. La reina suele aparecer acompañada por alguno de sus esclavos.
Algunos escritores dicen que esta teoría no es cierta y que lo que realmente mató a Cleopatra fue una poción donde se habían mezclado diferentes tipos de veneno.
Sea como fuere sin duda la figura de Cleopatra se rebela como un personaje principal de la historia de Roma en un momento crucial como es la caída de la republica y la llegada del imperio romano.


domingo, 24 de julio de 2016

Tres momentos claves en la vida de El Greco

Domenicos Theotokopoulos es uno de los pintores mas conocidos y considerados a nivel mundial. Se trata de uno de los pintores manieristas más importantes del mundo occidental. Pero para configurar su estilo pasa por diferentes fases de aprendizaje o etapas que después se verán reflejadas en su forma de pintar.


Vamos a estudiar esos tres momentos que le marcan como pintor.
  • La estancia en Creta: se trata del origen del pintor, así que es normal que se sienta influenciado por los artistas de la zona que conviene recordar tiene un rito cristiano diferente al católico. Por tanto los iconos bizantinos serán una gran referencia. Al mismo tiempo esas caras que parecen estiradas y ovaladas en algunos casos tendrían que ver con este tipo de representaciones. Al mismo tiempo la división de las pinturas en dos zonas, una que alude al cielo y otra que alude a la tierra, tiene que ver con algunos iconos donde se aprecian este tipo de divisiones.
  • La estancia en Italia: su padre le envió a estudiar a Venecia, de la que Creta era una colonia en estos momentos, allí llegaban los tentáculos comerciales de la ciudad. Venecia como centro de referencia, también del arte y de la escuela de pintura que nos dio artistas tan importantes como Tiziano, Tintoretto o Veronés, que fueron maestros del Greco en la ciudad de los canales. Igualmente en Italia viajará hasta Roma u allí admira la pintura de Miguel Angel, sus figuras tan masivas también aparecen en los cuadros de El Greco.
  • Su vida artística en España: ya en nuestro país pasará El Greco por dos lugares de suma importancia, el primero bajo las órdenes de Felipe II en el Monasterio de El Escorial, donde realizó algunas obras, aunque parece que su estilo no encajaba muy bien con el gusto real. De allí se trasladó a Toledo donde se asienta y donde desarrolló la mayoría de los trabajos que hoy conocemos. La capital católica ofreció al pintor la oportunidad de desarrollar todo un repertorio iconográfico con un estilo personal y propio que causa sensación aún todavía, por sus colores y su manera de componer las obras o hechos que le encargaron representar al pintor.
Es muy destacable la biblioteca tan completa que poseía el pintor, con todo tipo de libros y materias, unas cantidad de volúmenes considerables para un artista en esa época.



domingo, 17 de julio de 2016

Tres claves para entender la pintura de Joan Miró


Joan Miró es un pintor surrealista, que explota como tal en la década de los años 20 del siglo pasado, cuando más de moda se encuentra este movimiento artístico, que contará con grandes representantes, como Salvador Dalí o Rene Magritte en el bando masculino y Maruja Mallo o Remedios Varo en el bando femenino.


Antes de llegar a la etapa surrealista Miró pasó por varios estilos e influencias, desde la pintura románica al cubismo, que suponía siempre una referencia para el resto de artistas en la primera mitad del siglo XX, el Retrato de Vicente Nubiola de Miró tendrá esta influencia cubista.
Pero será a partir de 1925 cuando Miró pinte sus obras más conocidas, se trata de un tipo de obras donde la imaginación se hace presente de forma que se crean situaciones imposibles, extrañas, en muchos casos cómicas. Serán algunas de las tesituras que podremos observar más tarde en las escenas de dibujos animados, donde el mundo aparece representado al revés. Hay personas que dicen que Miró influenció a Walt Disney. ¿Es normal que un ratón persiga y torture a un gato? No, debería ser al revés. Pero en la pintura de Miró o bien en los dibujos animados estas escenas tan divertidas se repiten de forma constante.


Así en las obras de Miró podemos observar al sol pintado de color rojo y azul, fumando en pipa. Un murciélago, que debería ser negro, aparece pintado con colores rojo, azul y amarillo. Un perro aparece con un ojo de cada color. Y siempre acompañado de formas de estrella, pero nunca pintadas con gran complejidad, sino más bien de forma simple y accesible para todo el mundo. ¿Cómo pintaría un niño una estrella? Pues posiblemente con un punto central del que parten líneas en diferentes direcciones. Pues así es como lo representa Miró, de la misma manera.
Por eso es fácil asociar la pintura de Miró a la pintura que realizan los niños de cuatro o cinco años, las situaciones que se producen y la forma de representar distintos objetos naturales tiene mucho que ver a como lo harían los niños de esta edad. Todo ello aderezado con puntos, líneas que se van cruzando y entrecruzando en el cuadro y combinaciones de colores que tratan de seguir una proporción para dirigir la vista al punto de interés siguiendo una gradación en abundancia que va desde el negro, pasando por el rojo, azul, verde y amarillo.


domingo, 10 de julio de 2016

El pintor Edgar Degas para niños

Degas es un artista que se mueve en la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, regularmente se le asocia con el grupo de los impresionistas, del que formó parte, aunque como veremos él mismo no se consideraba un pintor impresionista.


Una pequeña biografía de Degas nos dice que nació en París en 1834 en una familia sin tradición pictórica. Se quedó bastante joven sin madre y aunque realizó estudios de derecho, nunca los tomó demasiado en serio, siendo su verdadera pasión tanto el dibujo como la pintura.
Habrá un artista que marca su vocación hacia la pintura y sobre todo el realismo, estilo con el cual el pintor se definía, se trata de  Dominique Ingrés, el cual le recomendó trazar numerosos dibujos con múltiples líneas tomadas de la realidad que le harían convertirse en un buen artista. Su obsesión por Ingres le llevó a coleccionar varios cuadros y dibujos del artista que conservaba en su colección particular.
Degas comenzó practicando la pintura de historia, muy de moda en Francia en ese momento, pero pronto empezó a interesarse por el movimiento con temas en algunos casos relacionados con el uso del caballo.


Pasó un año de su vida en Estados Unidos, concretamente en Nueva Orleans, a su regreso no deacuerdo con el arte académico, se integró en el grupo de los impresionistas, con los que realizó varias exposiciones. Como hemos dicho Degas no se definía como un pintor impresionista, en primer lugar no le gustaba la pintura al exterior sino que sus obras representan interiores, en segundo lugar no comparte la obsesión por la luz y como ésta incide en el cuadro, como algunos de los pintores de su época. En cambio si se aprecian características impresionistas en el uso del color y en la forma de extender la pintura, que se puede apreciar muy bien en sus representaciones de bailarinas de danza, que suponen los trabajos más conocidos del autor, muchos de ellos realizados para poder hacer frente a las deudas contraídas por uno de sus hermanos, tras el fallecimiento de su padre.
Tuvo también gran interés por la fotografía desde finales del siglo XIX, usando muchas de las instantáneas tomadas como base para la realización de muchas de sus obras pictóricas.
Era partidario del aislamiento social del artista para dedicarse plenamente a la creación y a la obra, ello le llevó a pasar completamente solo los últimos años de su vida, durante los cuales ni siquiera pudo producir nueva obra, debido en parte a una enfermedad en los ojos, que no le permitía ver con facilidad. Falleció en París en el año 1917.


domingo, 3 de julio de 2016

Las cuatro claves en la vida y obra de Antoni Gaudí

El arquitecto Antoni Gaudí es uno de los más conocidos a nivel mundial, aunque todas sus obras se encuentran en España y concretamente, excepto tres, en la ciudad de Barcelona, donde desarrolló su carrera con edificios innovadores que desbordan la visión arquitectónica comparados con cualquier compañero que trabaje en esa misma época.


Pero como decimos hay cuatro hechos que marcan su vida y que están íntimamente unidos a su trabajo, que para él era lo más importante. Vamos a enumerarlos y comentamos cada uno de ellos:

  1. El interés por la arquitectura y principalmente el gótico. Gaudí fue un gran observador, incluso antes de su época de estudiante de arquitectura en Barcelona. Se sentía especialmente atraído por el románico y el gótico. Este último estilo estaba muy de moda en toda España y vivía un renacimiento con imitaciones neogóticas en muchos lugares. La presencia de representaciones góticas en Barcelona como la Catedral o la Iglesia de Santa María del mar no pasaban desapercibidas para nuestro artista. A ello unimos un especial interés por la arquitectura en general. El estudio y la investigación forman parte de su ser natural. Gaudí estaba sobre todo interesado en adquirir conocimiento.
  2. La Historia y la cultura catalana. Debemos pensar con una mentalidad del siglo XIX en España, alejada del fanatismo nacionalista que hemos podido observar en el pasado y que en muchos casos también se ve en la actualidad. Gaudí pensaba en un nacionalismo unido a la cultura y sobre todo a la arquitectura donde la historia y las tradiciones de Cataluña debían aparecer para educar a la gente en esos aspectos de la vida catalana.
  3. La doctrina y la devoción católicas. El nacionalismo catalán, unido a movimientos conservadores, tiene también un componente católico importante, para nada exento en las obras de Gaudí, muchas de las cuales desarrollan iconografías tomadas de los libros sagrados y que fueron expresamente diseñadas por Gaudí, para el que los santos tienen un papel especial en muchos de ellos.
  4. Las formas y el mundo natural. Hay quien afirma que en sus excursiones para visitar diferentes monumentos en Cataluña, se fijaba en todos los aspectos que tenían que ver con la disposición de las piedras, los árboles, ramas, arbustos y otros elementos naturales que pasarán a formar parte de su arquitectura. Todas esas estructuras naturales se integran en sus obras, de manera que en muchos casos imitan las formas de la naturaleza o tratan de imitarlas.
Estos serían algunos aspectos que se repiten a lo largo de la obra de Antoní Gaudí y que nos parece importante reseñar porque sin duda influyen en muchas de sus obras.


Interior de la Casa Milla en Barcelona