Mostrando entradas con la etiqueta pintura flamenca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pintura flamenca. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El pintor Julio Romero de Torres

Romero de Torres es uno de los grandes representantes del realismo y simbolismo andaluz con sus representaciones que diferentes tipos de mujer. Hay quien dice que no hay otro artista como él para representar el cuerpo femenino y su delicadeza, acompañado de multitud de detalles que aluden a la naturaleza muerta y al carácter de la mujer andaluza.


Julio Romero de Torres nació en Córdoba en 1874, en esta ciudad se conserva la mayoría de la obras del artista en un magnífico museo. Su padre también fue pintor y es con quien aprendió los primeros pasos de pintura. Durante su juventud participaba activamente de todos los eventos culturales que había en la ciudad de Córdoba pero no desdeñaba las corrientes internacionales que surgían como novedad en el mundo del arte. Viajó por diferentes países y estudió los nuevos estilos que allí estaban surgiendo. Se presentó también a varios concursos internacionales que logró ganar gracias al buen hacer de su pintura.


Era un maestro en la representación de la figura humana, sobre todo de la mujer, pues son los retratos de mujeres los que le han proporcionado la fama. Tenía una gran precisión en la forma y en el dibujo, representando a sus personajes lo que parece un escenario teatral donde está teniendo lugar la representación de una obra. Sus paisajes a veces te transportan al un lugar de ensueño donde es fácil imaginar todo aquello que sucede, desde una escena de seducción a la trágica representación de un drama.


Julio Romero de Torres comenzó su trabajo haciendo carteles para la compañía Unión Española de Explosivos, donde se ve perfectamente que su monólogo dedicado al cuerpo de la mujer comienza a desarrollarse. Ya desde el primer momento comenzará a representar algunas de las modelos y actrices más conocidas de España que posaron en muchos de sus cuadros. A pesar de su faceta como pintor, nunca abandonó su faceta de cartelista hasta el final de sus días.
Romero de Torres admiraba mucho el flamenco y tocar la guitarra, participó de hecho en algún concurso. Ese cariño por el flamenco, tanto el baile como el cante se nota perfectamente en sus obras y aparece de forma constante. Pintó a la mayoría de las artistas flamencas del momento.
Falleció en la ciudad de Córdoba en el año 1930.


Aquí tenemos a Julio Romero de Torres en vídeo con muchas más imágenes sobre este genio cordobés de la pintura

 

miércoles, 8 de enero de 2014

El flamenco en pintura. Baldomero Romero Ressendi


Este genial artista, muy poco reconocido por la historia del arte, nació en Sevilla en enero de 1922, recibiendo en esta ciudad sus primeras clases de dibujo. 
Su obra destaca por tener múltiples temas de inspiración, obtuvo el éxito desde su primera exposición, sus obras se encuadran dentro del entorno andaluz y fue un gran aficionado al flamenco. Pese a que sus obras fueron aclamadas en su tiempo, no ha trascendido todo lo que debiera. Se muestra como un artista con un talento especial pero no lo suficientemente reconocido para el buen manejo que tenía de los pinceles. Quizás sus temas más conocidos, excesivamente regionales, hacen que su obra quede reducida al contexto andaluz, dentro del ambiente artístico en el que se mueve españa en ese momento. Hablamos de la efervescencia del arte abstracto y del informalismo, representado por la pintura de Antonio Tapies, Manuel Millares o Antonio Saura, por citar tan solo algunos ejemplos. Los críticos deslumbrados por esta vanguardia hispana puede que no prestaran atención a otros artistas como Ressendi que, como decimos, tienen una alta calidad en sus obras no suficientemente apreciada. Fue también un fantástico retratista, con un genio especial para sacar lo mejor de cada personaje representado.
Algunas de sus obras fueron consideradas como arriesgadas e irrespetuosas con la moral tradicional, no tenemos más que mirar el cuadro La Danza de los pavos, donde juega con la ambigüedad sobre los personajes representados con esos cuerpos sudorosos y esas posiciones de las manos que marcan una fina línea entre la hombría y la sexualidad latente que se respira en la obra. Falleció en el año 1977, con fama de pintor maldito y rompedor de reglas y tradiciones en cuando a la pintura y a la representación de temas se refiere.