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domingo, 13 de enero de 2019

El retrato de Inocencio X para niños

Estamos ante uno de los numerosos retratos que pintó el artista sevillano Diego Velázquez a lo largo de su vida, ya que en la corte de Madrid realizó esta técnica no solo con miembros de la familia real sino con nobles e incluso algunos de los bufones que trabajaban en la corte.


Es posible que este retrato esté pintado durante el segundo viaje a Italia que realiza el pintor. Este viaje tuvo lugar entre los años 1649-1651, veinte años después del primero. Su misión era mas que nada diplomática y cultural, aunque no parecía previsto que estuviera dos años en el país transalpino.
En este momento es posible que realizara otros retratos de personajes que se encontraban en la ciudad de Roma. Se ha especulado con la idea de que el Papa Inocencio X tenía dudas sobre la valía de Velázquez como pintor y le hizo presentar otros retratos para apreciar si realmente merecía la pena posar para él. Así se conservan retratos del propio esclavo de Velázquez, llamado Juan de Pareja y que sería pintor del rey una vez que su maestro, mentor y dueño falleciera. También se conserva un retrato que fue adquirido por el Museo del Prado en el año 2003 y que se ha revelado hace poco tiempo como el barbero del Papa, habría sido realizado en ese momento, aunque como digo existen dudas sobre si estos retratos se hicieron con anterioridad o posterioridad al de Inocencio X.
Sea como fuere el Papa, que había conocido a Velázquez en 1625 cuando era Nuncio Papal y viajó a Madrid, posó para él en 1650. Parece que el retrato fue de su agrado pues al verlo terminado exclamó que era "muy realista".
Si pensamos que Velázquez penetra con sus retratos en la personalidad de la persona que posa, quizás con este retrato podríamos afirmar que el Papa da impresión de ser una persona soberbia, muy estricto, poco aficionado a las bromas. Parece que está mirando al espectador por encima del hombro, mostrando en su mano derecha el anillo que le reconoce como Papa. Estamos ante una figura superior y esa es la impresión que debe dar cuando miramos este retrato.
El retrato se encuentra en la Galería Doria Pamphili de Roma que pertenecía a la familia del Papa. 
Comparado con las obras de primera época del artista podemos apreciar que Velázquez en esta época pinta de una manera muy suelta, moviendo excesivamente la muñeca para extender el pincel. Pese a ello consigue un realismo similar al que tenía en sus primeros cuadros donde el detallismo y el realismo fotográfico era parte importante de su trabajo. 

domingo, 26 de agosto de 2018

Cristo en casa de Marta y María de Diego Velázquez

Esta es una de las obras de primera época del pintor sevillano. Nos referimos a obras realizadas en su etapa de formación en Sevilla, antes de partir hacia Madrid para trabajar como pintor del rey. Serían obras hechas con anterioridad al año 1621, fecha de su traslado. Recordemos que Velázquez nació en Sevilla en el año 1599.


La obra que nos ocupa guarda semejanzas con otra realizada en la misma época y que lleva por título La Mulata. En ambas tenemos una serie de elementos que son similares a la hora de distribuir los personajes y objetos que aparecen en la obra. La primera idea importante sería la de cuadro dentro del cuadro, es decir aparecen dos escenas que en conjunto crean un todo. Una escena se encuentra en primer plano y otra escena parece como una ventana que se abre y nos informa de lo que sucede en otra habitación. Esta idea será aprovechada por otros artistas en el futuro, como por ejemplo Salvador Dalí que utiliza un sistema similar en su obra Muchacha apoyada en la ventana, realizada en el año 1925.
El segundo elemento común a los dos trabajos es la presencia del bodegón en primer plano. colocados encima de una mesa aparecen diferentes objetos en La Mulata y productos para cocinar en Cristo en casa de Marta y María. En ambos casos tratados con una excelente calidad y un realismo fotográfico que sorprende, sobre todo en los brillos que en la obra que comentamos nos ofrecen los platos o el mortero con el que parecen estar machacando ajo. Algo similar podríamos decir de los peces o los huevos que se encuentran en sendos platos en la obra.
El tema que se trata es religioso, se trata de la visita que Jesús realiza a sus amigos Marta, María y Lázaro. Mientras María se encontraba escuchando a Jesús. Marta se afanaba por realizar tareas en la casa y preparar la comida. Hay un momento en que Marta se acerca a Jesús para decirle que su hermana no le ayuda y le dice al maestro que la recrimine por ello. Jesús le contesta que María ha escogido la mejor parte y que ella está excesivamente preocupada por las tareas a realizar.
El momento escogido por Velázquez parece justo antes de que esta conversación suceda. Marta se encuentra trabajando en la cocina. María sentada en el suelo escucha las historias que Jesús le cuenta. Tenemos un nexo de unión entre las dos imágenes, se trata de una anciana que aparece en las dos escenas. Por un lado pasa junto a María y se da cuenta que ésta no está haciendo nada por ayudar. luego se acerca a la cocina y parece decirle a Marta señalándole con el dedo índice que su hermana no le ayuda en la cocina y se encuentra extasiada escuchando a Jesús. Marta gira ligeramente la cabeza tratando de prestarle atención mientras le transmite esta información.