El año 2014 ha sido sin duda el año de El Greco en España, especialmente en la ciudad de Toledo, cuya exposición "El griego de Toledo" ha reunido una cifra de visitantes cercana al millón de peronas y ha supuesto para la ciudad un gran impulso publicitario en pos de la cultura que no debe dejar escapar.
Pero tras Toledo es la ciudad de Madrid y concretamente el Museo del Prado quien toma el relevo con la exposición El Greco y la pintura Moderna. Tenemos que partir de la base de la gran influencia que tiene El Greco en los artistas de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del XX.
Pensemos que El Greco era un pintor desconocido que fue recuperado por la pintura romántica a raiz de una exposición, desde entonces se le dedicaran varios estudios y se le reconocerá como un referente y adelantado a su tiempo por su forma de pintar y de concebir el color y los personajes que incluyen sus obras.
Algunas características de El Greco hacen del artista cretense un pintor único y diferente para los artistas que conviven en su misma época. La idea de dividir el cuadro en varias partes, el uso tan llamativo del color veneciano, la composición de las figuras en ambientes fantasmagóricos, las deformidades propias de una pintura en ocasiones excesivamente suelta, la pintura de paisaje en un ambiente tétrico y romántico, el estiramiento de cuerpos y caras, la forma que sus figuras tienen de aceptar su destino.
Como vemos El Greco es un artista con muchas influencias y también con un legado difícil de continuar y de superar. Le ocurre como a otros grandes genios españoles, ninguno de sus seguidores o gente ligada a su escuela fue capaz de continuar son su obra a un nivel similar, algo que ocurre también con otros pintores que se adelantan a su tiempo como Velázquez, con el impresionismo o Goya, con el expresionismo.
Así pues en Madrid se reúnen algunas de las obras de artistas que podemos comparar con los originales del pintor griego, hablamos de maestros como Jackson Pollock, Robert Dalunay, Ignacio Zuloaga, Edouard Manet, Amadeo Modigliani o Paul Cezanne.
La exposición permanecerá abierta hasta el 5 de Octubre de 2014 y puede visitarse con la entrada general al Museo del Prado.

