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domingo, 24 de julio de 2016

Tres momentos claves en la vida de El Greco

Domenicos Theotokopoulos es uno de los pintores mas conocidos y considerados a nivel mundial. Se trata de uno de los pintores manieristas más importantes del mundo occidental. Pero para configurar su estilo pasa por diferentes fases de aprendizaje o etapas que después se verán reflejadas en su forma de pintar.


Vamos a estudiar esos tres momentos que le marcan como pintor.
  • La estancia en Creta: se trata del origen del pintor, así que es normal que se sienta influenciado por los artistas de la zona que conviene recordar tiene un rito cristiano diferente al católico. Por tanto los iconos bizantinos serán una gran referencia. Al mismo tiempo esas caras que parecen estiradas y ovaladas en algunos casos tendrían que ver con este tipo de representaciones. Al mismo tiempo la división de las pinturas en dos zonas, una que alude al cielo y otra que alude a la tierra, tiene que ver con algunos iconos donde se aprecian este tipo de divisiones.
  • La estancia en Italia: su padre le envió a estudiar a Venecia, de la que Creta era una colonia en estos momentos, allí llegaban los tentáculos comerciales de la ciudad. Venecia como centro de referencia, también del arte y de la escuela de pintura que nos dio artistas tan importantes como Tiziano, Tintoretto o Veronés, que fueron maestros del Greco en la ciudad de los canales. Igualmente en Italia viajará hasta Roma u allí admira la pintura de Miguel Angel, sus figuras tan masivas también aparecen en los cuadros de El Greco.
  • Su vida artística en España: ya en nuestro país pasará El Greco por dos lugares de suma importancia, el primero bajo las órdenes de Felipe II en el Monasterio de El Escorial, donde realizó algunas obras, aunque parece que su estilo no encajaba muy bien con el gusto real. De allí se trasladó a Toledo donde se asienta y donde desarrolló la mayoría de los trabajos que hoy conocemos. La capital católica ofreció al pintor la oportunidad de desarrollar todo un repertorio iconográfico con un estilo personal y propio que causa sensación aún todavía, por sus colores y su manera de componer las obras o hechos que le encargaron representar al pintor.
Es muy destacable la biblioteca tan completa que poseía el pintor, con todo tipo de libros y materias, unas cantidad de volúmenes considerables para un artista en esa época.



domingo, 29 de noviembre de 2015

Biografía de El Greco para niños

Domenikos Theotocopoulos es uno de los pintores mas conocidos a nivel mundial que trabajó en un momento de transición entre el renacimiento y el barroco, pudiendo observar algunas características propias del manierismo en muchos de sus trabajos. Fue un hombre muy culto y tenía nociones de arquitectura, de hecho su hijo Jorge Manuel se dedicó a esta profesión en la ciudad de Toledo.


El Greco nació en la isla de Creta, concretamente en la ciudad de Candia en el año 1541. En la isla va a permanecer hasta que cumpla los 26 años influenciado entonces por es estilo bizantino, donde los iconos eran algo típico en esta pintura desarrollada en la zona.
Con esa edad se trasladó a Venecia, en esos momentos la isla de Creta formaba parte de la República Veneciana y no era extraño que muchas personas pasaran por la capital, en este caso para formarse como pintor, al lado de algunos de los más grandes artistas que en ese momento trabajaban en el conjunto de islas. Nos referimos a artistas de la talla de Tizianno, Tintoretto, Verones o Bassano. Aquí El Greco abandonó los iconos y empezó a representar como lo hacían sus maestros, introduciendo esos colores tan llamativos típicos de la pintura veneciana que le acompañarán a lo largo de toda su vida.

Detalle de la pintura El Martirio de San Mauricio

En el año 1570 se trasladó a Roma para continuar su formación, en la ciudad eterna eran las obras de Miguel Angel y Rafael las que tenían más influencia, pese a que los dos ya habían fallecido. Hay quien dice que su salida de Italia tiene que ver con unas declaraciones en las que habría calificado algunas figuras realizadas por Miguel Angel como indecentes, al estar completamente desnudas, en un momento en el que en Roma se planteaban tapar la desnudez de alguna manera. Esto está sin confirmar, lo que hace el Greco es continuar su formación y aprender de los grandes maestros.


En el año 1577 llega a España y se estableció en Toledo, había hecho en Italia algunas amistades que podían favorecerle en este nuevo país. Es un momento en que se están acabando las obras del Monasterio del Escorial, lugar para el que se le encargaron dos cuadros, uno de ellos El Martirio de San Mauricio, parece ser que no fue del gusto del rey Felipe II por lo que su colaboración con el Monaserio no continuó centrándose en su trabajo toledano. Allí, en la capital religiosa del país, recibió múltiples encargos y vivió un éxito continuado, llegando a ganar grandes sumas de dinero por las obras realizadas.
Falleció en el año 1614 en la ciudad imperial, como hemos dicho con numerosos encargos hasta el final de su vida, fue enterrado en la iglesia de Santo Domingo el Antiguo. Dejó una gran biblioteca, plagada de todo tipo de títulos, desde tratados de pintura, filosofía o arquitectura. Era una de las bibliotecas personales más grandes del momento, que todavía puede verse en la Casa Museo en la ciudad de Toledo.


miércoles, 25 de junio de 2014

El Greco y la pintura moderna en el Museo del Prado

El año 2014 ha sido sin duda el año de El Greco en España, especialmente en la ciudad de Toledo, cuya exposición "El griego de Toledo" ha reunido una cifra de visitantes cercana al millón de peronas y ha supuesto para la ciudad un gran impulso publicitario en pos de la cultura que no debe dejar escapar.


Pero tras Toledo es la ciudad de Madrid y concretamente el Museo del Prado quien toma el relevo con la exposición El Greco y la pintura Moderna. Tenemos que partir de la base de la gran influencia que tiene El Greco en los artistas de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del XX
Pensemos que El Greco era un pintor desconocido que fue recuperado por la pintura romántica a raiz de una exposición, desde entonces se le dedicaran varios estudios y se le reconocerá como un referente y adelantado a su tiempo por su forma de pintar y de concebir el color y los personajes que incluyen sus obras.
Algunas características de El Greco hacen del artista cretense un pintor único y diferente para los artistas que conviven en su misma época. La idea de dividir el cuadro en varias partes, el uso tan llamativo del color veneciano, la composición de las figuras en ambientes fantasmagóricos, las deformidades propias de una pintura en ocasiones excesivamente suelta, la pintura de paisaje en un ambiente tétrico y romántico, el estiramiento de cuerpos y caras, la forma que sus figuras tienen de aceptar su destino.
Como vemos El Greco es un artista con muchas influencias y también con un legado difícil de continuar y de superar. Le ocurre como a otros grandes genios españoles, ninguno de sus seguidores o gente ligada a su escuela fue capaz de continuar son su obra a un nivel similar, algo que ocurre también con otros pintores que se adelantan a su tiempo como Velázquez, con el impresionismo o Goya, con el expresionismo.
Así pues en Madrid se reúnen algunas de las obras de artistas que podemos comparar con los originales del pintor griego, hablamos de maestros como Jackson Pollock, Robert Dalunay, Ignacio Zuloaga, Edouard Manet, Amadeo Modigliani o Paul Cezanne.
La exposición permanecerá abierta hasta el 5 de Octubre de 2014 y puede visitarse con la entrada general al Museo del Prado.


domingo, 6 de abril de 2014

El Entierro del Conde de Orgaz de El Greco para niños


Para contemplar esta obra debemos desplazarnos a la ciudad de Toledo y en concreto a la Iglesia de Santo Tomé, que es el lugar donde se encuentra ubicado este magnífico óleo sobre lienzo pintado por El Greco en 1586 aproximadamente
Es una obra muy complicada por la multitud de personajes que aparecen y la cantidad de detalles que incluye el pintor en la misma. Vamos a ir viéndolos poco a poco.
La escena como vemos esta dividida en dos partes, el cielo y la tierra, en esta última se representa un milagro, dos santos, San Esteban y San Agustín, bajan del cielo para depositar el cuerpo del Señor de Orgaz bajo tierra, en ese momento se hallaban presentes un buen número de personas de la sociedad toledana, vemos como en primer plano el sacerdote que oficia la misa parece muy sorprendido y dos monjes a la izquierda del cuadro también están comentando la escena. Reconocemos a San Esteban por su juventud y porque pintado en su traje aparece su martirio cuando le arrojaron piedras hasta matarlo. San Agustín lleva barba como padre de la iglesia.
Hay un niño señalando la escena del milagro para el cual El Greco habría tomado a su propio hijo Jorge Manuel, al niño le sale un pañuelo de uno de sus bolsos, lugar donde El Greco aprovecha para firmar el cuadro con su nombre Domenikos Theotokopoulos.




Entre los personajes que contemplan el milagro y justo detrás del señor de Orgaz se encuentra uno con barba y bigote y una gran cruz de caballero de la orden de Santiago en el pecho, sería una representación de Cervantes, amigo del pintor y que también tiene semejanzas con el cuadro El Caballero de la mano en el Pecho. Detrás del personaje aparece otro que está mirando al espectador, este sería un autorretrato del pintor, que como sabemos solís incluirse en sus pinturas.
La transición entre la tierra y el cielo la hace un ángel que transporta el alma del Conde de Orgaz, Gonzalo Ruiz de Toledo, que como vemos se representa con la inocencia de un niño.
En el cielo Jesús está preparado para juzgar el alma de la persona que llega, Juan Bautista hace la presentación mientras la Virgen intercede para que su Hijo no sea excesivamente duro en su juicio, reconocemos a San Pedro con sus llaves a la derecha de Cristo. Pero es muy curioso que entre todos los personajes que aparecen a la izquierda hay uno que se parece mucho a Felipe II, rey que no había fallecido en el momento de pintar el cuadro y que El Greco ya sitúa en el cielo con el resto de los santos.
Detalles de calidad se aprecian en la armadura del conde que refleja perfectamente la cara de San Esteban.
La entrada a la Iglesia de Santo Tomé no es gratuita, el precio de la entrada para visitar el Entierro del Conde de Orgaz de de 2,50 euros de forma individual y 2 euros reducida para grupos.
Para acercarnos un poco mas a la vida del Greco incluimos un enlace al post El Greco para Niños que incluye detalles de la Biografía de El Greco y también de su evolución pictórica.
Este año se celebra el cuarto aniversario de la muerte del pintor y podemos contemplar diferentes exposiciones y actividades en la ciudad de Toledo, toda la información en El Greco 2014



lunes, 16 de diciembre de 2013

Laocoonte de El Greco para niños


Laocoonte es una de las obras más enigmáticas y personales de El Greco, entre otras razones porque no es un tema religioso y el autor, cuya mayoría de composiciones había sido religiosas, se adentra en el universo mitológico, para representar uno de los temas más controvertidos en cuanto a su interpretación.
Hay un detalle curioso y muy extraño a la pintura española y es la utilización del desnudo, los pintores españoles, a diferencia de los italianos, no prepresentaban figuras desnudas, pero aquí contemplamos como todas las figuras se encuentran sin ropa. Recordemos que El Greco estudió en Italia y eso le hace estar en contacto con un tipo de pintura diferente de la española, su estancia, primero en Venecia y después en Roma, donde tuvo oportunidad de estudiar y admirar la obra de Miguel Angel, le hacen conocedor de este tipo de técnica.
También resulta curisoso el colorido de los personajes cuya piel representa con esta tonalidad blanquecina, poco a poco en la obra del greco según va pasando el tiempo sus personajes pierden el color de la crane para ser representados cada vez más en este color un tanto extraño y alejado del realismo.
El tema como hemos indicado es complicado, debemos centrar la escena durante el asedió de la ciudad de Troya, cuando Laocoonte era sacerdote del templo de Apolo. Laocoonte estaba en contra de la aceptación del caballo que los aqueos habían preparado para Troya y no paraba de hacer advertencias del peligro que podía suponer aceptarlo, llegando a arrojar una lanza sobre el caballo, aunque al final el rey Priamo fue convencido para aceptar el regalo que después sería la perdición de la ciudad. Mientras Laocoonte se dedicaba a sacrificar un toro a Poseidon y lo Troyanos decidían sobre la aceptación del regalo, dos serpientes marinas atacarona los hijos mellizos de Laocoonte enroscandose alrededor de sus cuerpos. Laocoonte intentó salvarlos pero también fue atacado por las serpientes. Virgilio nos muestra que las serpientes fueron un castigo divino por no querer aceptar el caballo. Los troyanos, de hecho, interpretaron el gesto como una señal de que el caballo era un objeto divino y dejaron entrar el gran objeto en la ciudad, con las terribles consecuencias ya señaladas.
La manera que El Greco tiene de representarlo se adapat perfectamente al contexto manierista en el que se mueve el pintor, diagonales y cuerpos en tremenda tensión, como el hijo que observamos en primer plano, o bien la figura tumbada en el suelo con la cabeza hacia delante, nos enseñan el momento histórico-artístico que se está viviendo.
Como detalle curioso debemos decir que la ciudad del fondo debería ser Troya, pero que El Greco, con todo su desparpajo nos muestra una panorámica de la ciudad de Toledo, donde podemos obervar puertas de sus murallas y otros importantes edificios de la ciudad.

lunes, 12 de agosto de 2013

La Trinidad del El Greco

Este espectacular cuadro está pintado poco después de la llegada de El Greco a España, tras su estancia en Italia donde pasó un tiempo en Venecia y también en Roma. Pero atraido por la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial y la posibilidad de trabajar para el rey Felipe II, decide trasladarse a España en el año 1577, donde permanecerá el resto de su vida. La obra estaba destinada al altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo el Antiguo en Toledo, aunque actualmente puede contemplarse en el Museo del Prado.
La obra muestra el momento en que Dios Padre recoge el cuerpo de Cristo muerto en sus brazos, mostrandonos el dolor por la muerte de su hijo, pero al mismo tiempo la reconciliación que su muerte significa para los cristianos al abrirse de nuevo las puertas del cielo. Las tres personas de la Santísima Trinidad se completan con la figura del Espíritu Santo, representado en forma de paloma por encima de estos dos personajes.
Aparecen estos rodeados de ángeles que, con los rostros llenos de dolor, llaman poderosamente la atención por sus ropajes llenos de colores llamativos, que el pintor de origen cretense aprendió a utilizar durante su etapa en Venecia en compañía de artistas como Tiziano, Tinttoreto o Veronés. Rojo carmin, verde esmeralda, azul turqusa o amarillo plátano son algunas de las acepciones que podemos darle a estos colores.
Destaca sobremanera la figura de Jesucristo, donde El Greco despliega todo su buen hacer, prácticamente desnudo, nos muestra una figura muy musculada, fruto de su admiración por Miguel Angel. Adopta una posición un tanto extraña, pero debemos tener en cuenta que es la figura de una persona que está muerta y que el movimiento ondulado de su cuerpo nos anuncia que no puede controlar sus movimientos, forzando en ocasiones la posición para destacar los músculos de la figura, como sucede en el brazo derecho. Su color blanquecino nos recuerda una escultura, pero pensemos que es una figura que representa a un muerto y que ya ha perdido el color de la carne en su cuerpo. El Greeco es un maestro a la hora de jugar con las diferentes tonalidades del blanco.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Historias de la Biblia para niños. La expulsión de los mercaderes del templo


El Greco. La expulsión de los mercaderes del templo
Quizás sea este el único momento en que vemos a Jesús verdaderamente enojado con el resto del mundo. Los cuatro evangelistas describen la escena, aunque la sitúan en momentos diferentes, siendo el evangelista Juan el que más se centra en ella. Veamos lo que dice San Juan respecto a esta historia:
"Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalem y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí, no hagáis de la casa de mi padre un mercado"
Al preguntarle actos seguido los judíos que porqué actúa de esta manera Jesús les indica que si destruyeran el templo en tres días él lo reconstruiría, pero ellos no le entendieron y se reían de él diciendo que había llevado 46 años levantarlo para que fuera reconstruido en tan poco tiempo, indudablemente Jesús estaba anunciando su propia Resurrección y hablando de su propio cuerpo como un templo.
La Pascua era una fiesta que los judíos celebraban anualmente y que recordaba la noche en la que pasaron de la esclavitud a la libertad cuando estaban en Egipto, así pues se reunían para cenar en Jerusalem ese día, visitaban el templo y ofrecían sacrificios  Pero como acto religioso estaba completamente desvirtuado ya que los sacerdotes exigían que los animales que se utilizaban para el sacrifico fueran puros, rechazando aquellos que no habían sido adquiridos en un lugar donde ellos claramente pudieran beneficiarse. Como podemos observar la picaresca y la corrupción ha existido en todas las épocas.
Tanto jaleo de animales, monedas de cambio para los extranjeros y trajín general anulan por completo la función del templo que es un lugar de oración al que la gente se dirige a rezar no a hacer negocio que era como parecía planteado en ese momento.
Giovanni Paolo Panini. Explulsión Mercaderes del Templo
Así vemos a Jesús enfadado con esta actitud, lo apreciamos en esta obra de El Greco, realizada en su etapa Veneciana, donde apreciamos la arquitectura italiana y el uso del color para pintar, colores llamativos como le habían enseñado sus maestros: Tiziano Tinttoreto, Veronés. Es muy curiosa la posición de Jesús con esa forma espiral, muy forzada, tan típica del manierismo. El tema había sido representado por otros pintores, pero no con la sensación de velocidad y movimiento que le imprime El Greco a su obra, donde, como podemos apreciar la arquitectura, al igual que en otros cuadros, juega un papel importante, al tener que representar el templo más importante que tenía el pueblo judío y que, como sabemos fue destruido en el año 60 después de Cristo.
Tiepolo. Expulsion de los mercaderes del Templo




miércoles, 22 de mayo de 2013

El Greco para niños


El Greco es uno de los pintores más originales de todos los tiempos y son muy numerosas las influencias que recibe en las distintas etapas de su vida. Ello va a configurar un artista completamente diferente al resto de su época, poco reconocido hasta que fue recuperado por el romanticismo. Un pintor que no para de experimentar llegando, igual que otros grandes como Velázquez o Goya, a componer figuras con unos brochazos muy sueltos, como le ocurrirá en su etapa final, donde no se sabe muy bien si las figuras que pinta son humanas o se asemejan más a fantasmas.
Su lugar de nacimiento marca la parte inicial de su vida, los iconos que encontramos tanto en Grecia como en Turquía estaban a la orden del día en Creta. Puede que venga de ahí esa tendencia suya a alargar los rostros de las figuras, nada que ver con posible defecto visual como en algunas ocasiones se ha especulado. Igualmente de aquí puede venir esa tendencia a dividir sus cuadros en dos o más espacios que tratan de representar el cielo y la tierra o diferentes episodios históricos.
Su salida de Creta solo servirá para enriquecer su pintura, en primer lugar en Venecia, donde su padre le mando a aprender y donde El Greco aprende a utilizar los colores, esos colores llamativos que estarán presentes en su obra a lo largo de su vida, nos referimos al azul turquesa, al verde esmeralda, al amarillo plátano. EN Venecia trabaja con los grandes maestros del momento Tiziano, Tintoretto o Verones se encargan de su formación.
Lo mismo podríamos decir de su paso por Roma, donde tras la muerte de Miguel Ángel, la obra del Florentino inunda el estilo de la época, sobre todo a la hora de representar figuras masivas y con una musculatura muy desarrollada, algo que se verá claramente en los primeros cuadros que realice en España.
A nuestro país llega atraído por la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, en un momento en que rey Felipe II requiere de muchos artistas para llenar este magno espacio. Hay quien dice que al rey no le gustaba la forma de pintar de El Greco y tras realizar algunas obras en el Monasterio, termina trasladándose a Toledo, donde pasará el resto de su vida recibiendo multitud de encargos tantos religiosos como civiles, ya que era un afamado retratista. Tuvo mucho éxito aunque al morir no dejo mucho dinero, hay quien especula con que lo gasto en fiestas nocturnas, la verdad es que con todos los encargos recibidos no deja mucho en herencia a su familia.
Era un hombre muy culto y poseía una gran biblioteca donde se conservan ejemplares no solo de pintura sino también de otras disciplinas. Su hijo Jorge Manuel fue arquitecto y colaborado en obras tan importantes como la Plaza de Zocodover o el Ayuntamiento de Toledo.
El Greco es una figura clave de la transición entre el renacimiento y el barroco, un manierismo cuya mezcla de estilos e influencias le convierten en un artista único y completamente original.


miércoles, 8 de mayo de 2013

El caballero de la mano en el pecho de El Greco


Fueron numerosos los retratos que realizó El Greco a lo largo de su estancia en España, diferentes señores o nobles quisieron dejar constancia de su existencia y encargaron cuadros a uno de los pintores más afamados de la época, como sabemos, con residencia en Toledo, tras realizar diferentes trabajos para el rey Felipe II en el Monasterio del Escorial.
En los retratos del Greco los personajes siempre van vestidos de la misma manera, todos de color negro, un color que a El Greco, educado en la pintura veneciana junto a maestros como Tintoretto o Veronés, no debía hacerle mucha gracia. Pero era la moda de la época ir vestido de esta guisa, haciendo contraste entre el negro del vestido y el blanco de la gola y los puños de la camisa, así que por ahí tenemos la razón del vestido.
Hace poco tiempo se hizo una restauración del cuadro y se descubrió que el fondo de la pintura era de color marrón claro, antes estaba todo negro y el vestido se confundía con el fondo. Esta restauración nos ayuda a tener una nueva perspectiva de la pintura y un mayor contraste entre el vestido y el fondo de la misma.
Es curiosa la posición de la mano sobre el pecho con dos dedos juntos y dos separados, muy típica del arte italiano y sobre todo, muy elegante. No tiene ningún significado especial, pero fue muy utilizada por los artistas que conocían el arte clásico, como le ocurre al Greco tras sus estancias en Venecia y Roma antes de venir a España.
No sabemos quién es la persona que se representa en el cuadro, se especula con varios nombres, pero ninguno de ellos está claro. Hay quien dice que puede representar a Miguel de Cervantes, el célebre autor de Don Quijote de la Mancha, amigo personal del pintor y de quien se dice también aparece en otra de sus más conocidas pinturas, ya que sería uno de los personajes representados en "El Entierro del Conde de Orgaz" que se encuentra actualmente en la Iglesia de Santo Tomé en Toledo. Sería  el personaje que con una cruz de Caballero de la Orden de Santiago en su pecho vuelve la mano de una forma muy manierista tocando la cara de un monje que mira hacia el cielo. Semejanzas entre estos dos personajes si existen sin duda, de ahí a que el caballero de la mano en el pecho sea Cervantes hay un trecho.

Detalle de la parte baja del Entierro del Conde Orgaz del Greco

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cristo abrazando la cruz de El Greco


Son varias las versiones que encontramos de esta obra y que realiza el pintor de origen cretense. Le ocurrió varias veces a lo largo de su vida, si uno de sus modelos se hacían populares le tocaba repetirlo en varias ocasiones para diferentes instituciones. 
Esta imagen se hizo muy popular como símbolo de devoción. El Greco, en vez de presentar un Cristo, roto de dolor por el sufrimiento que le han infringido durante la pasión, se nos muestra como una figura sin heridas, con la cruz colocada en una posición diferente a la que es habitual, pero que le sirve para la finalidad del cuadro, que es que la figura abrace la cruz.
El Cristo lleva los ropajes típicos de la pasión, traje de color rojo carmín y manto de color azul oscuro. Debemos fijarnos en los pliegues de los ropajes donde hay un especial juego de luces y sombras.
Es muy curioso el nimbo de forma romboidal que lleva encima de la cabeza, extraño para la pintura occidental y que el pintor aprendería en su etapa de formación en Creta.
Muy curiosa es la cara de la figura, muy similar a la que veíamos en el cuadro de El Expolio, ya lo comentamos entonces, muchas de las figuras de El Greco tienen una mirada llorosa en la aceptan su destino, es decir, el destino de Cristo es morir en la cruz, el lo acepta de manera que ama el instrumento que va a quitarle la vida.
Hay dos elementos mas que debemos destacar, en primer lugar la posición de las manos, tan elegante, aprendida en la etapa en la que estuvo en Venecia, es muy típica de la pintura y escultura italiana.
En segundo lugar el color de la piel, tan blanquecino, según vamos avanzando en el tiempo las figuras del Greco se vuelven mas blanquecinas, es una manera de saber cuando está realizada la obra, llegando al final de su vida a realizar figuras que parecen fantasmas.