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jueves, 30 de diciembre de 2021

El polémico arte conceptual. Definición y orígenes

 Debemos partir de la base de que el arte conceptual no es un arte más en la línea de tiempo que va marcando los diferentes estilos artísticos, sino que se trata de una nueva forma de definir el arte que hasta ese momento se había producido. Existe una doble relación en las obras, por un lado lo sensual, por otro lado lo conceptual, el éxito estará en ser capaz de unir ambas en un mismo resultado. 

El arte conceptual lo que hace es cuestionar la experiencia estética del objeto, lo visual como experiencia estética no es lo único que se valora en la obra de arte, lo visual cuenta pero pasa a un segundo plano. 

La mirada por tanto deja de ser relevante en la contemplación del objeto. El arte conceptual supone un ataque a la representación artística tradicional. 

Hay dos áreas que hasta ese momento no se habían tratado de juntar pero que el arte conceptual se encarga de unir, por un lado tendríamos al tradicional campo de la producción artística y por otro lado tenemos el amplio campo de la filosofía. Se produce arte pero dentro del ámbito de la filosofía, lo que convierte al artista no solo en un creador sino también en un intelectual capaz de adaptar cuestiones filosóficas al ámbito artístico. Y no vale cualquier visión sino una que sea capaz de convencer a los que puedan programar, criticar y visitar ese trabajo. 

Es decir la obra de arte pasa a tener una autoridad cultural de la que había carecido hasta ese momento porque sus pretensiones eran otras. Pensemos que esta nueva concepción artística también lleva a replantearse el papel de la crítica de arte y en concreto el de la estética que también acepta la filosofía para transformar al crítico en un observador cultural de los fenómenos contemporáneos y como extraer estos fenómenos a través de las obras que contempla. 

Así que, como podemos observar, el ámbito filosófico adquiere gran importancia desde los años 60 a la hora de configurar un significado a la obra de arte. Ya no basta o mejor, ya no es necesaria una representación agradable, sino que la valoración de la obra requiere de una explicación filosófica coherente y cargada de significado, incluso con capacidad de prevalecer en el tiempo. 




En sus inicios el arte conceptual está muy unido a la filosofía analítica que tuvo en un gran desarrollo en países como el Reino Unido o Estados Unidos. Tenemos a un creador que se centra en el uso de las palabras y el significado o sentido que estas puedan proporcionar a aquello de lo que se está hablando. Un creador que ha dejado de ser un profesional con dominio de la técnica para convertirse en un intelectual riguroso. Más intelectual que crítico ya que su labor no es emitir un juicio sobre el significado de la obra sino plantear ese juicio a los que sean capaces de contemplarla. 

El inicio del arte conceptual podemos fecharlo en el año 1967 con diferentes parrafos dedicados al tema por el artista Soll Lewitt en el año 1967. En ellos nos habla de una producción artística no basada en los objetos sino más bien en la toma de decisiones, el objeto en este caso pasa a ser un elemento secundario porque la explicación de la obra habla por sí misma. Así que las obras objetuales pasan a un segundo plano porque lo importante es el concepto y este aparece ligado al lenguaje. El material ya no es la tela, el lienzo, la madera o el hierro sino que es el lenguaje. 

Joseph Kosuth se considera el padre del conceptualismo. Parte de las obras de Marcel Duchamp para revisarlas desde un punto de vista lingüístico. De esta manera extiende el giro linguistico que la filosofía había tomado después de la segunda guerra mundial y lo aplica al campo de la producción artística de una forma rigurosa. 

Kosuth en 1969 decía que ser artista significa cuestionar la naturaleza del arte, la función del arte que como una pregunta surge por primera vez con los trabajos que había realizado Marcel Duchamp en la segunda década del siglo XX. El acontecimiento que hizo posible que los artistas fueran capaces de hablar en otro lenguaje fueron los primeros ready made de Marcel Duchamp. Con el ready made el arte cambia su enfoque y el lenguaje pasa a ocupar un papel de suma importancia en la obra. Este cambio supone para Kosuth, el principio del arte moderno y el inicio del arte conceptual. Todo arte después de Duchamp es conceptual porque solo existe conceptualmente. 

Los escritos de Kosuth fechados en el año 1969 no solo se plantean el trabajo de Marcel Duchamp décadas atrás sino también cuestionar la naturaleza del arte. Pasamos de preguntarnos si ese tipo de representaciones son artísticas para afirmar de forma rotunda que sí, que pueden ser consideradas como arte.



 

Lo cierto es que a partir de ese momento se empieza a percibir como artístico el hecho conceptual. Las obras de Duchamp aparecen expuestas en diferentes instituciones. El rechazo que hasta entonces habían sufrido se torna en aceptación, donde la provocación no deja de jugar un papel importante a la hora de cuestionar al espectador y requerir por su parte una aceptación. No deja de ser un movimiento de rechazo al tipo de pintura americana que había surgido en oposición al expresionismo abstracto y que se habría camino a través de diferentes manifestaciones, algunas ligadas al arte pop, otras al hiperrealismo y otras al minimalismo. 

Para Joseph Kosuth en su obra “Art after philosophy” el arte conceptual es un arte que reconoce que la condición artística que tiene el arte es un estado conceptual, es decir que los objetos son conceptualmente relevantes para la condición del arte. Es un arte cuya intención es claramente conceptual. De forma más específica se podría decir que la filosofía fue el mediador evanescente en la transición desde el conceptualismo débil o inclusivo y ontológicamente ambiguo de Soll Lewitt  a la conceptualización  genérica, o al status Post conceptual del arte desde mediados de los 70. 


domingo, 27 de junio de 2021

Filosofía analítica y Joseph Kosuth

Ayer tuve la oportunidad de ver en directo una de las obras clásicas del que podríamos considerar el principal teórico del arte conceptual. Fue en el Museo Helga de Alvear de Cáceres, un edificio inaugurado hace poco tiempo, que viene a aportar algo de luz al oscuro destino extremeño abandonado en un estío artístico contemporáneo que dura ya demasiado tiempo. 

La obra consiste un un cuadrado blanco y otros tres cuadrados que incluyen definiciones tomadas del diccionario de diferentes palabras que, en realidad, forman parte de lo que podemos ver en el cuadro.

La conexión del arte conceptual con la filosofía analítica es muy grande. Se trata del sentido que damos a las palabras y qué es lo que con ellas queremos expresar. Cuál es su sentido, indagando en la profundidad de su significado para así comprender un poco mejor cuáles han sido las intenciones del artista. Indudablemente el análisis de cada una de las palabras puede llevarnos por unos derroteros inesperados, desconocidos, desafiantes e interesantes (quizás en el sentido que a esta palabra daba Rosenkaranz cuando decía que interesante es aquello que sí presenta una contradicción). Ahora mismo con esta última palabra ya estamos jugando con aquello que intentamos describir.


No cabe duda que el análisis de las palabras es, en ocasiones, complicado y digno de dedicación. Quiero recordar las dificultades que existen para la traducción de la palabra Unheimliche del alemán, que en español se ha traducido como siniestro u ominoso, pero que en otros idiomas adquiere una significación diferente. La propia palabra alemana en sí tiene un sentido que alberga su significación y la contraria en su propia acepción. Cuando catalogamos algo como siniestro podemos remitirnos a la definición que hacía Freud, es decir algo que era familiar y debía permanecer oculto, pero que se ha revelado y al salir a la luz, es capaz de crear esa sensación. Quizás queremos darle este sentido pero tiene también otros que conviene aclarar a aquella persona que se decida a leer el porqué podemos calificar una obra de arte como siniestra.

Volvamos al trabajo de Kosuth, tenemos pues un cuadro blanco colgado en la pared. Y tres cuadrados con definiciones tomadas del diccionario. En ellas (en inglés) podemos leer las acepciones de tres palabras. También los diferentes sentidos que estas palabras puedes adquirir. En primer lugar white, es decir blanco. En segundo lugar wall ósea muro, recordemos por ejemplo que no es lo mismo el muro blanco de un museo que el muro de una casa o el muro defensivo que rodea una fortificación. En tercer lugar la última palabra es plaster que podríamos traducir como yeso, aunque estoy firmemente seguro que puede tener otras acepciones. Yeso tiene el emplasto que se encuentra a la izquierda de todas estas definiciones.

Analizar las palabras resulta crucial en el arte contemporáneo así como comprender el sentido de las mismas. Aquello que el artista específicamente ha tratado de transmitir al espectador o bien que el crítico ha sido capaz de desentrañar y que el propio artista desconocía. Uno y otro son capaces juntos de construir la obra. 

Los años 60 son ricos en diferentes movimientos artísticos, son una gran aportación para el presente y futuro del arte. Uno de ellos es el conceptual y como decimos este sentido que adquiere gracias a la filosofía analítica.