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jueves, 30 de diciembre de 2021

El polémico arte conceptual. Definición y orígenes

 Debemos partir de la base de que el arte conceptual no es un arte más en la línea de tiempo que va marcando los diferentes estilos artísticos, sino que se trata de una nueva forma de definir el arte que hasta ese momento se había producido. Existe una doble relación en las obras, por un lado lo sensual, por otro lado lo conceptual, el éxito estará en ser capaz de unir ambas en un mismo resultado. 

El arte conceptual lo que hace es cuestionar la experiencia estética del objeto, lo visual como experiencia estética no es lo único que se valora en la obra de arte, lo visual cuenta pero pasa a un segundo plano. 

La mirada por tanto deja de ser relevante en la contemplación del objeto. El arte conceptual supone un ataque a la representación artística tradicional. 

Hay dos áreas que hasta ese momento no se habían tratado de juntar pero que el arte conceptual se encarga de unir, por un lado tendríamos al tradicional campo de la producción artística y por otro lado tenemos el amplio campo de la filosofía. Se produce arte pero dentro del ámbito de la filosofía, lo que convierte al artista no solo en un creador sino también en un intelectual capaz de adaptar cuestiones filosóficas al ámbito artístico. Y no vale cualquier visión sino una que sea capaz de convencer a los que puedan programar, criticar y visitar ese trabajo. 

Es decir la obra de arte pasa a tener una autoridad cultural de la que había carecido hasta ese momento porque sus pretensiones eran otras. Pensemos que esta nueva concepción artística también lleva a replantearse el papel de la crítica de arte y en concreto el de la estética que también acepta la filosofía para transformar al crítico en un observador cultural de los fenómenos contemporáneos y como extraer estos fenómenos a través de las obras que contempla. 

Así que, como podemos observar, el ámbito filosófico adquiere gran importancia desde los años 60 a la hora de configurar un significado a la obra de arte. Ya no basta o mejor, ya no es necesaria una representación agradable, sino que la valoración de la obra requiere de una explicación filosófica coherente y cargada de significado, incluso con capacidad de prevalecer en el tiempo. 




En sus inicios el arte conceptual está muy unido a la filosofía analítica que tuvo en un gran desarrollo en países como el Reino Unido o Estados Unidos. Tenemos a un creador que se centra en el uso de las palabras y el significado o sentido que estas puedan proporcionar a aquello de lo que se está hablando. Un creador que ha dejado de ser un profesional con dominio de la técnica para convertirse en un intelectual riguroso. Más intelectual que crítico ya que su labor no es emitir un juicio sobre el significado de la obra sino plantear ese juicio a los que sean capaces de contemplarla. 

El inicio del arte conceptual podemos fecharlo en el año 1967 con diferentes parrafos dedicados al tema por el artista Soll Lewitt en el año 1967. En ellos nos habla de una producción artística no basada en los objetos sino más bien en la toma de decisiones, el objeto en este caso pasa a ser un elemento secundario porque la explicación de la obra habla por sí misma. Así que las obras objetuales pasan a un segundo plano porque lo importante es el concepto y este aparece ligado al lenguaje. El material ya no es la tela, el lienzo, la madera o el hierro sino que es el lenguaje. 

Joseph Kosuth se considera el padre del conceptualismo. Parte de las obras de Marcel Duchamp para revisarlas desde un punto de vista lingüístico. De esta manera extiende el giro linguistico que la filosofía había tomado después de la segunda guerra mundial y lo aplica al campo de la producción artística de una forma rigurosa. 

Kosuth en 1969 decía que ser artista significa cuestionar la naturaleza del arte, la función del arte que como una pregunta surge por primera vez con los trabajos que había realizado Marcel Duchamp en la segunda década del siglo XX. El acontecimiento que hizo posible que los artistas fueran capaces de hablar en otro lenguaje fueron los primeros ready made de Marcel Duchamp. Con el ready made el arte cambia su enfoque y el lenguaje pasa a ocupar un papel de suma importancia en la obra. Este cambio supone para Kosuth, el principio del arte moderno y el inicio del arte conceptual. Todo arte después de Duchamp es conceptual porque solo existe conceptualmente. 

Los escritos de Kosuth fechados en el año 1969 no solo se plantean el trabajo de Marcel Duchamp décadas atrás sino también cuestionar la naturaleza del arte. Pasamos de preguntarnos si ese tipo de representaciones son artísticas para afirmar de forma rotunda que sí, que pueden ser consideradas como arte.



 

Lo cierto es que a partir de ese momento se empieza a percibir como artístico el hecho conceptual. Las obras de Duchamp aparecen expuestas en diferentes instituciones. El rechazo que hasta entonces habían sufrido se torna en aceptación, donde la provocación no deja de jugar un papel importante a la hora de cuestionar al espectador y requerir por su parte una aceptación. No deja de ser un movimiento de rechazo al tipo de pintura americana que había surgido en oposición al expresionismo abstracto y que se habría camino a través de diferentes manifestaciones, algunas ligadas al arte pop, otras al hiperrealismo y otras al minimalismo. 

Para Joseph Kosuth en su obra “Art after philosophy” el arte conceptual es un arte que reconoce que la condición artística que tiene el arte es un estado conceptual, es decir que los objetos son conceptualmente relevantes para la condición del arte. Es un arte cuya intención es claramente conceptual. De forma más específica se podría decir que la filosofía fue el mediador evanescente en la transición desde el conceptualismo débil o inclusivo y ontológicamente ambiguo de Soll Lewitt  a la conceptualización  genérica, o al status Post conceptual del arte desde mediados de los 70. 


domingo, 27 de junio de 2021

Filosofía analítica y Joseph Kosuth

Ayer tuve la oportunidad de ver en directo una de las obras clásicas del que podríamos considerar el principal teórico del arte conceptual. Fue en el Museo Helga de Alvear de Cáceres, un edificio inaugurado hace poco tiempo, que viene a aportar algo de luz al oscuro destino extremeño abandonado en un estío artístico contemporáneo que dura ya demasiado tiempo. 

La obra consiste un un cuadrado blanco y otros tres cuadrados que incluyen definiciones tomadas del diccionario de diferentes palabras que, en realidad, forman parte de lo que podemos ver en el cuadro.

La conexión del arte conceptual con la filosofía analítica es muy grande. Se trata del sentido que damos a las palabras y qué es lo que con ellas queremos expresar. Cuál es su sentido, indagando en la profundidad de su significado para así comprender un poco mejor cuáles han sido las intenciones del artista. Indudablemente el análisis de cada una de las palabras puede llevarnos por unos derroteros inesperados, desconocidos, desafiantes e interesantes (quizás en el sentido que a esta palabra daba Rosenkaranz cuando decía que interesante es aquello que sí presenta una contradicción). Ahora mismo con esta última palabra ya estamos jugando con aquello que intentamos describir.


No cabe duda que el análisis de las palabras es, en ocasiones, complicado y digno de dedicación. Quiero recordar las dificultades que existen para la traducción de la palabra Unheimliche del alemán, que en español se ha traducido como siniestro u ominoso, pero que en otros idiomas adquiere una significación diferente. La propia palabra alemana en sí tiene un sentido que alberga su significación y la contraria en su propia acepción. Cuando catalogamos algo como siniestro podemos remitirnos a la definición que hacía Freud, es decir algo que era familiar y debía permanecer oculto, pero que se ha revelado y al salir a la luz, es capaz de crear esa sensación. Quizás queremos darle este sentido pero tiene también otros que conviene aclarar a aquella persona que se decida a leer el porqué podemos calificar una obra de arte como siniestra.

Volvamos al trabajo de Kosuth, tenemos pues un cuadro blanco colgado en la pared. Y tres cuadrados con definiciones tomadas del diccionario. En ellas (en inglés) podemos leer las acepciones de tres palabras. También los diferentes sentidos que estas palabras puedes adquirir. En primer lugar white, es decir blanco. En segundo lugar wall ósea muro, recordemos por ejemplo que no es lo mismo el muro blanco de un museo que el muro de una casa o el muro defensivo que rodea una fortificación. En tercer lugar la última palabra es plaster que podríamos traducir como yeso, aunque estoy firmemente seguro que puede tener otras acepciones. Yeso tiene el emplasto que se encuentra a la izquierda de todas estas definiciones.

Analizar las palabras resulta crucial en el arte contemporáneo así como comprender el sentido de las mismas. Aquello que el artista específicamente ha tratado de transmitir al espectador o bien que el crítico ha sido capaz de desentrañar y que el propio artista desconocía. Uno y otro son capaces juntos de construir la obra. 

Los años 60 son ricos en diferentes movimientos artísticos, son una gran aportación para el presente y futuro del arte. Uno de ellos es el conceptual y como decimos este sentido que adquiere gracias a la filosofía analítica. 


lunes, 9 de diciembre de 2019

Maurizio Cattelan presenta un plátano en Art Basel Miami

En los últimos días la polémica ha vuelto a salpicar al mundo del arte. La noticia filtrada ha sido que el polémico artista Maurizio Cattelan ha presentado en la feria de Art Basel Miami un plátano que se sujeta a la pared con una cinta. Según han declarado se han realizado tres versiones y dos de ellas se han vendido por la cifra de 120.000 dolares, la tercera ha subido su valor hasta los 150.000 y todavía no se había vendido.



Merece una pequeña reflexión esta "acción" realizada por el artista italiano. Si nos ponemos a pensar en poco tiempo el plátano se va a poner malo, ya que no está hecho con algún material inmutable sino que lo compró el artista en el mercado. Así que la vida se abre paso y pasará a ponerse de color negro y después a llenarse de moho. Supongo que los compradores son conscientes de que esto va a suceder. Claro que lo que ellos han comprado es la idea no la obra en sí. Se trata de la capacidad de reproducirla en el futuro siempre que alguien quiera exponer algo de este tipo.
Marcel Duchamp fue el pionero de todos esos artistas cuando llevó un urinario para ser presentado en un concurso donde decían que ninguna obra iba a ser rechazada. Eso ocurrió en el año 1917 (por cierto la obra fue rechazada). Desde entonces tenemos a multitud de artistas que han intentado, de forma patética, imitar a Duchamp sin llegar a su maestría.
A ello debemos sumar que los medios de comunicación se prestan sin comprobar absolutamente nada a este juego del escándalo. Estoy completamente seguro que al recibir la nota de prensa no han comprobado si realmente se ha vendido dos obras y quiénes han sido las personas que lo han adquirido. Se trata de una noticia que va a producir rechazo en aquellos que la leern, que sirve para mofarse del arte contemporáneo y reafirmarse en que la mayoría de sus obras son una autentica mierda, alejada del público con el que tampoco pretende conectar. Todos estos argumentos son suficientes para publicar y dar pie a los comentarios que generan esta noticia.
Ayer mismo escuché en un bar  a alguien decir: "esto es oferta y demanda, ayer han vendido un plátano por 120.000 euros, si tienes alguien que lo compra...Lo he oído en la tele". Esta persona no tiene interés en el arte, no ha leído nada relativo al arte contemporáneo, pero ha escuchado en la tele que se ha vendido un plátano por una cantidad ingente de dinero y lo utiliza para reafirmar uno de sus argumentos.
Es muy triste pero cada una de las noticias que aparecen relativas al arte contemporáneo suelen ser de este tipo. Pero no se contacta con un experto o un crítico de arte que sea capaz de decir que la obra es mala o no tiene recorrido. Se suelta la noticia y que la gente opine en muchos casos sin saber lo que es el arte conceptual y el ready made que introdujo Duchamp a principios del siglo XX.
¿Y si todo es solo una operación de marketing del artista y la galería?
Para conocer más sobre el artista puedes ver un vídeo en este enlace 

domingo, 14 de abril de 2019

Joseph Beuys le habla de arte a una liebre muerta


El 11 de Noviembre de 1965 Joseph Beuys llevó a cabo una de las acciones más absurdas que ha vivido el arte contemporáneo en toda su historia. Vestido con un traje de fieltro y con la cara untada en miel y polvo de oro, se paseaba por una galería de arte de Dusseldorf. En sus brazos tenía una liebre muerta y cada poco tiempo se acercaba a ella para susurrarle al oído una explicación de los cuadros que allí estaban expuestos.


La gente que allí se dio cita miraban la performance con cara de estupefacción, el artista estuvo tres horas paseando por la galería y ofreciendo al animal explicaciones de los cuadros que estaban colgados.
Se trata de una obra de arte conceptual donde el artista trata de transmitir una idea al público que allí ha acudido que en todo momento y con atención plena se cuestiona lo que Beuys está haciendo en cada momento. Los artistas conceptuales se sitúan en los límites de la lógica. Una obra de arte es una especie de proposición presentada dentro de un contexto artístico.
La idea de Beuys era que la gente tomara conciencia de las dificultades que tiene explicar el arte contemporáneo. Decía el artista que los animales, incluso los animales muertos, tienen una mayor intuición que muchos humanos, porque al no ser racionales no son capaces de cuestionarse las cosas que les explican.
La cuestión que se plantea es si podemos considerar esto como arte, tenemos una idea, un concepto que trata de transmitir y un público receptor que puede reaccionar de manera positiva o con sensación de rechazo. Conviene recordar que el ready-made que introduce Duchamp en 1917 cambia nuestra percepción del arte al convertir cualquier objeto por extraño que sea en artístico por el simple hecho de llevarlo a un museo. Pero no hace falta ir un siglo atrás sino que un icono como Andy Warhol también hizo lo mismo cuando en 1964 expuso en Nueva York un montón de cajas de las esponjas brillo, en este caso no se trataba de la propia caja que podía comprarse en cualquier tienda sino de unas reproducciones realizadas en madera con ilustraciones estampadas por medio de serigrafías, eran algo más grandes que las cajas originales. Se trataba de 24 envases que mostraban el lado más amable de la sociedad de consumo. Se trataba de una reproducción de los originales pero con una diferencia de precio considerable, unos podíamos encontrarlos en cualquier supermercado y otros en una galería de arte a un precio desorbitado. Entre las dos acciones no hay mucha diferencia pese a que una nos provoque cierto rechazo y la otra sea mucho más delicada.


Así que cuando Beuys le habla a una liebre y analizando algunas de las acciones llevadas a cabo en el siglo XX, debemos afirmar que se trata de una obra de arte. Si Manzoni fue capaz de presentar y vender a precio de oro unas latas con su propia mierda, por qué la performance de Beuys para explicar la dificultad de percepción que existe en el arte contemporáneo va a ser menos?

domingo, 5 de noviembre de 2017

¿Qué es el body art?

Para comprender lo que es el arte del cuerpo debemos alejarnos de los procesos tradicionales de composición artística. Estamos habituados a asociar las representaciones artísticas con la pintura y el óleo sobre lienzo que es su modo principal de representación. Igual ocurre con la escultura donde la diferencia está en el tipo de materiales que se utilizan, por ejemplo mármol, madera, bronce.


Para entender lo que es el body art tenemos que tener en cuenta que el soporte que se va a utilizar es el propio cuerpo.
Debemos situarnos a finales de los años 60 cuando esta forma de expresión adquiere su mayor desarrollo. En muchos casos las expresiones de body art están unidas al arte conceptual y también al mundo de la performance
Como se utiliza el cuerpo como medio de expresión, es difícil obtener un objeto físico que pueda trasladarse a un museo. La mayoría de estas expresiones artísticas son documentadas, bien en fotografía o en vídeo. Esas serían las maneras de exponer estas obras, una simple documentación de la expresión realizada.

Ricardo Corona. Imagen creative Commons

Quizás pudiéramos asociar este tipo de expresiones con algunos rituales que se celebraban en diferentes tribus, podían ser relativos a la pertenencia al grupo o bien rendir culto a los diferentes dioses. 
Uno de las expresiones más conocidas es pintar sobre el propio cuerpo realizando sobre el mismo todo tipo de dibujos. Pueden ser figuras u objetos o en otros casos figuras geométricas se rellenan con diferentes colores.
Aunque esta puede ser la forma más común de representación en la que, como decimos, el cuerpo es el soporte para la obra. Pero hay otras formas de trabajar sobre el cuerpo. Podemos encontrar artistas que dañan su cuerpo realizando diferentes tipos de herida sobre el mismo. También se realizan tatuajes con motivo de la acción artística o diferentes tipos de piercing.
Así que en algunos casos los temas aparecen ligados a la violencia, al simple exhibicionismo, a temas relativos a la resistencia corporal, la sexualidad o fenómenos de tipo físico. El cuerpo se utiliza como un simple instrumento, en algunos casos llevándolo al límite del sufrimiento. Estos temas relacionados con el dolor y la resistencia tuvieron mucho más éxito en Europa que en otras zonas del mundo.
Deberíamos observar una influencia del dadaismo en todo este tipo de representaciones.

Imagen libre de derechos. Tatoo

domingo, 8 de octubre de 2017

¿Qué es una performance?

La palabra performance es un anglicismo que significa interpretar o representar. Se trata de una actuación. Esta palabra se ha difundido sobre todo a partir de los años 60 asociado al arte performativo, se trata de un arte en vivo, en la mayoría de los casos utilizando el cuerpo como medio de expresión.


Hablamos de los años 60 como inicio del arte performativo pero durante la segunda década del siglo XX hay algunos movimientos de vanguardia que van a utilizar en circuitos alternativos de exposición, la representaciones de diferentes acciones utilizando el cuerpo como sostén artístico. Dadaistas, futuristas, surrealistas, serán algunos de los que van a utilizar este tipo de acciones.
Dentro de este tipo de representaciones se incluyen todo tipo de artes, teatro, danza, poesía, instalaciones, son solo algunos de los escenarios que se representan durante la performance.
Una de las desventajas de la performance es que como hecho artístico no se dispone de ningún objeto físico como en pintura o en escultura para poder vender. En algunos casos lo que se hace durante la performance es tomar fotografías o grabar en vídeo que luego son vendidas en el mercado del arte como recuerdo de la acción llevada a cabo, es la manera de rentabilizar de alguna manera este tipo de representación.
Joseph Beuys es alguno de los mayores representantes de la performance o de la acción artística que orientaba como crítica social para concienciar a la gente sobre hechos que afectan a la sociedad. Fue el máximo representante del grupo Fluxus. Beuys mostró su gran calidad artística usando elementos como animales muertos, papel, paja o árboles en peligro.


Otro de los artistas que más se ha dedicado a la performance es Marina Abramovic, esta artista ha realizado acciones durante toda su vida y es una de las artistas contemporáneas más consideradas. En una de sus últimas exhibiciones en el MOMA de Nueva York sentada en una silla miraba fijamente a los ojos durante un tiempo a todo el que quería sentarse frente a ella.
Una de las características de la performance es el carácter de sorpresa que tiene, puede anunciarse pero en muchos casos no se hace y la propia gente que está en la calle o que acude a un museo, se puede encontrar con ese tipo de acción para seguirle o verse inmerso en la misma como participante activo. Junto a ello existe un gran factor de improvisación en muchas de estas acciones.
El arte conceptual o la estética conceptual juega un gran papel en la performance, se parte de una idea y se intenta interpretar esta idea de forma teatral, invitando al público a reflexionar sobre esas ideas mientras se lleva a cabo la acción performativa.
El escenario puede ser cualquiera, no necesariamente tienen que representarte performance en un Museo, sino que una calle, una estación de tren, un centro comercial o una tienda pueden ser el escenario escogido por el artista para sorprender al público.



domingo, 24 de septiembre de 2017

El arte efímero explicado a los niños

La propia palabra que estamos utilizando para definir este tipo de arte, nos habla sobre su fugacidad, es decir, sobre expresiones artísticas que no duran en el tiempo, que no prevalecen sino que duran un tiempo determinado y después desaparecen sin poder conservarse, por ejemplo, en un Museo. Es una obra o una expresión que no se puede conservar.


Quizás lo primero que haya que hacer sea hablar de aquello que entendemos por arte, es decir, en la antigüedad el arte estaba unido a la belleza estética, tanto de los personajes como de los objetos representados. Pero esta idea comienza a cambiar a principios del siglo XX, donde las expresiones artísticas abandonan en muchos casos la belleza para transmitir una idea o un concepto que sirve como base para la comprensión de esa obra y le da carácter propio. Para entender lo que significa este tipo de arte, si podemos definirlo así, debemos cambiar nuestra mentalidad y pensar en él como algo que no es tangible, que existió en un momento determinado pero que no volveremos a disfrutar de él.
Vamos a poner un ejemplo simple de algo que sucedió en el año 1899, porque ese es el año de construcción de la Torre Eiffel coincidiendo con el aniversario de la revolución francesa y con la exposición universal que tenía lugar en París en ese mismo año. Esta torre estaba destinada a ser una obra de arte efímero, mas concretamente de arquitectura, ya que pensaba destruirse una vez finalizada la exposición. Pero el edificio gustó tanto que, una vez finalizada, decidieron conservarla, y como sabéis se ha convertido en un símbolo de la ciudad de París visitado por cualquier turista que se acerque a la ciudad. Una obra destinada a ser efímera se convirtió en permanente.


Pensemos ahora en un artista que realiza una acción o una performance, gente tan conocida como Joseph Beuys o Marina Abramovich, su obra dura el mismo tiempo que tiene lugar el evento, si no estás allí te lo vas a perder ya que sino no hay manera de apreciarlo. Bien es verdad que en muchos casos estos artistas juegan con la fotografía y el vídeo para dejar constancia de la acción que ha tenido lugar, obras estas que a falta de otro material se venden en el mercado del arte como recuerdo de eso que pasó y donde no pude estar o bien eso que este artista realizó en este lugar.
Igual puede suceder con algunas instalaciones que se realicen en Museos y que cambian de uno a otro, ya que los espacios serán distintos y habrá que adaptarlo y colocarlos de una forma u otra, creando una obra diferente en cada ocasión.
Hay algunas manifestaciones que tienen conexión con este tipo de arte y que son hechas para un momento y, como decimos, luego desaparecen. Por poner algunos ejemplos, pensemos en el peinado, es algo que no se conserva, al día siguiente y después de dormir el pelo no se conserva de la misma manera. La moda también nos sirve, muy asociada al arte en muchas ocasiones, permanece, mas tiempo que un peinado, pero como sabemos cambia cada temporada y lo que hoy es tendencia mañana puede cambiar y ya no sirve. Algo similar podríamos decir sobre el maquillaje o el Tattoo o el piercing. ¿Que pasa con la gastronomía? ¿Lo consideramos arte efímero? Porque el cocinero se afana en realizar una presentación lo más agradable posible o cargada de un discurso conceptual, pero eso va a desaparecer a los pocos minutos, se trata de una primera impresión que entra por los ojos y otros sentidos para desaparecer en nuestra boca al momento de ingerirlo.
Pensemos en el Grafiti, realizado como expresión artística, muchos ayuntamientos tratan de mantener sus ciudades uniformes y se dedican a pintar sobre estos grafitis que en su mayoría han sido realizados de forma ilegal. Es decir no están hechos para perdurar ya que pueden ser borrados en cualquier momento.


domingo, 25 de septiembre de 2016

La burbuja en el mercado del arte. Jacob Kassay

Lo habitual cuando un artista entra en el sistema del arte es que por lo menos sus precios se mantengan, eso si no van aumentando poco a poco y alguno de ellos consigue ser una estrella del panorama mundial. Estos casos son los mínimos, ya que la mayoría de las personas que se creen artistas, jamás tendrán una exposición en una galería de arte contemporáneo, no hablo siquiera de un Museo. Y muchos de los que consigan una exposición, no volverán a hacer otra nunca más.


Pero el arte es un mercado y a veces actual como tal, con un sistema de oferta/demanda que nos deja ejemplos extraños como el del joven artista Jacob Kassay.
Kassay, como otros muchos artistas, recorrió infinidad de galerías de Nueva York en busca de representación, ninguna de las grandes galerías ficharía a un joven recien salido de la facultad, para eso existen otro tipo de galerías, que se dedican a mostrar artistas emergentes, cuyas obras se encuentran entre los 3000 y los 5000 euros. Si alguno de ellos tiene un triunfo masivo, puede que alguna gran galería se fije en ellos y decida ficharlo, pero apostar por algo desconocido e incierto jamás lo harán.
Kassay se había licenciado en Bellas Artes con una especialidad den fotografía. Presentó una pinturas de plata interesantes desde el punto de vista técnico y conceptual. Pone pintura acrílica sobre un lienzo, deja zonas con gran densidad de pintura y otras con menos, esto se pasa por un proceso fotográfico que produce una superficie con líneas y texturas que muestran las desigualdades de la imprimación. El proceso de plateado quema cualquier zona no cubierta con acrílico dando lugar a zonas quemadas en los bordes.
Quizás era más interesante la novedad que el resultado en si y el reflejo que, con diferentes texturas, podía observarse en la obra. 
El caso es que en una subasta celebrada en Nueva York, una de sus obras consiguió un precio de 80.000 dolares que era mucho frente al precio habitual que antes hemos indicado. Eso desató una locura general por conseguir una obra de este artista. Llegaron a pagarse una cifra de 280.000 por una de sus obras y parece que había bastante gente interesada en su obra. La crítica (supuesta) se dedicada más a justificar que a analizar el trasfondo artístico y conceptual de la obra, manteniéndose tan tibia como nos tiene acostumbrada en un juego de intereses en el que no conviene decir que algo es malo o está mal. Los precios del artista comenzaron a subir y la galería ya no quería vender obras pequeñas por menos de 20.000 dolares.


Pero algo sucedió y en otra subasta celebrada ya no se pagó esa cantidad tan ingente de dinero sino bastante menos y eso pasó en la siguiente de nuevo, el galerista quería mantener su ganancia y no daba marcha atrás y lo que era autentica fiebre por el artista pasó de repente, de manera que la gente o aquellos que decían estar tan interesados ya no lo estaban.
Pobre artista, de estar en la gloria pasó al olvido mas absoluto, rompió incluso con la galería de Nueva York y tuvo que buscar otra, también de artistas emergentes y continuar allí desarrollando su trabajo. No se ha vuelto a saber mucho de él desde 2012, año en el que todo esto sucedió.
Es muy curioso saber como funciona el mercado del arte, con ejemplos tan extraños como el que acabamos de contar.


miércoles, 30 de marzo de 2016

El primer ready made de la historia del arte

Nuestro primer paso en este post será aclarar que es un ready made o qué entendemos por este concepto tan ambiguo aplicado al arte. El ready-made alude a un objeto, puede ser cualquier cosa que es susceptible de convertirse en un objeto artístico por el simple hecho de que el artista decide que lo sea. Son objetos de uso cotidiano que por el simple hecho de ser trasladados a un museo, descontextualizados o bien firmados por un artista, se convierten en obras de arte.


El gran maestro e inventor del ready-made es Marcel Duchamp, un artista que vivió en primera persona los fervientes años de la revolución que suponen los distintos estilos que surgen a principios del siglo XX y que buscan nuevos caminos para el arte. Duchamp pasó por diferentes movimientos artísticos y estuvo en contacto con los más importantes artistas del momento. Cezanne, Picasso y el cubismo, el fauvismo, su impresión por la plasmación de la velocidad en los cuadros, una de las máximas del futurismo, son algunos de los estilos por lo que pasó este artista en la ciudad de París, hervidero de todos estos movimientos de vanguardia durante la primera mitad del siglo XX.

Portabotellas (original perdido) de Duchamp 1914

Los primeros intentos de ready-made los realizó todavía en París, aunque no conservamos ninguno de ellos sino simplemente reproducciones realizadas años más tarde. El primer ready-made habría que datarlo en el año 1913 y llevaba por título Rueda de bicicleta sobre taburete, aquí Duchamp montó una rueda invertida sobre una escalera de madera. La obra que conservamos es una recreación realizada en el año 1951.
Algo parecido sucedería con su obra Portabotellas, cuya versión original también esta perdida. Con estos ejemplos el artista comienza a observar objetos cotidianos como obras de arte, pasa a considerarlas objetos artísticos.

Marcel Duchamp. In advance of the broken arm. 1915

Como decimos el primer ready-made que conservamos se trata de una pala quitanieves que Duchamp colgó del techo con un hilo y que fue realizada en el año 1915 durante su estancia en Nueva York. La obra se titulaba In Advance of the Broken Arm. Algo parecido sucedió con un ventilador que el artista compró poco tiempo más tarde y que comenzó a observar como obra de arte poniéndole un título totalmente extravagante.
Quizás su obra más conocida en este estilo sea La Fuente, un urinario que firmó en el año 1917 y que presentó con un sobrenombre a un concurso del que era jurado y donde una de las bases era que ninguna obra presentada sería rechazada (es curioso pero esta finalmente lo fue). R. Mutt era el sobrenombre escogido para esta obra 
Aunque pensemos que todo esto es una tontería, estas acciones de Marcel Duchamp han influido mucho en el arte contemporáneo y justificado muchas de las obras que podemos observar en algunos museos, bien como objetos artísticos o como base para un discurso conceptual mas complejo.