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domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Qué es la arcadia feliz?

Esta palabra se relaciona en primer lugar con una región de la antigua Grecia, aunque con el paso del tiempo se ha llegado a idealizar y convertirse en un lugar imaginario utilizado por diferentes artistas y poetas, sobre todo durante el renacimiento y la época romántica.


La característica de la Arcadia es un lugar donde la armonía y la felicidad se dan la mano. Es un lugar sin problemas ni enfrentamientos, donde reina la paz por encima de cualquier otro argumento. Alejado pues de todo aquello que tiene que ver con el poder y las ansias de unos y otros por tener bajo su dominio a los demás, algo por otra parte inherente al ser humano como ya sabemos.
Quizás por ello para representar esta armonía, el sitio esta lleno de pastores que pasean a sus ganados, hablan entre ellos y se mantienen en constante contacto con la naturaleza. Se trata de una visión parecida a la que se escribió sobre los indios americanos a la llegada de los españoles a finales del siglo XV. Allí se escribía sobre unos seres humanos en armonía con la naturaleza, amables, confiados, virtuosos y con un punto de ingenuidad. Ello contrastaba con la visión de los conquistadores preocupados solo por su codicia y el fanatismo que representaban algunas de sus ideas. 


Se trata pues de una utopía, recuperada como decimos en diferentes épocas por la literatura y la pintura. Decimos una utopía porque parece imposible. El enfrentamiento y la imposición es algo apegado al ser humano y la sensación de dominio sobre los demás o sobre diferentes territorios o parcelas de poder, aunque sean pequeñas, marcan el desarrollo histórico de nuestra sociedad. Esta ausencia del mal ha llevado a identificar el lugar con el paraíso para algunos escritores.
En el arte es habitual contemplar escenas en las cuales aparecen ninfas y pastores en bellos paisajes adornados con ovejas u otro tipo de ganado y diferentes clases de árboles. En ocasiones se aprecia la celebración de una fiesta.
Se trata de la visión de un mundo natural que no ha sido corrompido todavía por la civilización.


domingo, 23 de julio de 2017

Lluvia vapor y velocidad de William Turner

La obra que hoy nos ocupa se considera una de las mejores realizadas por este pintor al cual consideramos dentro de la corriente de la pintura romántica. Para situar la obra diremos que está realizada a mediados del siglo XIX, concretamente fue expuesta por primera vez en el año 1844.


Hay algo que debemos destacar sobre este trabajo y es que da impresión de que Turner se adelanta a otros pintores en lo que tiene que ver con la liberación del artista y la representación de la realidad. Recordemos que muchos artistas dependían de los encargos que se les hacían, en muchos casos coartando la libertad creativa de los mismos al tener que realizar retratos, paisajes o temas religiosos requeridos por diferente señores.
Pero esta obra parece marcar el comienzo de la modernidad, la belleza se sustituye por otro tipo de discurso que tiende a tener un mensaje que transmitir. En este caso da impresión de que la naturaleza ha sido sustituida por la incipiente llegada del tren y todo lo que ellos significa, una revolución en las comunicaciones al poder realizar un transporte por tierra mucho más rápido tanto de pasajeros como de mercancías. 
Al mismo tiempo que se produce esta revolución mucha gente está pasando del campo a la ciudad para trabajar en una industria que les ofrece nuevas oportunidades para su vida. El paisaje natural que muchas veces se había representado pasa a ser una cosa completamente diferente, al ofrecernos un paisaje urbano donde la niebla, el humo impiden una completa visión del mismo. Con esta obra se pierde el carácter primitivo y el objetivo de la pintura en el sentido de transmitir la belleza.
Turner además aparece como un precedente del impresionismo, en una doble vertiente. En primer lugar por lo que significa la liberación del artista para representar aquello que le apetece hacer. En segundo lugar por representar el paisaje y los diferentes efectos de luz sobre el mismo, niebla o humo de la locomotora incluidos.
Esta llamada a la modernidad también estará presente en una de las primeras obras impresionistas de Claude Monet ya que representa la Estación de Saint-Lazare en su obra realizada en el año 1877, así que se abandona el paisaje tradicional para ser sustituido por otro donde la presencia de la máquina adquiere total importancia.
La obra no deja de tener también un cierto aire abstracto que pudo inspirar a otros artistas de principios del siglo XX para representar una realidad alternativa, donde en muchos casos el espectador es partícipe de lo que está contemplando al tener que interpretar un trabajo. La obra de Turner sugiere aquello que no podemos ver y nos ofrece una visión más moderna de lo que sería el paisaje de una ciudad con una locomotora en movimiento, algo como sabemos muy difícil de representar en pintura que obsesionó al movimiento futurista en la segunda década del siglo XX.


domingo, 14 de mayo de 2017

La pintura costumbrista para niños

Como su nombre indica este tipo de pintura se va a dedicar a retratar las costumbres típicas de la sociedad en muchos de los países donde tuvo repercusión y desarrollo principalmente en la segunda mitad del siglo XIX.


Es cierto que existen precendentes pictóricos de este tipo de género que tuvo su desarrollo también durante la época barroca, representando escenas de interior, como le ocurre por ejemplo a la pintura holandesa con artistas como Vermer de Delft o bien a la pintura española con Velázquez a la cabeza, ya que muchos de los personajes que aparecen en sus cuadros no pueden ser más realistas y populares, alejados de la idealización típica del arte italiano.
Hay que tener en cuenta alguna de las circunstancias históricas que intervienen en el desarrollo de este tipo de pintura. Después de la primera revolución industrial hubo mucha gente que se trasladó para trabajar desde el campo a la ciudad, abandonando los pueblos cargados en ocasiones de costumbres propias del lugar. Este abandono produce que haya una reivindicación de estas costumbres, no solo por parte de esta pintura sino a través de la literatura romántica, que ejerce como gran precedente.


Se trata pues de pinturas que se alejan del realismo para introducir un elemento más popular y colorista, que además esta cargado de pequeños detalles que nos ayudan a comprender mejor el ambiente y la escena.
En España este estilo tuvo un desarrollo muy especial pese a que en el país no existió una verdadera revolución industrial. Francisco de Goya será un gran precendente en los últimos años del siglo XVIII, cuando llegó a Madrid y trabajó pintando modelos en cartón para los tapices que se iban a realizar en la Fabrica Real de la capital. Las costumbres y juegos de la gente de Madrid se ven reflejados en estas obras cargadas de alegría y de colorido. 
Muchos de los artistas que trabajaron a finales del siglo XIX se vieron influidos por este movimiento, entre ellos Pablo Picasso, cuayas primeras obras tienen mucho de costumbrista. Cuadros como La Primera Comunión o Ciencia y Caridad son obras que, realizadas con tan solo 16 años, encajan perfectamente en este estilo.
No solo artistas españaoles se dedican al costumbrismo, también muchos extranjeros que viajaron a España a los largo del siglo XIX, dejarán plasmadas en sus obras muchas de las costumbres y tradiciones de las diferentes regiones españolas, unos cuadros que se encuentran entre el romanticismo y el realismo, pero con una intención clara de reflejar aquello que tal vez no deba perderse, en un momento en que la humanidad se encuentra en un momento de cambio en su modelo productivo.


domingo, 12 de marzo de 2017

La libertad guiando al pueblo de Eugene Delacroix

Al contemplar esta obra nos encontramos ante uno de los iconos políticos del siglo XIX y también uno de los cuadros más reproducidos por la trascendencia y el mensaje que la obra nos transmite.


Estamos pues ante una obra de tipo político, cuyo tema trata de convertirse en un icono simbólico de lo que debe ser la libertad en este caso. Un camino que había sido iniciado por Francisco de Goya, cuya preocupación política y su alto sentido patriótico se refleja en muchas de sus obras. Se trata de la representación de hechos históricos, pero al mismo tiempo el artista toma un posicionamiento de acuerdo a sus ideas y que sirven como dispositivo de reflexión ante el hecho que ocurrió.
En este caso para esta obra debemos situarnos en el año 1830, cuando la restaurada Monarquía con el rey Carlos X dictó una serie de normas que suprimían el parlamento y tenían la intención de restringir la libertad de prensa. Ante esta actitud hubo muchas protestas que terminaron en una revuelta con montón de gente en la calle que trataban de luchar contra estas restricciones.
Fue mucha la gente que participó en la revuelta y de toda clase social, por eso en el cuadro podemos ver que quien realmente esta guiando al pueblo es el ansia de libertad, no ningún personaje en concreto. Al mismo tiempo entre las personas que podemos ver se mezclan todo tipo de personajes, desde ricos con sombrero de copa a andrajosos que se encuentran a su lado unidos por un ideal común (el personaje con sombrero de copa parece ser un retrato del propio Delacroix que no participó en la revuelta pero quiere dejar constancia de que estaba de acuerdo con sus ideales).
La libertad como vemos arrasa con todo aquel que se opone a ella, por eso algunos muertos, quizás servidores públicos del propio rey aparecen muertos a los pies de esa mujer que guía a los revolucionarios.
La libertad representada como una mujer con el pecho descubierto, lo cual parece que fue un pequeño escándalo en la época. Una figura que podemos comparar con otras obras icónicas de la historia del arte como la Victoria de Samotracia o la representación de Venus, con un cuerpo tan sensual como el que podemos contemplar aquí.
Sería bueno reflexionar sobre si seríamos capaces de hacer algo así en nuestra época por un ideal tan noble como la libertad o si vivimos en un conformismo y con un estatus que nos impide volver a tener una actitud revolucionaria, algo que nos suena rancio y alejado de nuestra realidad cotidiana. La manipulación ejercida por los políticos, medios de comunicación y grandes empresas parece que nos hace vivir en un sueño eterno dopados por un espectáculo que día tras día se repite impidiéndonos analizar todo aquello que realmente es importante.