miércoles, 8 de marzo de 2017

El anfiteatro romano de Italica

La ciudad de Itálica, muy cerca de la actual Sevilla, fue la primera ciudad fundada por los romanos fuera de territorio italiano, de ahí su nombre. Debió ser una ciudad bastante grande, con fuerte presencia de gente de clase media y clase alta. Vivió su mejor momento en la transición entre los siglos I y II después de Cristo, cuando dos personajes nacidos en la ciudad fueron elegidos emperadores romanos, gracias a la presión de la facción española en el senado de esta ciudad, hablamos de Trajano y Adriano.


Una de las magna obras que se conserva de esta época es el magnífico anfiteatro que tenía capacidad para 25.000 personas, por eso hablamos de la importancia que tendría la ciudad y su gran tamaño en ese momento. 
El anfitetatro estaría dedicado a la celebración de espectáculos de gladiadores o bien luchas entre hombre y animal o solamente animales. Cubriendo la zona que podemos apreciar bajo el suelo habría una estructura de madera que se podría mover para que aparecieran tanto los gladiadores como los animales y así hacer su aparición más espectacular.
Las gradas estarían divididas en tres partes dependiendo de la categoría social de la gente que iba a ocuparlas, situándose los mas pudientes en la parte inferior, menos pudientes algo más arriba, quedando la parte superior reservada para las mujeres y los niños.


Esa forma ovalada también podemos observarla si recorremos el interior de los vomitorios de la parte inferior, donde el despliegue de bóvedas y diferente uso de los materiales nos sorprende como ocurre con otras obras de la ingeniería romana. Lo cierto es que sus conocimientos de arquitectura son tan amplios que resulta extraño ver el paso atrás que experimentó esta disciplina tras las invasiones bárbaras y los estilos románico y gótico.
En una de las habitaciones interiores se conserva una ley tallada sobre una placa de bronce, conocida como la ley Gladiatoriaque nos explica el precio que se debe pagar dependiendo de la persona o espectáculo que se tenga que celebrar en el anfiteatro. Da impresión de que algunas personas habían protestado por esta causa y trataron de paliarlo con esta disposición. Pero es interesante como se tallaban este tipo de ordenanzas en placas metálicas en vez de ser distribuidas en papel o cualquier otro material.



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