Mostrando entradas con la etiqueta pinturas negras para niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pinturas negras para niños. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de noviembre de 2015

Duelo a garrotazos de Francisco de Goya para niños

Esta pintura es una de las pintadas por Goya en las paredes de su casa y forma parte de las conocidas como pinturas negras, una obras que el artista habría pintado con fecha posterior a 1819 y que no eran obras para ser mostradas en público sino para el propio disfrute del artista. También se conoce con el nombre de La Riña 


Como sabemos estas pinturas se encuentran actualmente en el Museo del Prado, ya que fueron trasladadas a lienzo a partir del año 1874 y finalmente depositadas en el Museo donde pueden contemplarse en la actualidad.
El cuadro es algo extraño ya que representa a dos hombres que como podemos apreciar tienen las piernas hundidas en el suelo, concretamente hasta las rodillas, y se encuentran atrapados, da impresión de que no pueden escapar, cada uno de ellos tiene un mazo en la mano con el que golpea al contrario que tiene en frente. De hecho vemos que el personaje de la izquierda ya se encuentra sangrando e hilos de sangre caen desde la cabeza por la oreja, cuello y pecho.
Este macabro juego parece que tiene que ver con un tipo de duelo que podría celebrarse en el país y que nada tenía que ver con esos duelo tradicionales donde se llevaban pistolas y padrinos. Aquí nada de eso existía y simplemente había un enfrentamiento de este tipo, se supone que hasta que uno de los dos fallecía.
Siempre se ha querido ver en esta obra cierta trascendencia al representar un enfrentamiento no solo entre rivales sino entre ideologías en España, en época de Goya por ejemplo entre afrancesados (entendamos partidarios de las ideas de la revolución francesa) y absolutistas partidarios del rey Fernando VII. Recordemos que el propio Francisco de Goya tuvo que emigrar a Francia (concretamente pasó cuatro años más de su vida en la ciudad de Burdeos) como otros muchos compatriotas en el año 1824. Ese enfrentamiento de ideas continúa a los largo de todo el siglo XIX entre liberales y conservadores y se prolonga hasta mediados del siglo XX con la guerra civil y sus funestas consecuencias para el país.
Al igual que en otras pinturas negras la pincelada es muy suelta, una característica que nos acerca al expresionismo, al igual que la temática triste y el uso del color.

lunes, 8 de julio de 2013

Pinturas Negras de Francisco de Goya: El Aquelarre

Ya hemos analizado en este blog algunas de las pinturas negras de Goya, como por ejemplo Saturno devorando a sus hijos o El Perro semihundido. Comentabamos que estas pinturas no eran ningún encargo ni estaban realizadas para la exposición pública, sino que fueron pintadas en las paredes de la casa del pintor, más o menos en el año 1815 y que nos trasladan a un mundo diferente del tipo de pintura que realizaba el artista y otros pintores de la época.
Decíamos principalmente que con estas pintura Goya se adelanta al expresionismo, realizando este tipo de estilo mas de cien años antes de que otros pintores se decidan a practicarlo, la temática de los cuadros, triste o desagradable, el uso de colores ocres o negros y también la aparición de deformidades en los rostros o cuerpos de algunos personajes, fruto de una pincelada muy suelta, nos recuerdan obras del estilo expresionista, quizás la más conocida de todas ellas sea el cuadro de Edward Munch El Grito.
Las pinturas se trasladaron al lienzo desde las paredes de casa del artista, e intentaron subastarse, esta en concreto, pero nadie pujo por ella y su dueño la donó al Museo del Prado en 1881, lugar donde ahora puede contemplarse.
La obra representa una reunión de mujeres, podriamos decir que una reunión de brujas en torno a un personaje que va tapado con una capa, pero del cual podemos adivinar su forma, ya que parece un macho cabrío, representación de la figura del demonio. Por tanto tendriamos una representacion de una misa negra o una adoración de la figura del demonio en esta obra, donde si nos fijamos podremos observar deformidades en los rostros de algunos de los personajes que la componen, todo acompañado de ese color marrón en difrentes tonalidades, tan del gusto del Goya a lo hora de representar estas obras.
No es esta una obra ajena al pintor, ya que la había representado anteriormente en pintura, en un cuadro realizado para la Duquesa de Osuna en 1797 y cuyo título era el mismo que esta obra, pero donde se aprecia la diferencia de color y como el pintor se vuelve más introspectivo según avanza el tiempo, pero en todos los aspectos, personalmente y como artista.


miércoles, 15 de mayo de 2013

Pinturas negras de Goya. El perro semihundido


Esta es sin ninguna duda una de las pinturas mas curiosas y extrañas que nos ofrece el artista aragones en toda su carrera. Decimos curiosa en primer lugar por la temática que adopta, no se trata de un cuadro religioso, tampoco mitológico, no es un retrato y tampoco trata como otras pinturas negras de contarnos un a historia sobre las dos españas como ocurre en Duelo a Garrotazos o sobre el brujería como ocurre en El Aquelarre.
Aqui tenemos tan solo la cabeza de un perro y un paisaje neutro de fondo, eso es todo.
Ningún artista hasta el momento había sido tan escueto a la hora de pintar un cuadro, ninguno había necesitado tan poco para describir tanto como aquí hace Goya.
Vamos a recordar que las pinturas negras de Goya las realiza hacia el año 1815 y que no eran para consumo de ningún mecenas sino que están pintadas en las paredes de su casa y sacan a la luz todas las obsesiones y miedos que aturden a Goya en estos momentos finales de su vida, cuando está completamente sordo y se ha vuelto sumamente desconfiado con todo el mundo.
La temática de todas estas obras es expresionista, es decir Goya es un pintor que se adelanta a su época porque es capaz de hacer lo que otros artistas no repetirán hasta finales del siglo XIX, por eso, al igual que Velázquez, es un pintor importante, porque es capaz de adelantarse a su tiempo y ofrecer un estilo nuevo, que nadie ha practicado hasta el momento.
Al enfrentarnos a una obra de este tipo debemos tener en cuenta que el expresionismo siempre trata temas tristes, trágicos, que creen angustia o miedo. Todo acompañado de colores oscuros que ayudan al cuadro a parecer más tétrico y a transmitir esa sensación de desasosiego. Nada que ver con obras como La Familia de Carlos IV u otros momentos de primera época donde se nota un Goya mucho más alegre.
En este caso pode,os imaginar a este animal atrapado en medio de la nada, solo y desamparado, condenado irremediablemente a la muerte si no hay nadie que se acerque a rescatarlo, hundiendose poco a poco en una zona de arenas movedizas, el final trágico se acerca y no podemos hacer nada por ayudar a este animal.
Es una obra muy simple pero cargada de sentimiento.


En este vídeo hacemos un completo análisis de la obra, comparándolo con otras del artista o de otros artistas famosos

 

martes, 5 de junio de 2012

Saturno devorando a sus hijos de Francisco de Goya

Sin duda una de las obras más emblemáticas del pintor aragonés. Realizada en una de las paredes de su casa, forma parte de la serie de las Pinturas Negras, una serie de obras que pintó a partir del año 1819 y que posteriormente fueron trasladadas a lienzo, encontrándose actualmente conservadas en el Museo del Prado de Madrid.
Las pinturas negras son muy interesantes porque Francisco de Goya se adelanta a su tiempo y precede en 100 años a lo que posteriormente van a realizar los pintores expresionistas. El contraste de color, las deformaciones, el uso del pincel  y el tipo de temática preludian lo que realizarán estos pintores más tarde.
La pintura representa al dios Crono que creyendo una amenaza para su reinado el nacimiento de sus hijos decide devorarlos para que no le quiten el poder. El paso del tiempo es lo que está presente en la mentalidad de Crono (Saturno en la mitología romana) y en la idea principal que el cuadro quiere transmitir.
Debemos señalar varias cosas interesantes en el cuadro, en primer lugar el uso del pincel. Goya ya no es un pintor detallista sino que pinta a grandes brochazos, extendiendo la pintura de forma desordenada en ocasiones.
El contraste de color es otra característica, vemos que usa una gran variedad de color marrón en su obra, también blanco, pero llama la atención sobremanera el color rojo del cuerpo del niño, la sangre que cae de su cuerpo e impregna también las manos del dios Crono.
Hay una extrema violencia en el rostro de Saturno, que abre tremendamente la boca para intentar comer el trozo de brazo del niño. También lo apreciamos en las manos que aprietan de forma muy fuerte el cuerpo para que no se le escape mientras lo está comiendo.
Por último hay que llamar la atención sobre los ojos, ya que Goya era una maestro en esta técnica, ensanchando las pupilas de maneras que el personaje nos produzca rechazo. En este caso los ojos son tremendamente grandes, dando impresión de que van a salir de sus órbitas, ayudando a aportar todo el dramatismo necesario a la escena.