domingo, 29 de noviembre de 2015

El Juicio Final de la Capilla Sixtina

Esta magnifica obra pintada por Miguel Angel se encuentra representada en el ábside de la Capilla Sixtina y fue realizada 25 años después que la misma obra del propio artista en el techo de la capilla donde estaban representadas diferentes escenas del Antiguo Testamento.


El esquema de representación sigue la forma tradicional de representar el Juicio Final, acorde con las ideas que nuestro artista había aprendido en Florencia, su lugar de formación antes de trasladarse a Roma para desarrollar su trabajo.
Así por ejemplo la figura de Cristo se encuentra en la parte central, con una posición de la mano derecha que se encuentra entre la bendición y la amenaza, ya que de forma muy agresiva levanta el brazo como si fuera a golpear a quien se encuentre debajo. La mano izquierda tiene una actitud de llevarla a la herida del costado, para mostrarla a todo el mundo y así demostrar que es realmente el mismo Cristo el que llega para juzgar a vivos y muertos. Esta actitud se repite por ejemplo en el Juicio Final del cascarón del ábside de la Catedral Vieja de Salamanca donde Nicolas Delli, de origen florentino, pintó un Cristo igual con la misma posición, aunque exagerando un poco más la posición de la mano izquierda.


Al lado derecho de Jesús se encuentra la Virgen María, en muchos casos encontramos la figura de Juan Bautista a la izquierda, pero en este caso aparecen mezclados diferentes santos alrededor del Cristo a los cuales podemos identificar por algunos de sus símbolos, por ejemplo San Pedro con las llaves, San Lorenzo con una parrilla, San Bartolomé con su propia piel. Recordemos que la función de Juan era presentar las almas que llegaban al cielo.


En la parte superior grupos de ángeles portan algunos elementos de la pasión, por ejemplo la cruz, la corona de espinas y la columna para recibir los latigazos, que son los que aparecen en esta representación. En algunos casos se incluyen mas elementos, como por ejemplo los clavos, martillo o la esponja.
Debajo de la figura de Cristo un grupo de ángeles toca unas trompetas anunciando la llegada del Jucio Final, como es tradicional en este tipo de representación.


A los lados de la figura de Cristo se sitúan personas que ya están salvadas. Mientras en la parte inferior, a la derecha aparecen las personas que van a salvarse, los cuales ayudados por ángeles suben al cielo, entre ellos algunas personas que acaban de resucitar, mientras al otro lado están los condenados, que son forzados a introducirse en la barca de Caronte para dirigirse al abismo, al tiempo que unos ángeles en la parte superior les impiden la entrada en el cielo a algunas figuras que muy angustiadas y apelotonadas lo intentan con bastante fuerza.
La mayoría de figuras se encontraban desnudas pero unos años más tarde un discípulo de Miguel angel, llamado Danielle de Volterra se encargó de cubrir la mayoría porque a ciertos sectores del clero romano le parecían indecentes, aunque bien es cierto que falleció y no pudo terminar su labor.


Biografía de El Greco para niños

Domenikos Theotocopoulos es uno de los pintores mas conocidos a nivel mundial que trabajó en un momento de transición entre el renacimiento y el barroco, pudiendo observar algunas características propias del manierismo en muchos de sus trabajos. Fue un hombre muy culto y tenía nociones de arquitectura, de hecho su hijo Jorge Manuel se dedicó a esta profesión en la ciudad de Toledo.


El Greco nació en la isla de Creta, concretamente en la ciudad de Candia en el año 1541. En la isla va a permanecer hasta que cumpla los 26 años influenciado entonces por es estilo bizantino, donde los iconos eran algo típico en esta pintura desarrollada en la zona.
Con esa edad se trasladó a Venecia, en esos momentos la isla de Creta formaba parte de la República Veneciana y no era extraño que muchas personas pasaran por la capital, en este caso para formarse como pintor, al lado de algunos de los más grandes artistas que en ese momento trabajaban en el conjunto de islas. Nos referimos a artistas de la talla de Tizianno, Tintoretto, Verones o Bassano. Aquí El Greco abandonó los iconos y empezó a representar como lo hacían sus maestros, introduciendo esos colores tan llamativos típicos de la pintura veneciana que le acompañarán a lo largo de toda su vida.

Detalle de la pintura El Martirio de San Mauricio

En el año 1570 se trasladó a Roma para continuar su formación, en la ciudad eterna eran las obras de Miguel Angel y Rafael las que tenían más influencia, pese a que los dos ya habían fallecido. Hay quien dice que su salida de Italia tiene que ver con unas declaraciones en las que habría calificado algunas figuras realizadas por Miguel Angel como indecentes, al estar completamente desnudas, en un momento en el que en Roma se planteaban tapar la desnudez de alguna manera. Esto está sin confirmar, lo que hace el Greco es continuar su formación y aprender de los grandes maestros.


En el año 1577 llega a España y se estableció en Toledo, había hecho en Italia algunas amistades que podían favorecerle en este nuevo país. Es un momento en que se están acabando las obras del Monasterio del Escorial, lugar para el que se le encargaron dos cuadros, uno de ellos El Martirio de San Mauricio, parece ser que no fue del gusto del rey Felipe II por lo que su colaboración con el Monaserio no continuó centrándose en su trabajo toledano. Allí, en la capital religiosa del país, recibió múltiples encargos y vivió un éxito continuado, llegando a ganar grandes sumas de dinero por las obras realizadas.
Falleció en el año 1614 en la ciudad imperial, como hemos dicho con numerosos encargos hasta el final de su vida, fue enterrado en la iglesia de Santo Domingo el Antiguo. Dejó una gran biblioteca, plagada de todo tipo de títulos, desde tratados de pintura, filosofía o arquitectura. Era una de las bibliotecas personales más grandes del momento, que todavía puede verse en la Casa Museo en la ciudad de Toledo.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Biografia de Pablo Picasso para niños

Picasso es uno de los grandes pintores españoles del siglo XX y uno de los grandes creadores universales de todos los tiempos por las aportaciones que hizo al mundo de la pntura y las artes en general, ya que practicó otros estilos y disciplinas.


Pablo Picasso nació en Málaga en el año 1881, su padre era profesor de dibujo allí, su madre era de origen italiano, por eso ese apellido con dos letras s tan extraño en el idioma español. En Málaga Picasso va a pasar 10 años de su vida disfrutando del sol, los toros y las amistades. Pero su padre se quedó sin trabajo en la Escuela de Bellas Artes de San Telmo y tuvo que buscar otra plaza que le dieron en La Coruña, donde trabajo en la Escuela de Bellas Artes. Este cambio no gustó nada a Picasso, el clima, sus amigos y la nueva ciudad desagradaban al pintor, que tuvo que pasar allí cuatro años de su vida.
En 1885 la familia sufrirá un nuevo traslado y este definitivo ya que su padre consiguió una plaza como profesor en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, lugar donde Picasso ingresó nada mas trasladarse. Su precocidad y buen hacer con el dibujo  la pintura le convirtieron en uno de los alumnos aventajados de la escuela. Algunas de las obras costumbristas de Picasso así lo demuestran, por ejemplo La Primera Comunión o Ciencia y Caridad son perfectos ejemplos del buen hacer y el detallismo del artista con tan solo 14 años.


En 1897 se trasladó a Madrid para realizar estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero pasó poco tiempo en la capital, el ambiente no le gustaba, las nuevas ideas modernistas que traía de Barcelona eran mal recibidas. Durante este tiempo fundó una revista con el nombre Arte Joven que tuvo unos 6 meses de vida.
De regreso a Barcelona tendrá contacto con el ambiente intelectual y artístico de la época con sus visita a El Quatre Gats, una cervecería donde se juntaba la cultura barcelonesa del momento. Posiblemente e influenciado por la gente que le rodeaba viajará a París en el año 1900 donde se ver´influido por el ambiente impresionista y modernista del momento.
En el año 1901 comienza su etapa azul, influenciado por la muerte de su amigo y compañero, el poeta Carlos Casagemas, que se suicidó muy joven por un desengaño amoroso. Ese ambiente de tristeza, unido a un momento de dificultad económica por falta de ventas y una identificación con los mas humildes de la sociedad crearan unas composiciones originales que va a desarrollar hasta el año 1904.
En ese momento de la etapa azul pasamos a la etapa rosa, cambian los colores, aunque no la temática, donde quizás la novedad es la inclusión de saltimbanquis y arlequines en su obra.
Conocerá a Gertrude Stein, una marchante de arte que le compró varias obras y le ayudó a introducirse en el mercado europeo del momento. Picasso debe mucho a esta mujer en la difusión de su obra.


El año 1907 es crucial en el desarrollo de su carrera ya que diferentes influencias van a dar lugar al primer cuadro cubista de la historia, hablamos de Las Señoritas de Avignon, donde podemos observar como Picasso asume postulados de grandes maestros, como Cezanne, Matisse o Ingres, como el arte primitivo y sobre todo un par de exposiciones de arte africano parecen incluidas en el cuadro, al tiempo que la simplicidad del arte románico se aprecia en las figuras y objetos representados. Pero la gran novedad será sin duda la representación de una figura humana desde distintos puntos de vista, ofreciendo algo que la fotografía, siempre mas perfecta, no podía ofrecer, por eso observamos distintas posiciones en los ojos, nariz y boca del personaje que, supuestamente, nos da la espalda.
Desde esta primera obra cubista Picasso se encuentra a caballo entre Francia y España, al tiempo que el cubismo va a sufrir una evolución que va a llevar a muchos de los artistas que la practican a la abstracción. Al tiempo Picasso será cada vez mas apreciado por los coleccionistas.
Esa evolución cubista culmina por algún viaje realizado como el que hace a Italia, donde Miguel Ángel y lo masivo de sus esculturas serán una gran fuente de inspiración o bien el adentrarse en algún otro movimiento de vanguardia como el surrealismo, realizando diferentes obras a mediados de la década de los 20.
Aunque Picasso siempre es un pintor cubista, buena prueba de ello es la realización del Guernica en el año 1937 donde descompone la figura de personas humanas y animales para mostrar una alegoría de la paz cuando en España tiene lugar la Guerra Civil, momento en el que por un tiempo escaso ocupó la dirección del Museo del Prado.
Superada la guerra la vida de Picasso se desarrolla en Francia, pintor muy conocido, no tuvo problemas para desarrollar una obra muy prolífica. No pudo cumplir uno de sus deseos, que era morir antes que Francisco Franco, ya que falleció dos años antes que el dictador, concretamente en 1973 en su casa de Mougins en Francia.


domingo, 22 de noviembre de 2015

El pintor hiperrealista Antonio López para niños

Quizás sea en la actualidad el pintor hiperrealista vivo más reseñable que tenemos en España. Su fama está ligada a una obra reconocible y cargada de realismo que incluye desde paisajes urbanos (quizás sus trabajos más conocidos) a retratos (otro de sus géneros favoritos).


Si tenemos que trazar una pequeña biografía de Antonio López, debemos decir que nació en Tomelloso, provincia de Ciudad Real en el año 1936. Sus padres se dedicaban a la agricultura y el paisaje manchego y los elementos que se usan en las labores del campo, formarán parte de sus primeras obras.
Antonio López desde muy joven mostró un gran interés por el dibujo. Se trasladó desde su ciudad natal a Madrid en el año 1949 con intención de formarse como artista. Allí pasó por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de la que después a la larga sería profesor.
Hay dos influencias grandes que van a poder apreciarse en su obra, en primer lugar los grandes clásicos del renacimiento. Muchas veces la forma de pintar de este artista está conectada con el proceder de los maestros clásicos. La forma de medir, las formas y la distancia a los objetos están perfectamente calculadas en sus obras.


En segundo lugar la tradición realista española también se aprecia en su obra. Vamos a pensar por ejemplo en Velázquez y el tratamiento que el artista da a los objetos que aparecen en sus obras. Hablamos de un realismo casi fotográfico, que se aprecia perfectamente en los brillos de los objetos de metal y de cristal que forman parte de sus composiciones. Esa tradición realista del bodegón no se ve solo en Velázquez sino que son numerosos los artistas que participan de este realismo objetual y compositivo. A ello contribuye en gran parte las frecuentes visitas que el artista realizó al Museo del Prado donde se encuentran las grandes obras de estos maestros clásicos españoles.
Una buena manera de comprobar cual es la manera de pintar de Antonio López está en la película documental El Sol de Membrillo del director Victor Erice donde nos muestra como trata de pintar un melocotonero, de una forma muy lenta, midiendo todo de forma perfecta, con una lentitud casi exasperante, para finalmente abandonar la obra no contento con el resultado y ante la falta de fruto en un árbol que ha perdido todos los melocotones con el paso del tiempo.
Esa lentitud al realizar muchas de sus obras le ha granjeado varias críticas incluso por muchos compañeros de profesión que no entienden como abandona obras para después de cierto tiempo volver a ellas.
Lo que no se le puede criticar es su capacidad para representar sus obras con tanto detalle que parece en realidad una fotografía y que le ha proporcionado numerosos seguidores e imitadores, algunos de ellos han caído en un infausto debate entre los partidarios del realismo y los de la abstracción.
Indudablemente Antonio López es uno de los grandes maestros vivos que posee este país.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

El pintor Edward Hopper para niños

La pintura norteamericana adquiere un gran desarrollo a lo largo del siglo XX, que se agudiza sobre todo en la segunda mitad, cunado el centro del arte mundial se desplace desde París a otros destinos como Londres o Nueva York, convirtiéndose la city en impulsora de nuevos y revolucionarios movimientos artísticos.


Ajeno a todas estas ideas parece estar Edward Hopper que había nacido en el año 1882 y que se dedicó a estudiar arte ingresando en una escuela en el año 1900. Viajó a Europa y tuvo la oportunidad de entrar en contacto con muchos pintores, pero para él los mas interesantes eran los impresionistas, Pisarro, Manet, Sisley, Courbet.
Comentamos todo esto porque Hopper puede vivir en primera persona la revolución que tiene lugar en la pintura contemporánea con el desarrollo de las diferentes vanguardias, cubismo, futurismo, abstracción, pero parece que ninguna de ellas le influye y él se decanta por un retrato bien de paisaje o bien que incluya la figura humana donde el realismo es el estilo imperante. No se deja influenciar por ninguna de estas corrientes ni quiere cambiar ninguno de los planteamientos pictóricos clásicos.


En su estilo particular encontramos paisajes, la mayoría de ellos de zonas cercanas a Nueva York, lugar donde se asienta al regresar de Europa y también de la zona conocida como Nueva Inglaterra. Pero quizás resulte más interesante el momento en que incluye la figura humana representando momentos de la vida cotidiana estadounidense. Y es que el artista nos muestra las figuras viviendo su soledad o si los representados son más de uno existe entre ellos una falta de comunicación. Son interesantes porque en muchos casos nos muestra el individualismo y la soledad que en muchos casos se advierte en la sociedad contemporánea, donde preocupados por nosotros mismos, no escuchamos ni queremos escuchar lo que puedan decir o tengan que decir aquellos que no nos interesan.
El artista falleció en el año 1967, pero llegó a conocer el éxito en vida con varias exposiciones retrospectivas desde bastante joven y ventas suficientes para llevar una vida desahogada.


domingo, 15 de noviembre de 2015

El pintor romántico Federico de Madrazo

Madrazo es uno de los grandes retratistas españoles que desarrolló su trabajo en la segunda mitad del siglo XIX, aunque nació en Roma su obra se desarrolla en España lugar en el cual falleció en eñ año 1897.


Su familia estaba conectada con la pintura, ya que su padre José Madrazo también fue pintor y por la familia de su madre su abuelo, de origen polaco, también era pintor. Como otros muchos pintores españoles tuvo la oportunidad de viajar becado al extranjero, en este caso a París, donde Madrazo trabajó junto a Ingres, también estuvo en Roma por un periodo de dos años.
Colaboró con las principales instituciones de la época, estudió en la Escuelas de Bellas Artes de San Fernando, institución que llegó a dirigir, lo mismo que la Museo del Prado que también dirigió en momentos intermitentes dependiendo del gobierno que turnara en esa época.
El romanticismo es un movimiento que surge como reacción al neoclasicismo y a la estética idealista que este representa, ya que lo que pretende es mostrar los sentimientos de las personas y escenas representadas.
Pero si por algo es conocido Federico de Madrazo es por sus retratos, trabajó como pintor real y una de sus más conocidas obras es el retrato de la soberana Isabel II que fue reina entre 1833 y 1868 en un momento de mucha polémica por la derogación de la Ley Sálica, reminiscencia medieval que impide a las mujeres ser reinas si hay un hombre aunque sea de menor edad y que tristemente sigue en vigor en España en el momento actual.
Quizás su retrato mas conocido sea el de doña Amalia de LLano, la cual fue una destacada figura de la vida cultural en Madrid en el siglo XIX y tuvo varios títulos, quizás el más conocido sea el de Condesa de Vilches.


miércoles, 11 de noviembre de 2015

San Lucas pintando a la Virgen María

Es curioso cómo este tema se hace popular entre los artistas al considerar que el evangelista y autor de los Hechos de los Apóstoles, fue médico pero al mismo tiempo, al estar en contacto con multitud de plantas y pigmentos, conocía como mezclarlos correctamente para obtener los colores adecuados para cada pintura. Es por ello que Lucas se convierte en el patrono de los pintores y por extensión de las Bellas Artes.
También existía la creencia de que Lucas había realizado un retrato de la Virgen, que sería un icono de tipo bizantino más cercano a un apunte o dibujo con el rostro de la madre de Dios.
Unir a Lucas y a María será algo que varios artistas van a tratar a través de este tema. Sobre el mismo conviene hacer una serie de matizaciones.
Lucas es una persona de Filipo en Macedonia y se acerca a la religión a través de San Pablo que en los años 50 se encuentra predicando en esa zona y creando diferentes comunidades a las cuales después dirigirá sus famosas cartas. Colosenses, Corintios, Galatas, Tesalonicenses, Filipenses, son algunas de sus nuevas iglesias.
Lucas es pues uno de sus seguidores, un macedonio judaizante que participa de los mensajes de Pablo sobre la inminencia de la segunda venida y su mensaje de amor y caridad s los demás. 
Unos años más tarde, entre el año 58 y 60 van a realizar, junto a miembros de otras comunidades, un viaje a Jerusalem para rendir cuentas a los apóstoles que allí viven de los avances de sus iglesias y discutir algunos aspectos, como por ejemplo la extensión de la doctrina a los paganos o la posibilidad de que los nuevos adeptos no estén circuncidados.
En ese viaje y cargado de interés, Lucas tiene la posibilidad de conocer a algunos personajes que estuvieron en contacto directo con Jesus y hablar en persona con ellos para que le cuenten sus experiencias. Como señala Emmanuel Carrere en magnífico libro titulado El Reino, es muy posible que Lucas entrará en contacto con un tal Filipo, que sería uno de los discípulos que caminaron junto a Jesús el Domingo de Resurrección camino de Emaus y a través de este primer encuentro conociera a Zaqueo o alguna de las mujeres que le acompañaban o bien apoyaban económicamente y que no aparecen citadas en ningún libro.
Quizás aquí Lucas tuvo la oportunidad de conocer a María, la madre de Jesús, una anciana de unos 80 años, pero con multitud de anécdotas e historias que contar sobre uno de los personajes clave de la humanidad. Es decir hubo (quizás) un contacto entre Lucas y María, pero no para hacer un retrato sino para recabar información sobre algunos rasgos de la personalidad y la vida de Jesús. Antes de este momento (si en realidad existió) estos dos personajes no se conocían.
Vemos pues que en muchos de los cuadros pintados sobre el tema se representa a Lucas tomando apuntes o pintando a una Virgen con El Niño en brazos o bien dándole el pecho. Como vemos en el desarrollo de nuestra historia este encuentro habría sido imposible y no deja de ser un esquema icono gráfico que nada tiene que ver con la realidad. Pero al mismo tiempo se convirtió en un tema muy popular entre los artistas y una de las maneras de representar a Lucas en las ocasiones en las que no vemos acompañado del animal que le representa que era tan común en la Edad Media, un buey.
Roger van der Weiden, Giorgio Vasari, iconos bizantinos, El Greco, muchos han sido los artistas que han representado el tema, sobre el que hemos tratado de aclarar su origen e historia.