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domingo, 20 de agosto de 2017

Ignacio Zuloaga para niños

Zuloaga es un pintor que vive la transición entre los siglos XIX y XX en España, aunque parece ajeno a lo que sucede en Euorpa durante los primeros años del siglo XX, cuando numeroso estilos que conocemos como movimientos de vanguardia, traten de revolucionar el arte y darle un nuevo sentido con estilos como el cubismo, el fauvismo, el futurismo o la pintura abstracta.


Si tenemos que definir el estilo en el que trabaja Zuloaga diremos que es un pintor con fuerte influencia del realismo y del costumbrismo. Este último estilo tuvo mucha repercusión en muchos pintores españoles y el propio Pablo Picasso lo practicó en sus obras de juventud. Pero si Picasso fue capaz de evolucionar buscando nuevas metas para la pintura, Zuloaga parece un pintor mas estancado en la representación de personajes populares, a veces bastante rudos, en sus obras.
Frente a los pintores alegres que trabajan en la misma época. Es decir frente a la corriente luminista representada por Sorolla, máximo representante español del impresionismo, Zuloaga se acerca más a una visión adusta y un tanto trágica de los personajes que representa, normalmente con tonalidades oscuras, quizás influido por una corriente trágica representada por artistas como José de Ribera y sus martirios o Francisco de Goya y sus desastres de la guerra y pinturas negras. Todo ello sin olvidar a otro maestro que trabaja en la misma época y que también transmite esta visión trágica, acorde con las ideas de la generación del 98, en muchos de sus trabajos, estamos hablando de José Gutierrez Solana.


Zuloaga era de origen vasco, provenía de una familia de artesanos, aunque pasó gran parte de su vida en Castilla y León, concretamente en Segovia y también en la villa de Pedraza donde poseía un castillo. Su formación la realizó tanto en España como en el extranjero, ya que viajó para formarse tanto a París como a Roma.
El realismo bastante crudo es una de las referencias de su obra, sobre todo en la representación de Castilla, donde lo dramático adquiere un papel principal en su obra. 
Al igual que Goya fue un gran aficionado a los toros e incluso trató de ser torero como el genio aragonés pero sin mucho éxito, así que también podemos observar este tipo de temática en alguno de sus trabajos, con la misma crudeza, en muchos casos, que en la mayoría de su obra.
El urbanismo tampoco es ajeno a su trabajo, ya que en sus diferentes retratos o representaciones populares, los edificios forman parte del paisaje, integrándose con la obra. Se trata de múltiples edificios que existían en los distintos pueblos del España.
El realismo crudo de su obra no hace que los personajes pierdan su dignidad pese a su condición de pobreza.
Zuloaga falleció en el año 1945.


domingo, 25 de junio de 2017

Ciencia y Caridad de Pablo Ruiz Picasso

Para nosotros Picasso es conocido como el padre del cubismo y un autentico revolucionario en la historia del arte del siglo XX por su forma de comprender la pintura, pero la obra que vamos a ver hoy pertenece a su primera etapa y nada tiene que ver con todo esto sino que forma parte de su etapa de formación.


La obra se pintó en el año 1896, si tenemos en cuenta que Picasso nació en 1881, cuenta con tan solo 15 años cuando realiza la obra, una edad muy temprana. Pero si es interesante analizar que Picasso tiene un perfecto dominio de la técnica desde muy joven. Quizás su padre, que era profesor de dibujo y pintura inculcó a su hijo los valores y las maneras de hacer de los buenos artistas, lo hizo desde la época que pasaron en La Coruña y después ya asentados en Barcelona. Así que cuando pensemos en Picassso como un artista que pinta cosas raras y abstractas, deberíamos tener en cuenta que tiene un perfecto conocimiento de la técnica pictórica y de como aplicarlo. Una vez dominada esa materia trata de hacer algo nuevo y sobre todo de trascender dentro de la historia del arte.
En el momento en que Picasso trabaja en este cuadro esta de moda una corriente costumbrista y también una realista que se preocupa por los temas sociales debido a la incipiente industrialización que viven varios países europeos. También durante la etapa azul y rosa mantendrá esta preocupación social ligada a movimientos de izquierdas. Es aquí donde debemos enmarcar la obra de Picasso, tanto en el detallismo costumbrista como en la preocupación por la ciencia, que está realizando grandes avances en esa época.


El cuadro describe como una mujer bastante enferma es tratada por un médico que como vemos le está tomando el pulso, mientras una monja se encarga de cuidar a su hijo porque ella no puede valerse por si misma. Cada uno de los personajes representa una de las palabras del título del cuadro, el médico es la ciencia mientras que la monja representa la caridad.
En estos primeros cuadros los modelos que utiliza serán gente de su entorno, el médico por ejemplo es su propio padre, para la enferma y el niño contrato a una indigente de la zona donde vivía y le pagó la cantidad de 10 pesetas, por su parte la monja sería una amiga de la familia.
Es curioso fijarse en algunos detalles como el cambio de color en la pared del fondo o como la humedad a desteñido parte de los colores de la ventana que se encuentra en la parte izquierda. También ese adorno modernista encima de la mujer enferma.
Parece ser que hay una corriente de realismo hospitalario que pudo servir a Picasso como inspiración, en el post incluimos dos obras que pudieron influirle para pintar esta. Se trata de La Visita de la Madre al Hospital pintado en 1892 por Enrique Paternina o bien Una sala de hospital durante la visita del médico jefe realizado por Luis Jiménez Aranda y conservados ambos en el Museo del Prado

domingo, 28 de mayo de 2017

El pintor Jean Francois Millet para niños

Estamos ante una de las grandes figuras de la pintura realista que se desarrolla en Francia a mediados y finales del siglo XIX, con una escuela importante que, en parte, será precedente un paisajismo con gran influencia en los pintores impresionistas y postimpresionistas que desarrollan su trabajo en Francia y en Holanda.


Millet nació en 1814 en el seno de una familia de campesinos, este es un dato importante porque gran parte de su trabajo parece dedicado a la vida campesina y las labores que realizan en el campo. Podemos decir que tuvo suerte y en vez de comenzar a trabajar muy joven alguien se fijó en él y le envió a estudiar, cosa extraña en la época para una persona que había nacido en ese seno. El caso es que recibir una educación le permitió poder desarrollar una carrera de éxito como pintor, ya que sus trabajos fueron muy valorados en su época y vivió con un gran desahogo económico, falleciendo sin completar alguno de los encargos que tenía.
Millet no es solo un pintor realista sino que tiene una gran preocupación social. Vamos a verlo con un ejemplo. Las espigadoras es uno de sus cuadros más conocidos. El cuadro no rebela un momento interesante, se trata de un derecho que permitía a las mujeres pobres y a los niños llevarse de los campos el grano que sobraba una vez que se había recogido la cosecha. Eso es lo que podemos apreciar en el cuadro. Por un lado representa un derecho de la gente más humilde, no parece una situación muy agradable. Por otro lado establece un contraste entre la vida en el campo y la vida en la ciudad con la incipiente industrialización.


Hemos hablado del paisaje como un elemento importante en sus obras, un elemento determinante. La naturaleza y el contacto con la misma se puede apreciar en cada una de sus obras, tratado con suma delicadeza, desde los árboles, el campo, los caminos que utilizan los campesinos.
Otra de sus obras mas conocidas en El Angelus, dos campesinos parecen hacer una parada para rezar la oración de las 12.00 de mediodía. Es un cuadro muy interesante y una referencia para diferentes obras de Dalí, que reinterpretó la obra para adaptarla a sus cuadros ya que el tema le obsesionaba. Para Dalí los dos campesinos rezan ante un cesto que contiene a su hijo que acaba de morir, lo encontramos en diferentes obras que el pinor surrealista realizó durante la década de los 30 y 40.
Millet falleció en Barbizon, lugar de residencia de una escuela de pintura de la que con otros conocidos artistas formaba parte, en el año 1875. 


miércoles, 10 de mayo de 2017

La pintura romántica para niños

Podríamos decir que la época en la que se desarrolla la pintura romántica es justo después del Neoclasicismo, ya que surge como un movimiento de reacción a este movimiento y a las normas que propugna. Así que estaríamos hablando de primera mitad del siglo XIX, aunque hay artistas tanto anteriores a estas fechas como posteriores que también tienen influencia romántica.


Mientras que el Neoclasicismo ensalzaba valores que tenían que ver con la antigüedad clásica, volviendo sus ojos a los grandes periodos de Grecia y de Roma, el romanticismo rendía culto a la edad media y a las mitologías de países del norte de Europa en contraposición a la mitología tradicional que invade la cultura occidental.
La belleza ideal que propugnaba el neoclasicismo se abandona y se sustituye por escenas donde la pasión, lo imaginario, el desorden y el caos tienen su momento de desarrollo, junto a ellos la representación de personajes en una naturaleza que no llegan a dominar, se trata de personas que se encuentran en escenas donde lo místico o en algunos casos el mundo de los sueños, hace su aparición, con unas grandes dosis de sentimentalismo.


Quizás estemos ante un movimiento social que aprecia al individuo por encima de otros valores, los sentimientos son mucho más importantes que la razón, por tanto entran en juego otros valores como son la sensibilidad del ser humano, su capacidad de imaginación o lo sujeto que se encuentra a las pasiones.
Ello nos lleva a que muchos artistas practiquen el individualismo, es decir, por primera vez estos artistas se liberan de los encargos que le han sido realizados por una persona o institución y se atreven a pintar por su cuenta aquello que les motiva o les apetece. Se trata de un gran paso en el desarrollo de la historia del arte, porque hablamos de la libertad del artista en la creación, una novedad que no hemos visto hasta este momento.


La naturaleza también es una constante en la obra romántica, una naturaleza que el ser humano no puede dominar (en contradicción a lo que expresaban los clásicos), por ello surge un sentimiento pesimista que se puede apreciar en muchas de sus obras. Lo trágico será también una de las señas de identidad de este movimiento.
En vez de poner los ojos en la antigüedad clásica vuelven su mirada hacia la Edad Media, además como una época de referencia espiritual, por eso no es extraño observar paisajes en ruinas de edificios de esta época. Al mismo tiempo si otros artistas viajaban a Grecia o Roma como lugares de referencia, los artistas románticos se centran en el exotismo de otras civilizaciones, como el mundo árabe, sus gentes y edificios. Así que tendremos artistas que van a viajar a países del norte de África como Marruecos, Tunez, Argelia o que vendrán a España para ver los restos de la civilización musulmana en este país,
El movimiento tuvo un gran desarrollo en diferentes países europeos, con artistas muy destacados, como William Bake, Friedrich, Antoine-Jean Gros o Francisco de Goya en sus obras de última etapa. 


miércoles, 12 de abril de 2017

El realismo pictórico explicado a los niños

Este movimiento surge en Francia a mediados del siglo XIX, concretamente en el año 1855, impulsado por Gustave Courbet, que abrió una exposición bajo el título "Realismo" e incluyó en ella uno de los cuadros que había sido rechazado para la exposición universal de París de ese mismo año. Se trata de la obra "El taller del pintor" la cual consideramos que reúne las principales características del movimiento realista. 


Esta obra representa a Courbet en su estudio trabajando en un cuadro de paisaje, mientras a su alrededor aparecen diferentes personajes, algunos reales y otros inventados. Así a la izquierda podemos ver un compendio de diferentes clases sociales cada una representada por una persona y a la derecha se sitúan distintos amigos del artista. Junto al pintor vemos la figura de una mujer desnuda, que quiere representar a la academia y a sus normas, de las cuales Courbet se quiere apartar por completo.
Lo cierto es que a mediados del siglo XIX comienza a producirse en algunos países el desarrollo industrial, eso va a traer que muchos trabajadores se encuentren en una situación de explotación y gran precariedad debido a los abusos que comienzan a producirse, entre otras cosas por la ausencia de sindicatos o agrupaciones que trabajen por obtener derechos para estos trabajadores. Esta realidad social es una de las cosas que el realismo trata de denunciar en sus obras, cuales son las condiciones en las que trabajan algunos de los sectores de la sociedad que no han sido muy favorecidos.


Por tanto estos artistas están unidos a movimientos políticos de izquierdas o ideologías que conectan con la defensa de las personas menos favorecidas en una sociedad con grandes contrastes.
El realismo trata de separarse de otros dos movimientos que también tuvieron gran éxito en esa época, hablamos por un lado del romanticismo incluyendo experiencias más directas de los personajes que aparecen en las obras y, por otro lado, del neoclasicismo, muy arraigado en la academia y cuyos estereotipos se alejan bastante de aquellas cosas que el realismo quiere representar, ya que en muchos casos los personajes de sus obras están idealizados.
Una de las pautas principales del realismo es, valga la redundancia, la representación de la realidad, no existen unos temas prefijados sino que cualquier cosas es susceptible de representación. Así lo pensaban algunos de los máximos representantes del movimiento, hemos citado a Courbet, pero también podríamos citar a Daumier o la crudeza de las obras de Millet, donde la crítical social está también muy presente.


domingo, 22 de noviembre de 2015

El pintor hiperrealista Antonio López para niños

Quizás sea en la actualidad el pintor hiperrealista vivo más reseñable que tenemos en España. Su fama está ligada a una obra reconocible y cargada de realismo que incluye desde paisajes urbanos (quizás sus trabajos más conocidos) a retratos (otro de sus géneros favoritos).


Si tenemos que trazar una pequeña biografía de Antonio López, debemos decir que nació en Tomelloso, provincia de Ciudad Real en el año 1936. Sus padres se dedicaban a la agricultura y el paisaje manchego y los elementos que se usan en las labores del campo, formarán parte de sus primeras obras.
Antonio López desde muy joven mostró un gran interés por el dibujo. Se trasladó desde su ciudad natal a Madrid en el año 1949 con intención de formarse como artista. Allí pasó por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de la que después a la larga sería profesor.
Hay dos influencias grandes que van a poder apreciarse en su obra, en primer lugar los grandes clásicos del renacimiento. Muchas veces la forma de pintar de este artista está conectada con el proceder de los maestros clásicos. La forma de medir, las formas y la distancia a los objetos están perfectamente calculadas en sus obras.


En segundo lugar la tradición realista española también se aprecia en su obra. Vamos a pensar por ejemplo en Velázquez y el tratamiento que el artista da a los objetos que aparecen en sus obras. Hablamos de un realismo casi fotográfico, que se aprecia perfectamente en los brillos de los objetos de metal y de cristal que forman parte de sus composiciones. Esa tradición realista del bodegón no se ve solo en Velázquez sino que son numerosos los artistas que participan de este realismo objetual y compositivo. A ello contribuye en gran parte las frecuentes visitas que el artista realizó al Museo del Prado donde se encuentran las grandes obras de estos maestros clásicos españoles.
Una buena manera de comprobar cual es la manera de pintar de Antonio López está en la película documental El Sol de Membrillo del director Victor Erice donde nos muestra como trata de pintar un melocotonero, de una forma muy lenta, midiendo todo de forma perfecta, con una lentitud casi exasperante, para finalmente abandonar la obra no contento con el resultado y ante la falta de fruto en un árbol que ha perdido todos los melocotones con el paso del tiempo.
Esa lentitud al realizar muchas de sus obras le ha granjeado varias críticas incluso por muchos compañeros de profesión que no entienden como abandona obras para después de cierto tiempo volver a ellas.
Lo que no se le puede criticar es su capacidad para representar sus obras con tanto detalle que parece en realidad una fotografía y que le ha proporcionado numerosos seguidores e imitadores, algunos de ellos han caído en un infausto debate entre los partidarios del realismo y los de la abstracción.
Indudablemente Antonio López es uno de los grandes maestros vivos que posee este país.