martes, 8 de mayo de 2012

Las Hilanderas de Diego Velázquez para niños

La fabula de Aracne o las Hilanderas. Diego Velázquez. Hacia 1660
(Pincha sobre la obra para hacer más grande)

Este cuadro, junto con las Meninas pertence a la última etapa de la vida de Velázquez y tienen los dos una composición muy similar aunque los temas sean diferentes.
Si en Las Meninas había una representación del pintor junto a la familia real, en este se representa una escena que alude a la mitología, se trata del mito de Arcane y Palas Atenea. Aracne reta a la diosa para ver quien puede tejer el tapiz mas bonito, Atenea había sido la inventora de la rueca y ese desafío se consideraba una afrenta. Aracne presentó un tapiz donde se desvelaban los tejemanejes del dios Zeus para conquistar otras chicas. Atenea ofendida convertirá a Arcane en una araña y le obligará a pasar el resto de su vida tejiendo.




Hay quien quiere ver estos personajes en el cuadro, en primer plano Arcane sería la joven iluminada que nos da la espalda y la diosa Atenea observa la escena ataviada como una anciana en primer plano. El tapiz del fondo, que contemplan tres mujeres alude al momento de la conversión de Aracne en araña para el resto de su vida.
Pero quizás lo mas interesante del cuadro sea la obsesión que tiene Velázquez por conseguir profundidad en esta etapa de su vida. Para ello va a jugar con varios elementos que le ayudan a ello.
El uso de la luz, ilumina el primer plano y el fondo y deja con menos iluminación la parte central.
El uso de diagonales y la colocación de unos elementos tras otros para que tengamos esa sensación. La rueca, la mujer anciana, una cortina en diagonal, la joven que sujeta la cortina, una escalera en diagonal, los escalones que dan acceso al escenario, las mujeres que contemplan el tapiz, el propio tapiz, la pared del fondo. Cada uno de estos elementos nos ayuda a ordenar el espacio en nuestra mente.
Las formas difuminadas del fondo hace a nuestra mente ver que esas figuars sobre el escenario o el mismo tapiz se enucentran al fondo de la composición, tal como sucedía con el camarero de palacio en Las Meninas.
Todo ello con un realismo que da a la pintura un aire muy costumbrista, como si fueran mujeres que trabajan en la Real Fábrica de Tapices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario