Mostrando entradas con la etiqueta El Greco pintor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Greco pintor. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de agosto de 2013

La Trinidad del El Greco

Este espectacular cuadro está pintado poco después de la llegada de El Greco a España, tras su estancia en Italia donde pasó un tiempo en Venecia y también en Roma. Pero atraido por la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial y la posibilidad de trabajar para el rey Felipe II, decide trasladarse a España en el año 1577, donde permanecerá el resto de su vida. La obra estaba destinada al altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo el Antiguo en Toledo, aunque actualmente puede contemplarse en el Museo del Prado.
La obra muestra el momento en que Dios Padre recoge el cuerpo de Cristo muerto en sus brazos, mostrandonos el dolor por la muerte de su hijo, pero al mismo tiempo la reconciliación que su muerte significa para los cristianos al abrirse de nuevo las puertas del cielo. Las tres personas de la Santísima Trinidad se completan con la figura del Espíritu Santo, representado en forma de paloma por encima de estos dos personajes.
Aparecen estos rodeados de ángeles que, con los rostros llenos de dolor, llaman poderosamente la atención por sus ropajes llenos de colores llamativos, que el pintor de origen cretense aprendió a utilizar durante su etapa en Venecia en compañía de artistas como Tiziano, Tinttoreto o Veronés. Rojo carmin, verde esmeralda, azul turqusa o amarillo plátano son algunas de las acepciones que podemos darle a estos colores.
Destaca sobremanera la figura de Jesucristo, donde El Greco despliega todo su buen hacer, prácticamente desnudo, nos muestra una figura muy musculada, fruto de su admiración por Miguel Angel. Adopta una posición un tanto extraña, pero debemos tener en cuenta que es la figura de una persona que está muerta y que el movimiento ondulado de su cuerpo nos anuncia que no puede controlar sus movimientos, forzando en ocasiones la posición para destacar los músculos de la figura, como sucede en el brazo derecho. Su color blanquecino nos recuerda una escultura, pero pensemos que es una figura que representa a un muerto y que ya ha perdido el color de la carne en su cuerpo. El Greeco es un maestro a la hora de jugar con las diferentes tonalidades del blanco.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cristo abrazando la cruz de El Greco


Son varias las versiones que encontramos de esta obra y que realiza el pintor de origen cretense. Le ocurrió varias veces a lo largo de su vida, si uno de sus modelos se hacían populares le tocaba repetirlo en varias ocasiones para diferentes instituciones. 
Esta imagen se hizo muy popular como símbolo de devoción. El Greco, en vez de presentar un Cristo, roto de dolor por el sufrimiento que le han infringido durante la pasión, se nos muestra como una figura sin heridas, con la cruz colocada en una posición diferente a la que es habitual, pero que le sirve para la finalidad del cuadro, que es que la figura abrace la cruz.
El Cristo lleva los ropajes típicos de la pasión, traje de color rojo carmín y manto de color azul oscuro. Debemos fijarnos en los pliegues de los ropajes donde hay un especial juego de luces y sombras.
Es muy curioso el nimbo de forma romboidal que lleva encima de la cabeza, extraño para la pintura occidental y que el pintor aprendería en su etapa de formación en Creta.
Muy curiosa es la cara de la figura, muy similar a la que veíamos en el cuadro de El Expolio, ya lo comentamos entonces, muchas de las figuras de El Greco tienen una mirada llorosa en la aceptan su destino, es decir, el destino de Cristo es morir en la cruz, el lo acepta de manera que ama el instrumento que va a quitarle la vida.
Hay dos elementos mas que debemos destacar, en primer lugar la posición de las manos, tan elegante, aprendida en la etapa en la que estuvo en Venecia, es muy típica de la pintura y escultura italiana.
En segundo lugar el color de la piel, tan blanquecino, según vamos avanzando en el tiempo las figuras del Greco se vuelven mas blanquecinas, es una manera de saber cuando está realizada la obra, llegando al final de su vida a realizar figuras que parecen fantasmas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

El Expolio del Greco para niños



Este cuadro manierista se encuentra en uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Toledo, su expléndida catedral.
Se trata de una obra que representa el momento justo antes de que Jesús sea despojado de sus vestiduras para ser calavado en la cruz. Todo con el particular punto de vista del pintor de origen cretense afincado en España, tras su paso por Venecia y más tarde por Roma. Así podemos contemplar como un personaje con una camisa verde trata de quitarle la túnica a un ensimismado Jesucristo. Este parece aceptar su destino y encontrarse más alejado mentalemente de la escena que dentro de ella. La colocación de la mano sobre el pecho y la forma (muy italiana y elegante) de colocar los dedos, llaman mucho la atención, al igual que los colores venecianos que aparecen en la obra: verde jade, amarillo chillón, rojo carmín.
Un grupo de mujeres, las tres marías, estarían observando como otro personaje con camisa blanca y un chaleco de colo amarillo, prepara la cruz antes de clavar al Cristo. Justo al lado de la cruz, un pequeño papel sirve como excusa para que el pintor pueda firmar la obra con su nombre en griego, Domenikos Theotokopoulos.
Al lado del rostro de Jesús observamos a dos personajes nada agradables que parecen increparle insultándole y abriendo la boca de forma ostensible.
Lo que resulta muy extraño es la introducción de un personaje de la época en el cuadro, algo completamente anacrónico, ya que en el siglo I no existían personajes con armadura, pero es una de la características de la pintura del Greco. Si es curioso observar la calidad del artista en el reflejo que la túnica roja de Jesús hace en la armadura del personaje.
El horario de visita a la Catedral de Toledo es de lunes a sábado de 10.00 a 18.00 y los domingos de 14.00 a 18.00. El precio de la visita completa es de 10 euros. Solo los museos 7 euros. Gratis los domingos por la tarde para españoles.