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jueves, 15 de mayo de 2014

Concurso de dibujo para niños El Greco 2014

Este año se cumple el 400 aniversario de la muerte de uno de los mas grandes pintores que ha disfrutado España a lo largo de su historia, nos referimos al cretense Domenikos Theotokopoulos, que así es como firmaba sus cuadros, aunque en España y en el universo artístico de le conoce como El Greco, debido a su lugar de procedencia.
Con este motivo se celebra bajo el título el Greco 2014 en Toledo, la ciudad donde residió gran parte de su vida, diferentes exposiciones, quizás la más conocido esta teniendo lugar ahora bajo el título "El Griego de Toledo", y actividades que permitan conocer un poco mejor la vida y la obra del artista cretense, como por ejemplo su gran afición a la lectura y su grandiosa colección de libros tanto de pintura como de arquitectura.
Dentro de estas actividades también existen eventos para los más pequeños y jóvenes, bajo el nombre de El Greco Junior, la Fundación El Greco 2014 ha organizado un concurso de dibujos, en el cual los niños pueden mandar su versión realizada por ellos de cualquiera de los cuadros de El Greco, que serán publicados en la web y participarán en el concurso.
Los requisitos son los siguientes:
Enviar el dibujo en formato .jpg .png o .tiff
Indicar de que cuadro d el Greco es la réplica que estás enviando
Indicar nombre, apellidos, edad y correo del autor
Se pueden enviar los dibujos hasta el 30 de Junio
El concurso de dibujo está abierto a niños y jóvenes con un máximo de edad de 15 años
También dentro de la página es posible elegir entre varias obras del autor y votar cual es la favorita para los más jóvenes. Por ahora va ganando El Caballero de la mano en el Pecho, aunque hay que decir que echamos de menos obras de calado como por ejemplo El Entierro del Señor de Orgaz.
De todas maneras felicidades por la iniciativa y por fomentar la creatividad de los más pequeños y jóvenes utilizando a este inmortal artista, en un año en que la visita a Toledo parece obligada.

domingo, 16 de marzo de 2014

El griego de Toledo la exposición de 2014

Si podemos destacar una exposición que se celebra en España durante del año 2014 esa es El Griego de Toledo, que tiene lugar en la capital imperial entre el 14 de Marzo y el 14 de Junio, esas son las fechas para este evento.

Vista y plano de la ciudad de Toledo

Hay que destacar que es la primera vez que se celebra una exposición del artista cretense en Toledo, ya que se habían celebrado otras, pero en otras ciudades excepto en su lugar de residencia durante la mayoría de su vida y ciudad donde se conservan la mayoría de sus cuadros más importantes.
Recordemos que El Greco no era una figura muy reivindicada por el ámbito artístico hasta que en el año 1902 se celebra una exposición en Madrid donde los críticos del momento y algunos pintores románticos comienzan a apreciar la calidad artística del pintor de origen griego, descubriendo novedades como el ambiente fantasmagórico de algunas de sus pinturas, los estiramientos, las deformidades, el color blanquecino de la piel de muchos de sus personajes, la división en dos o más escenas en algunas de sus obras y muchas más características de la pintura de El Greco.
Claro que la mayoría de las obras que tenemos en España corresponden a la etapa que el pintor tiene en nuestro país, con dos destinos principalmente, el Monasterio de el Escorial y la ciudad de Toledo, pero como hemos visto en el post El Greco para niños, el artista tiene una completa etapa de formación en su Creta natal para después pasar por la ciudad de Venecia y mas tarde por Roma. Este es el aspecto desconocido en el que incide la exposición, tener la posibilidad de apreciar las obras del artista realizadas en sus primeros años de formación en la isla de Creta y poder apreciar la influencia de los iconos orientales en su obra, por ejemplo en su magnífica dormición de la Virgen. Igualmente ocurre con su etapa veneciana y la influencia de grandes maestros como Tiziano, Tintoretto o Veronés o su paso por la ciudad eterna de Roma donde se siente muy impresionado por lo masivo de las figuras pintadas y esculpidas por Miguel Angel del que este año también celebramos aniversario.
Las obras en la exposición se presentan en diferentes sedes, la principal se encuentra en la Museo de Santa Cruz , también hay un núcleo importante de obras en la Catedral de Toledo, Hospital Tavera, Iglesia de Santo Tomé, Capilla de San José y Convento de Santo Domingo el Antiguo. 
El precio de la entrada a la exposición El Griego de Toledo es de 10 euros, siendo la entrada reducida de 5 euros para mayores de 65, desempleados, niños entre 2 y 12 años y estudiantes entre 18 y 25 años. La entrada es gratuita para personas con discapacidad.


domingo, 12 de enero de 2014

El Greco 2014 pasa por su cita en Toledo


Dentro de los centenarios que se celebran en el año que acaba de comenzar sin duda uno de los más interesantes es el 400 aniversario de la muerte del pintor de origen Cretense pero afincado en España y más concretamente en la ciudad de Toledo a finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII.
Nosotros hemos dedicado un post a la figura de El Greco para niños, pero debemos decir que es un personaje no suficientemente valorado por la historia del arte en todo momento sino que fue recuperado y puesto en valor por el movimiento romántico y la contribución que supone a la difusión de su obra el anterior centenario que tuvo lugar en el año 1914.




El Greco es considerado junto a Velázquez y Goya uno de los tres grandes pintores "españoles" anteriores al siglo XX por lo avances que su forma de pintar suponen como influencia para otros artistas posteriores. El Greco, como los otros dos, es un pintor importante porque es capaz de adelantarse a su época, desbordando lo que hacen otros autores de su tiempo y yendo por su cuenta dando lugar a un estilo propio, particular y reconocible por cualquiera, aunque se profano en arte o en pintura.
Y es que quizás en la mezcla es donde se encuentra la virtud, en saber conjugar cada uno de los estilos que El Greco aprende durante su vida, desde los modelos iconográficos de los iconos orientales que podemos observar en sus primeras obras, la conjunción del color y su influencia veneciana, el paso por Roma y la representación de masivas figuras o la religiosidad de las obras españolas cuyos encargos no paró de recibir durante su estancia en nuestro país, tras un efímero paso por El Escorial, para asentarse finalmente el resto de su vida en Toledo donde disfrutó de un éxito sin precedentes.
El Greco fue capaz de alejarse de algunos temas habituales o de representarlos de una forma tan particular que no ha llevado a especular en ocasiones con defectos visuales y otras zarandajas que son falsas y que forman parte del estilo peculiar de un autor revolucionario, capaz de adelantarse al expresionismo y de dotar a muchas de sus obras de un ambiente fantasmagórico, lleno de niebla y de misterio, tan intrigante que nos hace cuestionar realmente lo que está sucediendo. Todo ello, al igual que Velázquez y Goya, con una maestría inusitada, dominadora, soltando la muñeca para pintar según va avanzando su vida y consiguiendo al mismo tiempo una calidad y una forma particular de representación de figuras y personajes con pieles blanquecinas que rozan mas el terreno de los no vivos.
Merece la pena un mayor estudio el artista, sobre todo de aquellas obras menos conocidas en España, como son las realizadas en su isla natal y aquellas realizadas durante sus estancias en Venecia y Roma que marcan sin duda el devenir de su obra y su estilo. Esperemos que la exposición que se celebra entre los meses de Marzo y Junio de 2014 en el Monasterio de Santa Cruz haga justicia a todas aquellas cosas que han sido reseñadas en este post.

lunes, 12 de agosto de 2013

La Trinidad del El Greco

Este espectacular cuadro está pintado poco después de la llegada de El Greco a España, tras su estancia en Italia donde pasó un tiempo en Venecia y también en Roma. Pero atraido por la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial y la posibilidad de trabajar para el rey Felipe II, decide trasladarse a España en el año 1577, donde permanecerá el resto de su vida. La obra estaba destinada al altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo el Antiguo en Toledo, aunque actualmente puede contemplarse en el Museo del Prado.
La obra muestra el momento en que Dios Padre recoge el cuerpo de Cristo muerto en sus brazos, mostrandonos el dolor por la muerte de su hijo, pero al mismo tiempo la reconciliación que su muerte significa para los cristianos al abrirse de nuevo las puertas del cielo. Las tres personas de la Santísima Trinidad se completan con la figura del Espíritu Santo, representado en forma de paloma por encima de estos dos personajes.
Aparecen estos rodeados de ángeles que, con los rostros llenos de dolor, llaman poderosamente la atención por sus ropajes llenos de colores llamativos, que el pintor de origen cretense aprendió a utilizar durante su etapa en Venecia en compañía de artistas como Tiziano, Tinttoreto o Veronés. Rojo carmin, verde esmeralda, azul turqusa o amarillo plátano son algunas de las acepciones que podemos darle a estos colores.
Destaca sobremanera la figura de Jesucristo, donde El Greco despliega todo su buen hacer, prácticamente desnudo, nos muestra una figura muy musculada, fruto de su admiración por Miguel Angel. Adopta una posición un tanto extraña, pero debemos tener en cuenta que es la figura de una persona que está muerta y que el movimiento ondulado de su cuerpo nos anuncia que no puede controlar sus movimientos, forzando en ocasiones la posición para destacar los músculos de la figura, como sucede en el brazo derecho. Su color blanquecino nos recuerda una escultura, pero pensemos que es una figura que representa a un muerto y que ya ha perdido el color de la carne en su cuerpo. El Greeco es un maestro a la hora de jugar con las diferentes tonalidades del blanco.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El Greco para niños


El Greco es uno de los pintores más originales de todos los tiempos y son muy numerosas las influencias que recibe en las distintas etapas de su vida. Ello va a configurar un artista completamente diferente al resto de su época, poco reconocido hasta que fue recuperado por el romanticismo. Un pintor que no para de experimentar llegando, igual que otros grandes como Velázquez o Goya, a componer figuras con unos brochazos muy sueltos, como le ocurrirá en su etapa final, donde no se sabe muy bien si las figuras que pinta son humanas o se asemejan más a fantasmas.
Su lugar de nacimiento marca la parte inicial de su vida, los iconos que encontramos tanto en Grecia como en Turquía estaban a la orden del día en Creta. Puede que venga de ahí esa tendencia suya a alargar los rostros de las figuras, nada que ver con posible defecto visual como en algunas ocasiones se ha especulado. Igualmente de aquí puede venir esa tendencia a dividir sus cuadros en dos o más espacios que tratan de representar el cielo y la tierra o diferentes episodios históricos.
Su salida de Creta solo servirá para enriquecer su pintura, en primer lugar en Venecia, donde su padre le mando a aprender y donde El Greco aprende a utilizar los colores, esos colores llamativos que estarán presentes en su obra a lo largo de su vida, nos referimos al azul turquesa, al verde esmeralda, al amarillo plátano. EN Venecia trabaja con los grandes maestros del momento Tiziano, Tintoretto o Verones se encargan de su formación.
Lo mismo podríamos decir de su paso por Roma, donde tras la muerte de Miguel Ángel, la obra del Florentino inunda el estilo de la época, sobre todo a la hora de representar figuras masivas y con una musculatura muy desarrollada, algo que se verá claramente en los primeros cuadros que realice en España.
A nuestro país llega atraído por la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, en un momento en que rey Felipe II requiere de muchos artistas para llenar este magno espacio. Hay quien dice que al rey no le gustaba la forma de pintar de El Greco y tras realizar algunas obras en el Monasterio, termina trasladándose a Toledo, donde pasará el resto de su vida recibiendo multitud de encargos tantos religiosos como civiles, ya que era un afamado retratista. Tuvo mucho éxito aunque al morir no dejo mucho dinero, hay quien especula con que lo gasto en fiestas nocturnas, la verdad es que con todos los encargos recibidos no deja mucho en herencia a su familia.
Era un hombre muy culto y poseía una gran biblioteca donde se conservan ejemplares no solo de pintura sino también de otras disciplinas. Su hijo Jorge Manuel fue arquitecto y colaborado en obras tan importantes como la Plaza de Zocodover o el Ayuntamiento de Toledo.
El Greco es una figura clave de la transición entre el renacimiento y el barroco, un manierismo cuya mezcla de estilos e influencias le convierten en un artista único y completamente original.


miércoles, 8 de mayo de 2013

El caballero de la mano en el pecho de El Greco


Fueron numerosos los retratos que realizó El Greco a lo largo de su estancia en España, diferentes señores o nobles quisieron dejar constancia de su existencia y encargaron cuadros a uno de los pintores más afamados de la época, como sabemos, con residencia en Toledo, tras realizar diferentes trabajos para el rey Felipe II en el Monasterio del Escorial.
En los retratos del Greco los personajes siempre van vestidos de la misma manera, todos de color negro, un color que a El Greco, educado en la pintura veneciana junto a maestros como Tintoretto o Veronés, no debía hacerle mucha gracia. Pero era la moda de la época ir vestido de esta guisa, haciendo contraste entre el negro del vestido y el blanco de la gola y los puños de la camisa, así que por ahí tenemos la razón del vestido.
Hace poco tiempo se hizo una restauración del cuadro y se descubrió que el fondo de la pintura era de color marrón claro, antes estaba todo negro y el vestido se confundía con el fondo. Esta restauración nos ayuda a tener una nueva perspectiva de la pintura y un mayor contraste entre el vestido y el fondo de la misma.
Es curiosa la posición de la mano sobre el pecho con dos dedos juntos y dos separados, muy típica del arte italiano y sobre todo, muy elegante. No tiene ningún significado especial, pero fue muy utilizada por los artistas que conocían el arte clásico, como le ocurre al Greco tras sus estancias en Venecia y Roma antes de venir a España.
No sabemos quién es la persona que se representa en el cuadro, se especula con varios nombres, pero ninguno de ellos está claro. Hay quien dice que puede representar a Miguel de Cervantes, el célebre autor de Don Quijote de la Mancha, amigo personal del pintor y de quien se dice también aparece en otra de sus más conocidas pinturas, ya que sería uno de los personajes representados en "El Entierro del Conde de Orgaz" que se encuentra actualmente en la Iglesia de Santo Tomé en Toledo. Sería  el personaje que con una cruz de Caballero de la Orden de Santiago en su pecho vuelve la mano de una forma muy manierista tocando la cara de un monje que mira hacia el cielo. Semejanzas entre estos dos personajes si existen sin duda, de ahí a que el caballero de la mano en el pecho sea Cervantes hay un trecho.

Detalle de la parte baja del Entierro del Conde Orgaz del Greco

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cristo abrazando la cruz de El Greco


Son varias las versiones que encontramos de esta obra y que realiza el pintor de origen cretense. Le ocurrió varias veces a lo largo de su vida, si uno de sus modelos se hacían populares le tocaba repetirlo en varias ocasiones para diferentes instituciones. 
Esta imagen se hizo muy popular como símbolo de devoción. El Greco, en vez de presentar un Cristo, roto de dolor por el sufrimiento que le han infringido durante la pasión, se nos muestra como una figura sin heridas, con la cruz colocada en una posición diferente a la que es habitual, pero que le sirve para la finalidad del cuadro, que es que la figura abrace la cruz.
El Cristo lleva los ropajes típicos de la pasión, traje de color rojo carmín y manto de color azul oscuro. Debemos fijarnos en los pliegues de los ropajes donde hay un especial juego de luces y sombras.
Es muy curioso el nimbo de forma romboidal que lleva encima de la cabeza, extraño para la pintura occidental y que el pintor aprendería en su etapa de formación en Creta.
Muy curiosa es la cara de la figura, muy similar a la que veíamos en el cuadro de El Expolio, ya lo comentamos entonces, muchas de las figuras de El Greco tienen una mirada llorosa en la aceptan su destino, es decir, el destino de Cristo es morir en la cruz, el lo acepta de manera que ama el instrumento que va a quitarle la vida.
Hay dos elementos mas que debemos destacar, en primer lugar la posición de las manos, tan elegante, aprendida en la etapa en la que estuvo en Venecia, es muy típica de la pintura y escultura italiana.
En segundo lugar el color de la piel, tan blanquecino, según vamos avanzando en el tiempo las figuras del Greco se vuelven mas blanquecinas, es una manera de saber cuando está realizada la obra, llegando al final de su vida a realizar figuras que parecen fantasmas.