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domingo, 10 de febrero de 2019

El pintor de bodegones barroco Luis Meléndez

Vamos en situarnos en la época en la que trabaja este artista al que calificamos como pintor barroco, que trabaja en el siglo XVIII ya que nació a principios de este época 1716 y vivió hasta el año 1780. Tuvo una vida bastante difícil pasando muchas dificultades pese a ser actualmente uno de los pintores más conocidos y considerado en el género del bodegón.


Nació en Italia, concretamente en Nápoles, aunque debemos aclarar que Nápoles era un territorio español en ese momento. El caso es que su padre se había marchado a ese lugar buscando oportunidades para su obra, ya que también era pintor. Al poco tiempo de nacer su hijo regresó a Madrid donde se estableció el resto de su vida.
Suponemos que fue su padre el que le transmite los primeros conceptos pictóricos, aunque sabemos que nuestro artista asistió al taller de Louis Michel Van Loo, artista de origen francés que había llegado a España para trabajar como pintor de cámara, concretamente con el cambio de dinastía tras el fallecimiento del rey Carlos II. El nuevo rey Borbón, Felipe V, era de origen francés que contrató algunos pintores también franceses para trabajar en la corte.
Acudió como alumno a la recién creada Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde su padre había sido nombrado director de pintura y sería allí donde comenzó a trabajar la naturaleza muerta que estaba siendo promocionada junto a otras disciplinas en esta escuela.


Como dijimos no tuvo una vida fácil, se marchó a Italia buscando fortuna, pero no le fue bien, regreso a España cuando tras la quema del Alcázar los reyes reclamaban todo tipo de obras para paliar el desastre que había ocurrido en ese lugar donde se perdieron multitud de obras.
Entre 1759 y 1774 trabajó en más de 30 bodegones que pasarían a formar parte de la colección del futuro rey Carlos IV. La gran mayoría de ellos se conservan en el Museo del Prado.
Tenemos que tener en cuenta que el bodegón se encuentra muy unido a la tradición española del barroco. No tenemos más que pensar en artistas como Juan Sánchez Cotán que se muestra como un gran artistas avanzado de este género. También Francisco de Zurbarán dedicó varias obras al mismo. Aunque el bodegón está presente en muchos de los trabajos realizados por los grandes artistas barrocos. Diego Velázquez utilizaba el bodegón en muchas de sus obras de primera época. José de Ribera también daba una tremenda importancia a este género en muchos de sus trabajos. Todos trataban de dotar de un gran realismo fotográfico tanto a los objetos como los alimentos que suelen aparecer en las obras. 
Para Meléndez la influencia de la luz es muy importante en sus obras, el color de las frutas que aparecen o los brillos tanto de la cerámica como de los objetos metálicos son de una gran importancia en sus obras. Le atraían las obras  que trataban la vida cotidiana frente a los grandes temas tratados por otros artistas de su época.


domingo, 16 de octubre de 2016

El pintor y maestro Francisco Pacheco para niños

Francisco Pacheco es una de las figuras más importantes y más influyentes de la pintura y la escultura barroca española, ya que no podemos considerarlo solo como artista sino como autor de tratados de iconografía que van a perdurar a lo largo de los años para representar diferentes temas y figuras de santos.


La mayoría de su vida transcurre en la ciudad de Sevilla, aunque nuestro protagonista nació en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, aunque se trasladó a Sevilla desde muy joven para formarse con su tío que era canónigo de la catedral y una persona con gran influencia en la actividad cultural de la ciudad. Esto llevó a nuestro artista a tener muy buenos contactos y amigos que le ayudaron una vez que faltó su tío para continuar con su trabajo, no solo pictórico, sino intelectual en la capital de Andalucía.
Francisco Pacheco también es conocido por ser el maestro de Diego Velázquez, el gran pintor barroco entró en el estudio de Pacheco cuando tenía 11 años y unido a él terminará triunfando en Madrid, donde las influencias y amistades de Pachecho hicieron que allí se trasladara, para comenzar su carrera junto al rey Felipe IV. 


Resulta curioso, aunque no extraño en la época, que Velázquez se casara con la hija de Francisco Pacheco, de nombre Juana. Era normal, en algunos casos, que el alumno más aventajado se casara con alguna de las hijas del maestro. Lo mismo le sucedió al propio Velázquez que casó a su hija con su mejor alumno que se llamaba Juan Bautista Martínez del Mazo.
Como pintor Francisco Pacheco comienza como pintor manierista y no se produce una gran evolución en su forma de pintar a lo largo de su vida, aunque si en los temas a tratar. En muchos casos el maestro ofrece problemas con las figuras en movimiento y a la hora de representar la profundidad donde las proporciones no son correctas. Su gran competidor en la ciudad será el pintor de origen flamenco Juan de Roelas.
Como decíamos Pacheco no se dedicó solo a la pintura y los encargos que pudiera recibir sino que también escribió varios libros, el más conocido de todos se llama El Arte de la Pintura, donde como decíamos nos cuenta como representar temas y figuras de santos de acuerdo a como se supone que se produjeron los hechos históricamente. Este purismo histórico hizo que Pachecho trabajara para la Inquisición velando por la pureza de las representaciones artísticas en la ciudad de Sevilla. El libro se terminó de escribir unos años antes de su muerte, pero no fue publicado hasta unos años después, pero sirvió como modelo para múltiples representaciones posteriores.


miércoles, 12 de octubre de 2016

El pintor barroco Francisco de Zurbarán para niños

Zurbarán es uno de los grandes pintores españoles del siglo XVII cuya figura se encuentra eclipsada por el gran maestro del barroco español, Diego Velázquez, con el cual convive y cuenta con su amistad, ya que le visitó cuando este trabajaba en Madrid para el rey Felipe IV.


Si tenemos que trazar una pequeña biografía de Zurbarán debemos decir que, pese a que su carrera artística se desarrolla principalmente en Sevilla, nació en tierras extremeñas, concretamente en la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz en el año 1598, un año antes que lo haga Velázquez.
Lo que si hizo fue estudiar en Sevilla, con otro de los grandes maestros del momento, si Velázquez trabajó en la escuela de Francisco Pacheco, Zurbarán lo hizo en la de Juan de Roelas, otro de los grandes artistas del momento. Es fácil pensar que aunque estuvieran en distintas escuelas los aprendices estaban en contacto, al igual que sus maestros, modelos de ambos servirán de inspiración a nuestros artistas jóvenes que los siguen indistintamente en algunas de sus obras.
Al acabar sus estudios Zurbarán se estableció en la población de Llerena, corría el año 1617 y desde allí empieza a pintar encargos para diferentes pueblos de la zona y también para Sevilla, ya que en la gran ciudad le conocen y admiran su arte.
De hecho desde allí fue reclamado para establecerse en la ciudad hispalense recibiendo diferentes peticiones de instituciones para llenar con sus obras diferentes espacios. Muchas de las obras de Zurbarán son de temática religiosa, trabajo mucho para la iglesia y concretamente para distintas órdenes religiosas que admiraban su estilo y querían contar con sus trabajos en los distintos conventos. Cartujos, Mercedarios, Franciscanos, Jerónimos, Dominicos, son algunos de los tenedores de sus trabajos.


A esto debemos sumar que Sevilla es una ciudad con mucha actividad comercial, sobre todo en el puerto, donde llegan barcos americanos cargados de mercancías y se envían desde España todo tipo de productos para llevar al nuevo continente. Zurbarán comenzará enviando algún cuadro y pronto recibirán gran cantidad de encargos para enviar a América, será este un nuevo mercado para el artista cargado de posibilidades.
En cuanto al estilo de Zurbarán, como ocurría con otros artistas delo siglo XVII, empezó practicando el tenebrismo que no abandonó hasta muy tarde, concretamente en 1634 después de realizar un viaje a Madrid en el que visitó a Velázquez y pudo observar la colección real de pintura.
Dicen que Zurbarán es el mejor pintor para el color blanco del cual consigue tonalidades increíbles, también es un maestro del bodegón, quizás el mejor que tenemos en España junto a Sanzhez Cotán.
Falleció en Madrid en el año 1664.


domingo, 17 de enero de 2016

Las causas de la expulsión de los mercaderes del templo

Al lado del templo en Jerusalem había una explanada en la cual había un mercado que los días anteriores a la Pascua se encontraba en pleno apogeo, mucho más cuando se acercaba la fecha.


Allí se compraban todo tipo de animales para el sacrificio y también se cambiaba moneda, ya que había judíos que venían de todas partes y traían todo tipo de monedas que debían  ser cambiadas, con el fin de pagar el tributo correspondiente al santuario. Se aseguraba también que los animales tenían el grado de pureza exigido por el templo para el sacrificio.
Casi todas las compras debían hacerse y se hacían en este mercado, cuando uno de los oferentes traía algún animal que no había sido comprado en esta zona, en muchas ocasiones era rechazado, en algunos casos aludiendo al simple color que tenía el animal, ello suponía una gran perdida, ya que además del dinero gastado en el animal, había que comprar uno nuevo para realizar el sacrificio. Indudablemente los sacerdotes se llevaban una comisión por esta transacción y no querían dejar escapar lo que era un suculento negocio para ellos. Los vendedores sabedores de la comisión estipulada, elevaban los precios de los animales de forma desmesurada, lo cual causaba grandes problemas, sobre todo a las familias más humildes, que, como siempre sucede, son las más abundantes.


Para el impuesto que era obligatorio pagar al templo se había establecido una moneda común, el siclo. Las mesas para el cambio se establecían por toda Judea un mes antes de la fiesta de la Pascua. Como sucede, incluso actualmente, los cambistas se quedaban con una comisión por cada operación realizada, en muchos casos entre el 5 y el 15%. Cuando la fecha estaba cerca, estos cambistas se dirigían a Jerusalem y establecían sus puestos en la explanada de los gentiles, al lado del acceso al templo.
El tema es que los verdaderos beneficiarios eran los sacerdotes del templo que curiosamente coincidían en su mayoría con los hijos de Anás, que había sido Sumo Sacerdote entre los años 6 al 15 d.c. pero que seguían manejando los hilos con familiares que ocupaban los puestos más importantes como su propio yerno Caifás y como decimos, otros miembros de su familia que también ocuparon el cargo, tanto antes como después de la muerte de Jesucristo, el último de ellos fue nombrado en el año 63.
Todo el mundo conocía esta situación corrupta, nadie se encontraba ajeno a ella. Jesús, por supuesto, era conocedor del jaleo de comisiones que había en torno al templo y quienes eran los beneficiarios de las mismas. No hay más que pensar en la escena para hacernos idea del bullicio, movimiento de animales y discusiones que podían generar estos temas relativos al pecunio. Así era difícil realizar cualquier actividad en torno al templo, no digamos rezar, que puede ser la razón por la que Jesús monta en cólera contra esta injusta situación, que nadie se atrevía a cambiar, pese a que a ojos de todo el mundo, se estaba engañando y estafando a la gente.


domingo, 11 de octubre de 2015

El pintor Holandes Vermeer de Delft para niños

Vermeer es una de las figuras más importantes e influyentes de la época barroca, aunque es difícil clasificare dentro de este estilo, ya que mantiene un toque personal en sus obras que le diferencia de otros artistas de su propio país y de su época.


Si tenemos que trazar una pequeña biografía de Vermeer de Delft diremos lo primero que no sabemos la fecha de su nacimiento, si de su bautizo, que tuvo lugar en el año 1632, en la ciudad de Delft que como vemos adoptó para su nombre obviando el apellido de sus padres. Su familia no estuvo vinculada a la pintura, es más regentaban una hostería que posiblemente pasó a manos de Vermeer cuando sus padres fallecieron y que le sirvió de sustento tanto a él como a los quince hijos que llegó a tener, aunque no todos ellos sobrevivieron. Se casó con una mujer más rica que él, eso le daba cierta tranquilidad, aunque bien es cierto que a su muerte su mujer tuvo que vender uno de sus cuadros para poder sacar adelante a la familia y falleció pronto ante la carga que se le venía encima.


Vermeer de Delft no tiene una amplia producción artística, primero porque falleció joven, en el año 1675, con algo mas de cuarenta años y en segundo lugar porque no pintaba excesivamente, quizás dos cuadros anuales, ya que como hemos dicho posiblemente se dedicaba también al negocio familiar.
Aunque no sabemos con claridad quien es su maestro, ingresó en el gremio de pintores de la ciudad, eso implicaba una formación de seis años con uno de los artistas del momento que estuvieran en la ciudad. Lo cierto es que su estilo, al igual que ocurre con otros grandes maestros del momento, desborda a cualquier artista cercano, para convertirse en algo original y personal.


No es Vermeer de Delt un artista muy conocido por sus escenas religiosas o históricas, aunque si se dedicó a hacerlas en la primera época, sino más bien por sus retratos costumbristas donde se puede observar la vida diaria y los objetos utilizados por la gente, en algunos casos enigmática que retrata en sus obras. La lechera o bien La Joven de la Perla pueden ser perfectos ejemplos de lo que estamos diciendo.
Geometria y composición son dos elementos que definen su pintura, a ello unimos un uso especial de la luz, casi como si fuera de día en escenas de interior, utilizando colores muy vivos, donde el gris prácticamente es desconocido. Se ha comentado varias veces que el artista utilizó la cámara oscura para componer sus cuadros.
El valor de sus obras siempre fue alto y se le considera un artista muy demandado en su época.
Es un artista con gran influencia en maestros posteriores, vamos a destacar a Salvador Dalí obsesionado con una de sus obra La Encajera, que copió personalmente e incluyo por ejemplo en la película realizada junto a Luis Buñuel en el año 1929, Un Perro Andaluz.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

La lechera obra del pintor Johannes Vermeer

Vermeer de Delf es uno de los pintores más conocidos de época barroca. Su obra se centra en pleno periodo barroco, ya que, aunque su fecha de nacimiento es incierta podemos fijarla a principios de los años 30 para fallecer en el año 1675.
No es que sea un pintor de obra extensa, si analizamos la biografía de Vermmer de Delf, veremos que realizó no mas de un treintena de obras. Su proceso de creación era bastante lento, recordaba lo que hace el pintor hiperrealista Antonio López con sus obras, en algunos casas pintaba solo 2 cuadros al año, bastante poco si quería vivir de la pintura pese a que era un pintor considerado en su época. Como tuvo una familia extensa se supone que para poder alimentar a los 15 hijos que tuvo con su mujer debió realizar algún otro tipo de trabajo, que podía incluir ayudar a su madre en las labores de la tasca que tenía en la ciudad de Delft.
Vermmer pintó varios cuadros en los que representaba mujeres en labores cotidianas, no solamente este que analizamos hoy, sino otros en los cuales aparecen en diferentes actitudes, por ejemplo leyendo una carta o bien utilizando el retrato como ocurre con una de sus obras más conocidas que dió lugar a una película protagonizada por Scarlet Johansson, nos referimos a La Joven de la Perla, una joven de gran belleza, aunque desconocemos a quien corresponde el retrato.
Muchas de las obras de Vermmer tienen lugar en el interior de una vivienda, donde al igual que esta obra podemos apreciar una ventana que ilumina el interior de la habitación y donde la figura humana se coloca entre una mesa o diferentes objetos y una pared al fondo que nos ayuda a crear profundidad. Dicha pared siempre es de color blanco y como vemos algunos objetos, como puede ser una cesta nos ayudan a crear esa sensación de profundidad que pretende transmitir al cuadro o bien la fiel representación de los azulejos que podemos admirar en la parte inferior de dicha pared.
Esta idea de representar actividades cotidianas lejos de la idealización y temática de otros tipos de pintura afecta por igual a la pintura holandesa y a la pintura española del siglo XVII, donde la representación de lo popular toma un protagonismo importante en la obra de grandes creadores como Diego Velázquez o José de Ribera.
Así lo podemos apreciar en esta mujer que se encuentra vertiendo leche en un cuenco , quizás ni siquiera es la dueña de la casa sino una criada que se encarga de las labores de la misma.
Uno de los aspectos que más llama la atención de Vermmer es su prodigiosa utilización del color que tanto llegó a admirar no solo a sus contemporáneos sino a artistas posterior como puede ser el caso de Vicent Van Gogh.
Al igual que ocurre con los pintores españoles el bodegón o naturaleza muerta, es decir los objetos que aparecen tanto encima de la mesa como colgados en la pared, juegan un papel muy importante en la pintura. Están tratados con todo detalle, siendo una parte principal en la obra. Decimos que estos objetos están realizados con un realismo casi fotográfico.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Gian Lorenzo Bernini para niños

Bernini es uno de los artistas barrocos más conocidos y afamados de su tiempo. Era un artista completo, eso quiere decir que practicaba las tres artes mayores entre otras destrezas, por tanto fue arquitecto, escultor y pintor, destacando en las dos primeras materias por las que fue más conocido.



Para trazar una pequeña biografía de Bernini, debemos decir que nació en Napoles en el año 1598, por tanto es un artista que debemos situar dentro del barroco,  estilo en el que se mueven sus obras. Su padre, el escultor Pietro Bernini,  se encontraba circunstancialmente trabajando en la ciudad y por eso nació allí, aunque pronto, cuando Bernini tenía 6 años su familia se traslada a Roma donde pasará en el resto de su vida. 
Pronto comenzó a trabajar con la escultura, su padre le enseñaría a tallar y Bernini mostró mucha habilidad para realizar obras en mármol, tanto que fue comparado con el gran Miguel Angel y nombrado su digno sucesor. Fue un hombre de hondas convicciones religiosas que se pueden apreciar en muchos de los estudios realizados antes de realizar sus obras.
El ambiente artístico en la ciudad de Roma era excelente, los Papas y diferentes cargos de la iglesia y nobles hacen confluir en la ciudad a los grandes artistas europeos del momento, que intercambian ideas en la ciudad eterna, centro del arte a principios del siglo XVII.
Bernini trabajó para diferentes Papas, Urbano VIII, Inocencio X y Alejandro VII y de él conservamos multitud de obras ya que tuvo una vida larga que se extendió hasta los 82 años. Falleció en la ciudad de Roma en el año 1680.
Como arquitecto hay que destacar algunos de sus trabajos que se encuentran a la altura de los mejores artistas del momento, como por ejemplo Francesco Borromini o Pietro da Cortona. Algunas de sus obras son muy conocidas, por ejemplo quien no ha visto alguna vez la Plaza de San Pedro y su diseño de la galería porticada como unos brazos que abrazan al mundo. Otro ejemplo es el Baldaquino que se encuentra en el interior de la Basílica de San Pedro, La Cátedra de San Pedro en el mismo edificio o la Fuente de los Cuatro Ríos también en Roma. Una de las iglesias más destacadas es la de San Andrea al Quirinal.
Como escultor tenía una gran habilidad para mostrar los sentimientos de las personas que representaba, sobre todo en aspectos que tenían que ver con lo dramático, llegando a penetrar psicológicamente en los sentimientos de los personajes. Tenía gran maestría para realizar esculturas de grupos. Sus obras suelen representar el momento culminante de la escena, el de mayor tensión dramática, jugando con los efectos de claroscuro y jamás descuidando el ambiente del lugar donde la obra iba a estar situada.
Hay multitud de obras destacadas, vamos a señalar algunas, pero cualquiera de ellas nos parece bellísima, así tenemos Apolo y Dafne, David, El Extasis de Santa Teresa o el busto del rey Luis XIV.