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domingo, 10 de febrero de 2019

El pintor de bodegones barroco Luis Meléndez

Vamos en situarnos en la época en la que trabaja este artista al que calificamos como pintor barroco, que trabaja en el siglo XVIII ya que nació a principios de este época 1716 y vivió hasta el año 1780. Tuvo una vida bastante difícil pasando muchas dificultades pese a ser actualmente uno de los pintores más conocidos y considerado en el género del bodegón.


Nació en Italia, concretamente en Nápoles, aunque debemos aclarar que Nápoles era un territorio español en ese momento. El caso es que su padre se había marchado a ese lugar buscando oportunidades para su obra, ya que también era pintor. Al poco tiempo de nacer su hijo regresó a Madrid donde se estableció el resto de su vida.
Suponemos que fue su padre el que le transmite los primeros conceptos pictóricos, aunque sabemos que nuestro artista asistió al taller de Louis Michel Van Loo, artista de origen francés que había llegado a España para trabajar como pintor de cámara, concretamente con el cambio de dinastía tras el fallecimiento del rey Carlos II. El nuevo rey Borbón, Felipe V, era de origen francés que contrató algunos pintores también franceses para trabajar en la corte.
Acudió como alumno a la recién creada Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde su padre había sido nombrado director de pintura y sería allí donde comenzó a trabajar la naturaleza muerta que estaba siendo promocionada junto a otras disciplinas en esta escuela.


Como dijimos no tuvo una vida fácil, se marchó a Italia buscando fortuna, pero no le fue bien, regreso a España cuando tras la quema del Alcázar los reyes reclamaban todo tipo de obras para paliar el desastre que había ocurrido en ese lugar donde se perdieron multitud de obras.
Entre 1759 y 1774 trabajó en más de 30 bodegones que pasarían a formar parte de la colección del futuro rey Carlos IV. La gran mayoría de ellos se conservan en el Museo del Prado.
Tenemos que tener en cuenta que el bodegón se encuentra muy unido a la tradición española del barroco. No tenemos más que pensar en artistas como Juan Sánchez Cotán que se muestra como un gran artistas avanzado de este género. También Francisco de Zurbarán dedicó varias obras al mismo. Aunque el bodegón está presente en muchos de los trabajos realizados por los grandes artistas barrocos. Diego Velázquez utilizaba el bodegón en muchas de sus obras de primera época. José de Ribera también daba una tremenda importancia a este género en muchos de sus trabajos. Todos trataban de dotar de un gran realismo fotográfico tanto a los objetos como los alimentos que suelen aparecer en las obras. 
Para Meléndez la influencia de la luz es muy importante en sus obras, el color de las frutas que aparecen o los brillos tanto de la cerámica como de los objetos metálicos son de una gran importancia en sus obras. Le atraían las obras  que trataban la vida cotidiana frente a los grandes temas tratados por otros artistas de su época.


domingo, 21 de febrero de 2016

El pintor francés George La Tour para niños

George La Tour puede ser considerado el mayor representante del los pintores tenebristas franceses que tuvieron su actividad en la primera parte del siglo XVII. Ahora que el Museo del Prado dedica una exposición a este artista aprovechamos para conocer un poco más acerca de su vida y su obra.


A George la Tour le sucede como a El Greco, tuvo éxito en vida, pero una vez que falleció, sus obras cayeron en el olvido y no fueron recuperadas hasta mediados del siglo XX, con motivo de varios estudios realizados sobre el tema.
El artistas estuvo afincado en el ducado de Lorena, un territorio independiente que se encontraba casi todo este tiempo en disputa entre el estado francés u el imperio Austro-Hungaro. El artista se vio afectado por diferentes saqueos, pillajes, entradas de diferentes ejércitos y la guerra de los 30 años, que tiene lugar por ese momento.
Para poder centrarnos en las fechas sobre las que estamos hablando debemos decir que George La Tour nació en 1593 y falleció en 1652. Por tener una idea similar sobre estas fechas Diego Velázquez vivió en unas fechas similares a las del artista francés 1599-1660


En esta época muchos artistas europeos están influidos por el tenebrismo, del cual podemos decir que había dos grandes escuelas. Primero la italiana, con Caravaggio al frente, un avanzado a su época con un uso magnífico del claroscuro y un realismo descarnado que llamaba la atención a los habitantes de Roma en ese momento. Una segunda escuela sobre el tenebrismo la tenemos en los Países Bajos, en concreto la escuela holandesa establecida en Utrech, con los que La Tour tiene más conexiones. No sabemos si el artista realizó algún viaje a estos lugares o bien si es posible que a través de reproducciones conociera muchas de estas obras realizadas en la época.
La gran originalidad de la obra de George la Tour se encuentra en el elemento que ilumina la escena representada, se trata normalmente de una vela o un candil, a veces una antorcha. Se trata en cualquier caso de una luz artificial que puede iluminar más la parte izquierda o derecha del mismo. Esto muestra una gran diferencia con Caravaggio donde la luz suele ser artificial y proviene de un punto externo (situado en la parte izquierda) que es difícil de identificar.
La mayoría de los temas representados son religiosos y escenas de devoción, no se dedicó a otros géneros. Sus pinturas transmiten un gran equilibrio. Sin duda es uno de los artistas más importantes del barroco y el máximo representante francés del momento.


domingo, 6 de diciembre de 2015

El pintor Michelangelo Merisi conocido como Caravaggio

Estamos ante una de las grandes figuras mundiales de la pintura, no solamente porque sea un magnífico artistas, cuya calidad se puede observar en sus obras, sino también porque su influencia en otros artistas que van a seguir su forma de concebir la pintura durante el desarrollo del movimiento barroco.


Intentaremos describir una pequeña biografía de Caravaggio, que nació en Milán en 1571 aunque le conocemos por el nombre de la localidad donde se trasladó su familia poco después de la peste que asoló la gran ciudad de Milán, lugar donde su padre trabajaba.
En el desarrollo de su vida y los lugares a los que va a desplazarse tiene mucho que ver el carácter del artista. Debemos decir que Caravaggio tenía un carácter complicado, en ocasiones violento, lo cual le llevaba a pelearse constantemente y tener problemas con la policía de la época. Por ejemplo, tras su traslado a Roma tendrá que abandonar la ciudad como consecuencia de que había dado muerte a un hombre, eso le llevó por diferentes ciudades, se trasladó a Napoles, viajó a la isla de Malta, se trasladó a Sicilia, de nuevo a Napoles y cuando se encontraba camino de Roma tras ser perdonado por su asesinato gracias al nuevo Papa, falleció tempranamente quizás como consecuencia de unas fiebres en el año 1610, privándonos de un artista excepcional y mágico.
Con respecto a su obra, su forma de pintar era sinónimo de escándalo. Muchos de sus contemporáneos acostumbrados al idealismo típico de la pintura italiana, se daban de bruces con un naturalismo exagerado, llevado al extremo. Daba igual a quien tuviera que representar, que representaba a su modelo de forma tan natural, que daba igual que no tuviera nada que ver con el personaje representado. Muchas de sus obras fueron un gran escándalo y fueron rechazadas nada más ser presentadas. Pero al mismo tiempo hay que decir que otra mucha gente apreciaba su obra y fue protegido por alguno de los personajes más importantes de la época, ello le sirvió para salvar la cárcel en varias ocasiones.
Hay otro aspecto destacable en su pintura y es el uso del claroscuro. No es que Carvaggio inventara el claroscuro porque ya existía en la pintura italiana, pero él lo llevó a su máxima expresión, llenando de dramatismo sus obras, gracias a los contrastes entre luces y sombras que podemos observar en sus obras.
La influencia de Carvaggio es estos dos aspectos, naturalismo y claroscuro, será una constante en los más importantes artistas del barroco. Estamos hablando de nombres tan importantes como Rubens, Rembrandt, Gentileschi, Diego Velázquez o José de Ribera (que pudo observar sus obras de forma directa en Napoles).


miércoles, 7 de octubre de 2015

La dignidad de los bufones de Velázquez

Velázquez es uno de los grandes genios de la pintura, pero no solamente porque pinte bien, sino porque en muchos de sus cuadros, que simplemente representan retratos o paisajes, podemos sacar una segunda lectura que no lleva a un plano más humano y personal. Algo que hace hincapié en el estado de ánimo o la condición de la persona representada.


Esta es una cosa que le ocurre cuando realiza retratos de los bufones de la corte. Así como por ejemplo con el rey Felipe IV podemos ver una evolución desde su radiante juventud a su cansancio senil, cuando representa los bufones de la corte Velázquez trata de dotarlos de toda la dignidad posible.
Decimos los de la dignidad porque debemos recordar que los bufones eran personas, muchas de ellas con deformidades físicas o psíquicas, cuya labor era entretener al monarca y otros miembros de la corte, diciendo o haciendo tonterías que provocaran la risa del monarca o sus más allegados. Digamos que puede resultar una labor no muy reconfortante y sin ninguna posibilidad de ascenso social.
Es por ello que cuando Velázquez decide pintar los bufones de la corte no los represente en ninguna de estas actitudes que acabamos de señalar. Los bufones aparecen haciendo cosas que resultan totalmente ajenas a su condición como por ejemplo leer un libro, cosa que ni siquiera se pensaba en la época para un personaje de este tipo, con la pluma y la tinta preparadas para poder tomar alguna nota o escribir algo. Velázquez piensa que es bueno representar un bufón como una persona culta


En otras ocasiones sobre un fondo que tiene una pared o un paisaje aparece un enano altivo, mirando de forma desafiante al espectador, como si no se sintiera inferior o "diferente" a ningún otro de los seres humanos, elegante y señorial.
De esta manera podemos ver a estos personajes, considerados como "monstruos" en su época, revestidos de una dignidad que no poseían y que a través de los cuadros el pintor barroco español más importante decide otorgarles para que la posteridad los juzgue de una manera diferente, humana podríamos decir.


domingo, 13 de septiembre de 2015

Los arrepentimientos de Diego Velázquez

Velázquez es uno de los grandes genios de la pintura, quizás uno de los mas grandes que ha dado España a lo largo de los siglos. Su manera de pintar, sus obsesiones y alguno de los avances que provoca en la pintura de su tiempo le convierten en un aventajado respecto a otros artistas tanto de su mismo tiempo, como posteriores a él.


Pero nadie es perfecto y como humano Velázquez también cometía errores cuando pintaba. Cuando cometía un error, bien de proporción o de distancia en vez de dejarlo como estaba lo corregía borrando o tapando con pigmentos la parte que no le interesaba y pintando la nueva parte al lado. En un primer momento nadie se daba cuenta, entre otras cosas porque la pintura estaba muy reciente, pero con el paso de los años algunos de los pigmentos aplicados se han perdido y han salido a la luz estas correcciones que pueden apreciarse perfectamente.
Una de las ventajas de Velázquez respecto a otros artistas es que las obras que fueron pintadas por él no se vendieron ni se trasladaron a otros lugares sino que se encontraban en su propio lugar de residencia, con ello era mucho más fácil poder darse cuenta de estos pequeños errores y ponerse a trabajar sobre ellos.
Y es que ponerse a pintar no es tan fácil como parece. Hay que tener una perfecta idea de la proporción, tanto en personas, animales o en paisaje. Me viene a la cabeza imágenes del maestro sevillano de Velázquez, Francisco Pacheco, cuya idea de la proporción estaba completamente distorsionada, pintando por ejemplo objetos excesivamente pequeños para su distancia respecto al primer plano. Zurbarán también cometía este tipo de errores.
Vamos a ver algunos de estos ejemplos de los arrepentimientos de Velázquez: 


Como podemos apreciar tanto en el original como en el detalle, este caballo en su parte trasera da impresión de tener una pata de mas.


En este retrato de Felipe IV como cazador si nos fijamos tanto en el brazo como en la pierna se nota perfectamente que la posición del monarca ha sido corregida


La calabaza que aparece en la parte derecha del cuadro ha sido pintada de nueva, quizás la posición inicial de la primera no le convencía del todo.


En esta representación del bufón Diego de Acedo se nota que no tuvo otro sitio donde limpiar los pinceles después de utilizar el negro que en la parte trasera del cuadro, luego lo cubrió con un paisaje, pero, como hemos dicho, el desgaste de los pigmentos han hecho volver a aparecer estas manchas negras sobre el paisaje de montañas posterior.

domingo, 9 de agosto de 2015

El rapto de Europa de Pedro Pablo Rubens

De acuerdo con la mitología griega Europa era una bella mujer que vivía en la ciudad de Tiro. Un nombre interesante para una mujer porque finalmente ha terminado dando nombre a nuestro continente.


El dios Zeus se enamoró de esta mujer y para conseguir su amor se convirtió en un toro de color azul que se mezcló con otros animales que tenía el padre de la chica.
En un momento que Europa se encontraba recogiendo flores se acercó al toro y comenzó a acariciarle el lomo. Cuando se dió cuenta que que toro no era bravo se montó encima de él. Ese fue el momento que Zeus aprovechó para entrar en el mar y nadar con Europa sobre sus lomos hasta la isla de Creta.
En Creta Zeus reveló su identidad y Europa se convirtió en la primera reina de la isla. Tuvo tres hijos con Zeus, alguno de ellos con un papel importante en las historias de  la mitología griega, como el primero de ellos de nombre Minos. Los otros dos se llamaban Ramadanis y Sarpedón.
En el cuadro de Rubens podemos  observar como el toro arranca tras notar la presencia de Europa sobre sus lomos, mientras las mujeres que acompañaban a Europa permanecen sorprendidas en la orilla. En el mar vemos la figura de cupido sobre un delfín en una representación de la impaciencia del amor o el amor que no puede esperar, mientras en la parte superior dos ángeles o amorcillos que sostienen arcos y flechas en sus manos anuncian el éxito del dios Zeus en sus propósitos.

Imagen que representa el rapto de Europa realizada en el siglo IV a.c.

domingo, 2 de agosto de 2015

El Cristo de cuatro clavos en la iconografía hispana

La extraña representación de la figura de Cristo crucificado con cuatro clavos comienza a verse en España a principios del siglo XVII y asociada a la ciudad de Sevilla, concretamente a Francisco Pacheco, que en su libro El Arte de la Pintura recomendaba realizar la figura de Cristo de esta guisa cuando hubiera que representar este tipo de escena.

Alberto Durero. Calvario

Según la tradición sevillana en el año 1597 Juan Bautista Franconio trajo de Roma un Cristo de bronce atribuido a Miguel Angel que estaba representado con cuatro clavos, este sería el modelo utilizado por Juan Martínez Montañes para realizar el Cristo de los Cálices en el año 1604, una escultura conservada en una de las capillas de la Catedral de Sevilla, donde puede contemplarse ahora mismo. Ahora, debemos tener en cuenta que las dos figuras de las que hablamos tenían un clavo para cada uno de sus pies, pero los pies estaban cruzados siguiendo las revelaciones de Santa Brígida.
El Cristo que presenta Francisco Pacheco por el contrario en vez de tener las piernas cruzadas tiene las piernas paralelas, así que debemos buscar el modelo de inspiración en otra parte. Y es que Francisco Pacheco se fija en un grabado de Alberto Durero realizado en el año 1523 y que se conserva actualmente en el British Museum de Londres, allí podemos apreciar la figura de Cristo con cuatro clavos, las piernas paralelas y los pies apoyado sobre una pequeña tabla que le ayuda a sostener el peso de su cuerpo y hace la figura mucho más liviana y descansada que si no tuviera nada con lo que sostener el peso de su cuerpo. El Cristo aparece acompañado por las Tres Marías y San Juan, tal como está descrito en el Nuevo Testamento.
Este grabado será interesante no solo para el modelo de Cristo crucificado, ya que Pacheco realizará uno igual que conservamos a día de hoy en la Galería de los Uficci.
Este modelo de Cristo crucificado tendrá gran influencia sobre todo en la escuela sevillana del momento, que vive un momento de esplendor con grandes artistas en sus filas. 
Diego Velázquez pintará dos figuras de Cristo de esta guisa que se conservan en el Museo del Prado, una de ellas representando a Cristo muerto y otra en la que el Cristo se encuentra vivo y con cara de amargura, levanta la mirada al cielo parece que pidiendo algo.
Alonso Cano tambien pintó una obra similar que se conserva actualmente en el Museo de Bellas Artes de San Fernando.
Zurbarán también tiene un Cristo muy similar, con cuatro clavos y con apoyo, uno de ellos se conserva en el Art Museum de Chicago y otro en el Museo de Bellas Artes de la ciudad de Sevilla.
Otros artistas se sentirán atraidos por este modelo, por ejemplo Francisco de Goya, que, años mas tarde, e inspirándose en Velázquez, también realizará un Cristo vivo que tiene muchas semejanzas con su modelo de inspiración.
Así que, como podemos comprobar, aunque no es un modelo que llegara a la mayoría de autores españoles del barroco o posteriores, si tuvo su influencia e importancia, entre los artistas que estudiaron en Sevilla en esa época o bien entre otros que se sintieron influenciados por estos artistas a la hora de realizar obras con una iconografía similar.
La obra de Francisco Pacheco que podemos ver a la derecha se puede fechar en el año 1614, como vemos unos años mas tarde que la realizada por Juan Martínez Montañés y mucho antes de su gran libro dedicado al Arte de la Pintura, que vería la luz en 1641.

Cristo en la Cruz. Diego Velázquez

miércoles, 9 de abril de 2014

El pintor José de Ribera para niños

Ribera es uno de los pintores españoles más interesantes de la época barroca. Diríamos que aunque el barroco esta presidido por Velázquez la personalidad de Ribera emerge como el segundo artista más importante del momento después del pintor sevillano.


Si tenemos que componer una pequeña biografía de José de Ribera debemos decir que era valenciano, mas concretamente Xetabense, ya que así firma con orgullo muchos de sus cuadros aludiendo a su ciudad de origen, Játiva. Allí nació en el año 1591 en el seno de una familia modesta, su padre era zapatero.
No sabemos con quien realiza sus estudios, la personalidad más fuerte a nivel artístico en  la zona en ese momento es Francisco Ribalta, aunque las obras de Ribera se alejan fuertemente de las de su supuesto maestro, lo que nos hace dudar esta afirmación.
Muy joven se traslada a Italia, con apenas 20 años aparece en Parma para después viajar a Roma, donde se comenta que llevaba una vida bastante bohemia donde trabaja solo para pagar lo que necesita y donde adquiere varias deudas como consecuencia del juego, quizás esa sea la razón por la que debe abandonar la ciudad perseguido por acreedores y la justicia de la época.
El caso es que en el año 1616 ya se encuentra en Nápoles (recordemos que en ese momento Nápoles era territorio español) donde se casa con una mujer rica y donde permanecerá asentado el resto de su vida, realizando encargos nos solo para esa ciudad sino para muchas ciudades españolas que requieren sus servicios y su buen hacer como pintor. Allí fallecería en el año 1652.
En cuanto a las características de la pintura de José Ribera podemos decir que sufre una fuerte evolución ya que tiene una gran influencia del claroscuro en sus primeras obras, inclinándose por la temática religiosa, pero su estancia en Italia le hace avanzar en su obra para abandonar el claroscuro y llenar de luz sus obras, lo que nos muestra un artista que no se queda estancado sino que busca nuevas formas de expresión, no solo en la técnica sino en la temática, donde se adentrará en la mitología realizando unas obras de los más interesantes.
Siempre se ha acusado a Ribera de ser un pintor de martirios y escenas de dolor, incluso en algunos casos de realizar pinturas desagradables como La Mujer Barbuda, pero nada más alejado de la realidad, Ribera también tiene un lado delicado y bucólico que podemos apreciar en obras como La Purísima que se conserva en la iglesia del mismo nombre en Salamanca o los paisajes napolitanos que se encuentran en la colección de pinturas de la Duquesa de Alba.
En la imagen de la derecha podemos ver una de sus obras más sociales, el Patizambo donde representa un niño pobre que pide limosna en las calles pero que nos muestra una gran sonrisa alegre pese a sus situación física y económica.

domingo, 24 de junio de 2012

La versión contemporánea del "Extasis de Santa Teresa" de Bernini


Seguro que conocemos la imagen pues es una de las más representativas de la escultura barroca. "El Extasis de Santa Teresa" fue realizado por Gian Lorenzo Bernini entre 1647 y 1651, concretamente para lo que sería la tumba del Cardenal Cornaro en la Iglesia de Santa María de la Victoria en Roma, donde puede contemplarse actualmente.
La imagen representa uno de los episodios narrados por Santa Teresa cuando esta entraba en extasis, decía la santa que entonces un angel le traspasaba en corazón con una flecha cuya punta estaba hecha de oro, lo cual le producía una extraña mezcla de dolor y placer. La escultura representa el momento en que el angel saca la flecha por eso podemos observar ese cruce de sentimientos en el rostro de la santa.
El juego de pliegues en el traje de la santa, el viento que parece agitar el ropaje del angel y el juego de luces y colores que acompañan la parte posterior de la obra, nos remiten al periodo clásico de la escultura barroca.

Por su parte en el año 2005 la artista española, residente en Nueva York, Elena del Rivero, realiza la pieza titulada "La sangre de Heloise" , que nos narra la interesante historia de Eloise y el monje Abelardo, cuyo amor parecía condenado a no llevarse a cabo.
En la imagen se observa como Heloise se ha sacado sangre con una jeringuilla, lo cual al igual que la imagen de Santa Teresa supone una mezcla de dolor y placer, tanto que da la impresión de que la imagen ha perdido el sentido (ha entrado en extasis), adoptando una postura de desmayo practicamente igual que la imagen realizada por Bernini. La complicaciópn del traje, lleno de pliegues también nos lleva a pensar en la imagen de Santa Teresa. La inspiración y practicamente la copia están presentes en esta imagen.
Ello nos ayuda a pensar de nuevo que las obras contemporáneas no están tan lejos de otras que nos son mucho más cercanas y conocidas, ya que forman parte de la cultura y saber popular, en este caso la inspiración barroca parece más que demostrable.

domingo, 22 de abril de 2012

"La Adoración de los Reyes Magos" de Diego Velázquez


Esta obra del genial artista sevillano está fechada en el año 1619 y se conserva actualmente en el Museo del Prado.
Cuando intentamos explicar a los niños una obra de este tipo lo primero a que debemos hacer alusión es a la historia religiosa. En este caso el niño Jesús acaba de nacer y hasta él llegan tres magos venidos de oriente siguiendo una estrella para ofrecerle regalos, oro como rey, incienso como dios y mirra como hombre.
En segundo lugar podemos hablar de las características propias del artista. El cuadro pertenece a la primera etapa de Velázquez, cuando este se encuentra en Sevilla antes de su traslado a Madrid en el año 1622.
En esta época los cuadros de Velázquez están influidos por el claroscuro, es decir hay un foco de luz que ilumina desde la parte izquierda del lienzo, en este caso principalmente el cuerpo de la Virgen y el niño, dejando el resto del cuadro más oscurecido, de hecho nos cuesta trabajo (debido a la falta de luz) apreciar el paisaje o incluso el rostro de uno de los reyes que como vemos es de raza negra.
Otra característica de Velázquez es la utilización de personajes populares. Los protagonistas del cuadro no están idealizados (como ocurre en la pintura italiana) sino que son personajes cercanos o personajes de la calle en muchos casos. Concretamente en esta obra pueden reconocerse algunos de estos personajes. La Virgen esta representada por la mujer del pintor, de nombre Juana Pacheco. El niño es en realidad una niña y sería la hija del pintor. El rey más anciano sería su suegro y también maestro Francisco Pacheco. También se especula con que la imagen del rey Gaspar sea la suya propia o la de su hermano Juan.
Por último debemos destacar la calidad de los objetos que aparecen en el cuadro, eso lo apreciamos en los recipientes que portan los reyes para ofrecer al niño. El tratamiento que Velázquez otorga al metal o al cristal es prácticamente fotográfico.

jueves, 23 de febrero de 2012

Lo desagradable en el arte actual


Tony Matelli "Total Torpor"
Muchas veces pensamos que los mensajes del arte contemporáneo para niños son excesivamente complicados, nos ponemos delante de la obra y nos cuesta entender su significado, necesitamos ayuda didáctica para hacernos una idea de lo que estas obras quieren expresar.
Lo mismo sucede con algunas escenas que nos resultan desagradables a la vista, por ser excesivamente violentas o bien se exceden en la representación de ciertos defectos humanos o de nuestra sociedad en general.

Pero esto no es algo relativo solamente a nuestra época, las mismas dificultades debían encontrar en el siglo XVII cuando contemplaran obras como "Sileno Ebrio" de José de Ribera.
En esta obra se representa fechada en 1626 y que se conserva en la Pinacoteca de Capodimonte en Italia, el pintor representa un tema excesivamente complicado para la comprensión del hombre de a pie. Sileno era un dios agrícola griego asociado con la sabiduría y al cual se consideraba un seguidor del filósofo Socrates. Amigo de Sileno fue invitado a una fiesta que se celebraba cada tres años donde le emborracharon ya que cuando se encontraba en estado de embriaguez poseía el don de la profecía.
Estaremos deacuerdo que la forma que tiene Ribera de representar a Sileno no es una forma clásica, sino que se regodea en mostrar sus defectos, tumbado en el suelo se encuentra ya borracho pidiendo más vino, mientras desnudo nos muestra como su inmensa barriga cae hacía el lado donde se encuentra inclinado. El naturalismo es una de las características de Ribera, autor que suele llevar hasta el extremo este tipo de situaciones.