Mostrando entradas con la etiqueta estética contemporánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estética contemporánea. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de diciembre de 2019

El gran hermano del arte

Acostumbrados como estamos a los escándalos televisivos protagonizados por los concursantes que acuden raudos a los programas de televisión a develar los entresijos de su vida o bien los rumores de otros; me ha dado por pensar en la posible realización de un concurso tipo "gran hermano" pero que esté dedicado al mundo del arte. 


Ya que el arte forma parte de la sociedad del espectáculo en la que vivimos, el contenido puede aplicarse perfectamente al formato televisivo. No hace mucho tiempo intentaron hacer una especie de gala de los oscars dedicados al arte contemporáneo patrio que solo contó con una edición, debido en parte a las críticas del vampirismo artístico cargado de envidias y filias.
Imaginemos el premio. Una exposición individual en una o dos salas del Reina Sofía, con todo el bombo y platillo posible y la visita de algunos turistas perdidos que, buscando el Guernica, sean capaces de arribar en esa sala.
Los "teachers" estarían representador por diferentes comisarios y críticos de arte que fueran capaces, libres del institucionalismo, de decir las verdades del barquero a los aspirantes. Me imagino las lágrimas de algunos de los aspirantes al escuchar los veredictos. Algo parecido a los juicios culinarios de Masterchef pero analizando las diferentes creaciones artísticas. 
Un director, al modo de "super" capaz de plantear diferentes retos que sean capaces de abarcar técnicas clásicas o hibridas, ya que el momento en que vivimos nos lleva a esa mezcla de estilos en la que se produce en palabras de Omar Calabrese "poco más o menos y no se que". Pruebas con la pintura expandida, con técnicas que mezclen vídeo, performance varias, oportunismo y fuertes dosis de improvisación. Todo ello perfectamente argumentado siguiendo los paradigmas de los grandes pensadores del siglo XX y XXI.
Tendríamos la oportunidad de asistir a una fuerte lucha de egos para ser reconocido como artista. El mítico "edredoning" para empatizar con la audiencia, conociendo así la vida e inclinaciones de cada uno de los aspirantes o bien esas tiernas historias que cuentan el lado más oscuro de cada familia y que algunos intelectuales han llegado a definir como posverdad (sin duda empática)
Las expulsiones serían lo más. Entre lágrimas se vería frustrada la carrera de alguno de los artistas, obligados desde entonces a exponer en cafeterías de barrio o bien en centros municipales que nunca abren la puerta a grandes oportunidades. 
Y finalmente un ganador de consenso, cuyo trabajo se mostraría cual gala de eurovisión después de haber roto su relación con el expulsado número cinco y, por supuesto, haber acudido a contarlo al programa de análisis de turno. 

martes, 30 de julio de 2019

Arte, estética Freak y medios de comunicación

Desde hace unos días ya esta a disposición de todo el mundo nuestro nuevo libro cuyo título abarca temas que tienes que ver con el arte contemporáneo, la estética y también el pensamiento y el desarrollo de la sociedad en los últimos años.



El libro esta dividido en dos partes diferenciadas. En primer lugar se analiza el concepto del "aura" de la cual hablaba Walter Benjamin en su Breve Historia de la Fotografía e intentamos analizar que es lo que queda de ese concepto en la actualidad. Sobre todo en la cantidad ingente de fotografías sin control que se toman cada día con nuestros teléfonos móviles. ¿Es posible encontrar el aura en todos y cada uno de los selfies que se toman a diario para ser posteados en redes sociales? Pues la verdad parece complicado, porque se ha abandonado todo aquello que tiene que ver con lo artístico, para convertirse en un mero postureo. Así pues parece que el aura queda determinada por el aquí y el ahora, por un instante efímero en que otra persona pulsa el botón de like o deja un simple comentario. La democratización de la fotografía solo ha conseguido inundar el mundo de la imagen y dotarlo de una fama completamente efímera y plagada de un consumo voraz al tiempo que vamos haciendo scroll en cada uno de nuestros teléfonos móviles.
En segundo lugar el libro trata de forma más amplia la influencia de los medios de comunicación en nuestra sociedad. Muchos han pasado a ofrecer un simple espectáculo completamente alejado de la información y plagado de tertulianos fanáticos, que tratan de imponer su criterio gritando mas alto que el que tienen al lado e interrumpiendo de forma constante, de manera que es imposible extraer ninguna conclusión. Las noticias son un espejo del desastre en el que está sumido el mundo, pero se trata de un desastre que no nos afecta porque el soniquete de las noticias siempre es el mismo y forma parte de un ruido de fondo que cada día llama a nuestra puerta sin que seamos capaces a abrirla para ver que es lo que realmente pasa. La verdad o la mentira ya no se distinguen y están en función de los intereses de cada cadena, será el espectador el que con versiones contradictorias tendrá que extraer sus propias conclusiones, en muchas ocasiones siguiendo sus sentimientos mas pasionales, decidiendo en cada tema cuál es su postura, para así enfrentarse a una futura conversación, que en el fondo tendrá bastante poco de intelectual porque habrá sido inducida para provocar posturas encontradas.
De todo ello y mucho más hablamos en este ensayo que tiene 105 páginas, incluye más de 40 citas a pie de página de diferentes autores y está dividida en los dos apartados que acabamos de comentar. El libro puede encontrarse en la página de Amazon tanto en versión papel como en versión ebook. Si alguien lo adquiere y lo lee agradecemos cualquier comentario o crítica constructiva


domingo, 11 de febrero de 2018

Algunas de las últimas tendencias artísticas

Hal Foster es uno de los grandes pensadores de nuestro tiempo, sus trabajos relacionados con el arte y con la estética están muy considerados. Sus libros marcan la pauta no solo del arte sino de la relación de éste con la sociedad. Su último libro publicado se llama Malos Nuevos Tiempos y ha sido publicado por la editorial Akal. En este libro hace un repaso a algunas de las últimas tendencias del arte contemporáneo que queremos resumir en este post.

Grand Pop Paul McCarthy

En primer lugar habla de como algunos artistas se decantaron por el arte abyecto en la década de los 80 y la década de los 90, quizás como una manera de oponerse al fin de los movimientos que vanguardia que se producen en esa época con los últimos coletazos del minimalismo y el inicio de la posmodernidad. Señala Foster que la sociedad se fundó con una oposición a lo anal que se ha mantenido a lo largo de los siglos y que estos artistas tratan de sacar a la luz. Hablamos de las obras de Mike Kelley, Paul McCarthy o John Miller.
En segundo lugar tenemos a los artistas archivistas, Thomas Hirschhorn puede ser un ejemplo de ellos. Podemos compararlo con esos altares improvisados que surgen en las diferentes ciudades después que se produce un atentado, allí se atesoran objetos y mensajes de todo tipo acompañados de velas y flores o bien quioscos que incluyen todo tipo de información sobre un tema deseado. Según palabras del propio artista, se trata de conectar aquello que no se puede conectar.


Tenemos otros artistas que se dedican al tema del archivo, por ejemplo Tacita Dean, sus obras reflejan objetos que fueron creados con una visión futurista pero que fracasaron en su intento y fueron abandonados, se trata en muchos casos de un pasado heterogéneo e incompleto. 
Joaquim Koester presenta historias desconocidas que sucedieron hace tiempo y que sirven como elemento de reflexión para el espectador, aspectos que pudieron suceder y que desconocemos. 
Un tercer aspecto estaría conectado con la instalación a modo de diorama de diferentes objetos, conecta con la idea de los dadaistas que en 1916 querían poner el arte y la cultura al servicio del espectáculo y presentarlo al público como un programa de variedades. Rober Gober puede ser uno de los artistas que nos sirva como ejemplo de esta corriente.
Un cuarto aspecto tiene que ver con lo precario, lo que trata de denunciar una situación social en la cual el gobierno no quiere implicarse. Foster indica que lo lastimero es uno de los símbolos de lo precario. Es como esos cartones que exhiben algunos pobres en la calle que informan de una situación triste cargada de faltas de ortografía y de sinceridad. La precariedad y la emergencia se encuentran unidas. Thomas Hirschhorn ha trabajado también este tema.
Por último afirma el autor que se ha producido una vuelta a lo performativo. La performance como proceso que sirve para activar al espectador.


Por si tienes interés en ver en vídeo algunas de las obras y los artistas de los que hablamos en este post sobre últimas tendencias artísticas

miércoles, 5 de octubre de 2016

Turismo e inmigración en la obra de Franz Ackermann

En una de las obras más espectaculares del pintor Franz Ackermann una sala del Museo se llena con diferentes objetos al tiempo que los muros de la misma están llenos de pinturas que hacen alusión al tema que se desarrolla en la obra. La obra aparece como un "collage" de objetos y pinturas que se mezclan en lo que se ha dado en denominar "pintura expandida" siguiendo la pauta que Rosalind Krauss trazó con la escultura.


La instalación en cuestión lleva por título 23 Ghosts (23 fantasmas) y alude a una dualidad que se produce en el mundo contemporáneo entre las personas que buscan una oportunidad para tener una vida mejor y aquellas que asentadas en un consumismo aburrido, tratan de huir de la monotonía de cada día.
Por un lado tenemos todo esos inmigrantes que intentan llegar a las costas europeas a través del mar mediterráneo, gente que arriesga sus vidas en una barcas terriblemente frágiles, huyendo de diferentes motivos que atenazan su vida en los países de origen, desde la pobreza a la guerra. Muchos de ellos perecen en el intento, ya que se encuentran con todo tipo de trabas en su camino, desde la barrera que supone un mar impredecible a los muros que los países desarrollados han levantado a lo largo de sus fronteras con la idea de proteger el sistema de vida de los que habitan en su interior. El número de muertos (de los que poco se habla) es muy abundante, algunos agotados por un camino que no llega al final, otros engañados por unas mafias deshumanizadas que hacinan seres sin control en pequeñas barcas a merced de los caprichos climatológicos de la zona mediterránea.
Esta idea está representada por diferentes barcas desordenadas, alguna de ellas como si hubiera volcado, a lo que añadimos restos de ropas esparcidas por el mar, consecuencia de la apertura de alguna maleta que transportaba los pequeños enseres de uno de estos inmigrantes.
Por otro lado tenemos a los que habitan en el mundo capitalista. En la parte central de la instalación tenemos una cárcel, que tiene una doble lectura, ya que para los habitantes de los países ricos simboliza que están atrapados en la monotonía de un trabajo donde cada día se repite un protocolo similar que emplea tiempo en transporte, realización de ese trabajo y regreso con la finalidad de obtener dinero para satisfacer unas necesidades en su mayoría creadas por la sociedad de consumo(1). Por otro lado los lugares de origen de los inmigrantes también son una cárcel, ya que parece imposible salir de una espiral de pobreza, explotación o violencia en la cual el futuro es incierto y ni siquiera se pueden satisfacer necesidades básicas.


La manera que tiene el mundo desarrollado de romper esa monotonía es el viaje, el traslado a otra zona donde la visión que tengamos sea diferente a la que observamos cada día en nuestro camino al trabajo o a dejar y recoger a los niños en el colegio. En la obra aparecen unos catálogos de una agencia de viajes que serían la manera de escapar. En algunos casos visitando los países de origen de esos inmigrantes, cargados de aventura(2) y retos por superar, donde el peligro (a todo lo que nos rodea) parece la prueba que debemos superar. 
En otros casos nos embarcamos en viajes organizados que en muchas ocasiones semejan a los pastores que conducen su rebaño por el campo, todo está marcado, nos dicen lo que tenemos que ver y nos explican el punto de vista bajo el cual tenemos que apreciarlo, se visitan los mismos lugares en muchas ocasiones con el fin de simplemente decir que "he estado allí" porque no se puede ser menos que el vecino que ya lo ha visitado. En muchos casos sin conocer la razón por la cual se construyó, esculpió o pintó la obra en cuestión de la que estamos hablando (3). De hecho en muchos casos lo más llamativo es una anécdota que se salga de lo común, antes que las razones por las que el edificio incluye figuras de monstruos copiadas de grabados alemanes del finales del siglo XV (4).
Es curioso observar como cualquier cosa es factible de ser turística. Basta solo un poquito de diferencia respecto a la monotonía habitual. Todo es visitable y donde no existen monumentos que visitar bien sean históricos o naturales, estos se crean a base de espectáculo, "hemos convertido en atracción cualquier cosa que se salga de lo común"(5)

(1) "Mas ingresos no se traduce en mayor felicidad, de hecho en países que basan su desarrollo en el consumo, aumentan los fenomenos negativos, como el estres o la depresión, las jornadas laborales prolongadas y sin contacto social, el deterioro de las relaciones, la desconfianza y la incertidumbre" Zygmunt Bauman. Mundo conusmo. Paidos Contextos. 2010
(2) "En la aventura se confunde el ansia de lo nuevo y la esperanza en el porvenir. La aventura siempre se dirige a un destino en el que la tragedia se hace factible , ser mortal es la condición que permite entregarse al verdadero viaje" Fernando Castro Florez. En el instante del peligro. Ed Microgemas. Murcia 2015
(3) Carlos Jimenez comentaba acerca de como las sociedades contemporáneas resuelven su tiempo de ocio diciendo que tanto turistas como touroperadores se apuntan a una situación similar a la peregrinación que se lleva a cabo para visitar la Ermita del Rocio cada año. Allí se canta, se come, se baila, se copula y se decomisa droga en completa contradicción con lo que significa el evento, Carlos Jiménez Moreno La escena sin fin. El arte en la era del Big Bang. Ed Microgemas. Murcia 2013
(4) "El turista cultural no es un espectador atento, refelxivo, que se toma su tiempo ante los objetos que acaba de contemplar, es solo un transeunte que acaba de echar un vistazo a aquello que se le pone por delante o le sale al paso". Carlos Jimenez Moreno Opus Cit.
(5) Dean McCnnell. El turista. Una nueva teoría de la clase ociosa. Ed Melusina. Barcelona 2003


martes, 20 de mayo de 2014

El arte como excusa para la provocación

Vivimos en una época de demolición [1], del todo vale en el sentido estético y donde todo está permitido y justificado en aras de fines a veces un tanto extraños que nos impiden pensar con claridad. Ejercer la libertad de pensar exige silencio [2] y ese es un elemento más preciado que el oro en nuestra sociedad, tanto que cuando se consigue la nada, el silencio absoluto, emerge el miedo a lo siniestro, no escuchar nada es un símbolo de que algo malo está pasando o está a punto de suceder.
Pensaba últimamente en los recursos utilizados por la artista Miley Cyrus para seguir gozando de una fama obtenida gracias a uno de los principales elementos dedicados al no pesar, la televisión. Su público ha crecido con ella, ha consumido vorazmente sus productos, series, discos, merchandising variado, un consumo voraz y efímero, símbolo de nuestro tiempo. Cyrus fabrica o le fabrican una música desastrosa, que no llenaría ni una línea dentro de una futura historia del pop, pero en el mundo en el que nos movemos necesita destacar de alguna manera. ¿Como hacerlo? Ofreciendo aquello que clama por los más bajos instintos del ser humano masculino, mostrándose desnuda o semidesnuda con un único afán, que la estética del escándalo sea la que sirva para que se hable de su persona. El escándalo ha invadido nuestra sociedad, ha vencido al pensamiento y al razonamiento, los pechos de Miley, su lengua mas larga que la de Gene Simmons, guitarra de la mítica banda de rock Kiss, pueden generar y estirar una noticia mucho mas que cualquier descubrimiento positivo que facilite la comodidad y haga la vida un poco más fácil, no digo que sea necesario, sino simplemente más fácil.
Recurrir a los bajos instintos, al morbo por el simple hecho de serlo, me recuerda a las activistas de Femen que realmente nunca se lo que reclaman, pero las cuales me agrada ver con el pecho desnudo, porque como animal cualquier persona tiene sus instintos y en este caso los míos se inclinan hacia el sexo femenino. Solo me queda la duda de lo que las mujeres piensan sobre la utilización del instinto sexual para realizar no se que reclamaciones, porque hipnotizado por los pechos no me da tiempo a considerarlo.
No es la primera vez que se utiliza el escándalo para generar noticias, tenemos múltiples ejemplos de ello, no tenemos más que preguntar a Madonna o a Lady Gaga (y su estética del reciclaje contemporáneo[3]), pero resulta un tanto extraño que algunos de los artistas que últimamente presentan discos recurran a este tipo de bajezas para promocionarse en vez de utilizar lo que de artístico tiene el producto que deben vender. Aunque puede que el no arte o la carencia de contenido sea lo que les obliga a utilizar su cuerpo, en un ejercicio de libertad obligada y consentida, con el fin de vender más, como si aquellos que adquieran el nuevo cd de Miley Cyrus se hicieran con algo más que 40 minutos de canciones y unas páginas con fotos seguramente provocativas.
Estaba pensando que para presentar sus nuevos trabajos tanto Beyonce como Shakira y Rihanna (por favor estas últimas juntas en la misma cama y una le pone a la otra la mano en el trasero) se han caracterizado por este simulacro [4]en vez de por una realidad que se muestra enfangada por la falta de ideas y de calidad.
Quizás estos ejemplos se pueden aplicar al arte porque vivimos el mismo tiempo y las noticias son las que son, es mejor que te denuncie la Fundación Francisco Franco como le ocurrió al artista Eugenio Merino, por representar al dictador metido en una nevera, que analizar las razones por las cuales ese personaje (representado con un realismo cruel), era sacado y metido en la nevera a conveniencia de los políticos de turno
En toda esta falacia en la que nos movemos, ¿tu con que versión te quedas? ¿Prefieres escuchar o pasar a la acción?
Guy Debord decía que todos los elementos destinados a la distracción del ser humano, todo aquello que consideramos "espectáculo" está desviando nuestra atención para que no se reflexione sobre lo verdaderamente importante, sobre las cuestiones morales y éticas que afectan a cada uno de nosotros.
Mientras sigamos los debates televisivos que ya nos ayudan sobre aquello que debemos opinar, llenos de personajes que saben "de todo", que opinan sobre todo, que son especialistas en todo, que anulan nuestra capacidad de pensar, porque el tiempo corre a su favor. El tiempo que empleamos en ellos no lo dedicamos a cualquier otra labor que tenga que ver con el conocimiento de la estética o los valores importantes de la sociedad contemporánea[5]. Es un Matrix inducido para evitar el silencio[6], para anular el pensamiento, para girar en torno al morbo y a la crítica fundada en un conocimiento mínimo de la circunstancia.
Aprendamos a distinguir aquello que merece la pena, apartemos el "espectáculo" para dar paso al yo crítico, al que busca sus propias ideas y las expresa sin temor porque están basadas en los conocimientos adquiridos.

[1]El propio Theodor Adorno indica que los objetos que forman parte de un museo tienen connotaciones desagradables porque el espectador ya no tiene una relación vital con ellos y por tanto se encuentran en proceso de extinción.
[2]"Tiempo extraño este de una sociedad en la que el silencio se ha asociado a la muerte y donde entrar en un lugar vacío y no escuchar algún ruido hace cuestionarnos donde estamos y que estamos haciendo allí, invadidos por una sensación de desasosiego". Paul Virilio. El procedimiento Silencio. Buenos Aires. Paidos. 2001
[3]"Debemos diferenciar lo que es provocación en si y lo que es arte. En la proliferación de estilos plagiarios no aparece mas que un anhelo patético de notoriedad, una urgencia por conseguir a toda costa la fama, por precaria que sea, asumiendo una ironía que funciona como coartada". Fernando Castro Flórez. La Verdad pública, consideraciones críticas sobre el arte contemporáneo. Documenta Artes/UAM 2009.
[4]Utilizado en el sentido que lo hacía Braudillard, es decir una estrategia adoptada por el orden de producción capitalista para lograr su supervivencia a través del consumo ejemplificado en los objetos/signos que circulan en nuestra sociedad.
[5]"La televisión está embarcada en una consolidación del patetismo, acribillándonos con charlas sin sentido, gran alivio no tener nada que decir, el derecho a no decir nada. No es que exista un bloqueo en la comunicación sino un bloqueo en las declaraciones". Fernando Castro Flórez. Notas sobre el complot desactivado (artístico) contemporáneo. Dardo Magazine nº16 2/3 2001. Pag 25-42
[6]"El silencio, la falta de crítica, se puede convertir en consentidor de aquello que nos tiene silenciados sin opinión, como pueden ser los medios de comunicación. Guardamos silencio por miedo a meter la pata, por miedo a hacer el ridículo". Paul Virilio. El procedimiento Silencio. Opus Cit