jueves, 1 de marzo de 2012

Principales elementos de una catedral románica

Ya habiamos visto en este blog los principales elementos de una catedral gótica y hoy vamos a dedicarnos a ver los de una románica. Aunque podemos distinguir dentro del románico diferentes etapas, quizás la mejor manera de acercarnos a las catedrales románicas sea a través del mejor ejemplo que tenemos en España, la Catedral de Santiago de Compostela, obra cuyo comienzo debemos situar en el año 1075.

La planta del edificio nos indica que tiene tres naves, la central más ancha que las naves laterales. El crucero (brazos de la cruz) también esta muy marcado en planta y dispone de tres naves. Tiene cuatro pequeños absides en la zona del crucero. La cabecera es semicircular con girola (se puede girar alrededor de la cabecera) y cinco absides poligonales alrededor.
También por la planta podemos saber que la nave central está cubierta con bóveda de medio cañón (bóveda semicircular) y las naves laterales se cubren con bóveda de arista (resultado de cruzar dos bóvedas semicirculares), lo cual aparece indicado con dos líneas diagonales discontinuas.
La iglesia dispone de un pórtico cubierto a los pies donde como sabemos se situa la fachada principal y en el interior el Pórtico de la Gloria. Originalmente las portadas este (Portada de las Platerias) y oeste también estaban decoradas.

Al interior los arcos de separación entre la nave principal y las laterales son de medio punto y encima de ellos se sitúan las tribunas cubiertas por unas ventanas con arcos de medio punto apoyados en una columna. En el caso de Santiago las tribunas recorren todo el edificio, ya que su función era albergar a los peregrinos que llegaban allí y necesitaban hacer una o varias noches. También se aprecia la bóveda de cañón reforzada con arcos fajones que descansan sobre unas columnas que ascienden a recogerlo desde el pilar situado en la parte inferior y que tiene forma de cruz. También hay columnas adosadas que recogen el peso de los arcos de separación entre las naves.
La nave central no recibe iluminación directa, la luz llega por las ventanas abiertas en las naves laterales y en las tribunas de manera indirecta
Al exterior contrafuertes ayudan a recoger el peso de las bóvedas y los muros del edificio.

Pincha en las fotos para hacerlas más grandes


Para una mejor comprensión, os adjuntamos un vídeo con las principales características de una catedral Románica

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