martes, 30 de julio de 2019

Arte, estética Freak y medios de comunicación

Desde hace unos días ya esta a disposición de todo el mundo nuestro nuevo libro cuyo título abarca temas que tienes que ver con el arte contemporáneo, la estética y también el pensamiento y el desarrollo de la sociedad en los últimos años.



El libro esta dividido en dos partes diferenciadas. En primer lugar se analiza el concepto del "aura" de la cual hablaba Walter Benjamin en su Breve Historia de la Fotografía e intentamos analizar que es lo que queda de ese concepto en la actualidad. Sobre todo en la cantidad ingente de fotografías sin control que se toman cada día con nuestros teléfonos móviles. ¿Es posible encontrar el aura en todos y cada uno de los selfies que se toman a diario para ser posteados en redes sociales? Pues la verdad parece complicado, porque se ha abandonado todo aquello que tiene que ver con lo artístico, para convertirse en un mero postureo. Así pues parece que el aura queda determinada por el aquí y el ahora, por un instante efímero en que otra persona pulsa el botón de like o deja un simple comentario. La democratización de la fotografía solo ha conseguido inundar el mundo de la imagen y dotarlo de una fama completamente efímera y plagada de un consumo voraz al tiempo que vamos haciendo scroll en cada uno de nuestros teléfonos móviles.
En segundo lugar el libro trata de forma más amplia la influencia de los medios de comunicación en nuestra sociedad. Muchos han pasado a ofrecer un simple espectáculo completamente alejado de la información y plagado de tertulianos fanáticos, que tratan de imponer su criterio gritando mas alto que el que tienen al lado e interrumpiendo de forma constante, de manera que es imposible extraer ninguna conclusión. Las noticias son un espejo del desastre en el que está sumido el mundo, pero se trata de un desastre que no nos afecta porque el soniquete de las noticias siempre es el mismo y forma parte de un ruido de fondo que cada día llama a nuestra puerta sin que seamos capaces a abrirla para ver que es lo que realmente pasa. La verdad o la mentira ya no se distinguen y están en función de los intereses de cada cadena, será el espectador el que con versiones contradictorias tendrá que extraer sus propias conclusiones, en muchas ocasiones siguiendo sus sentimientos mas pasionales, decidiendo en cada tema cuál es su postura, para así enfrentarse a una futura conversación, que en el fondo tendrá bastante poco de intelectual porque habrá sido inducida para provocar posturas encontradas.
De todo ello y mucho más hablamos en este ensayo que tiene 105 páginas, incluye más de 40 citas a pie de página de diferentes autores y está dividida en los dos apartados que acabamos de comentar. El libro puede encontrarse en la página de Amazon tanto en versión papel como en versión ebook. Si alguien lo adquiere y lo lee agradecemos cualquier comentario o crítica constructiva


domingo, 21 de julio de 2019

El arte como mercancia

Una vez que se produce el nacimiento de la fotografía, el arte comienza su transformación. La llegada del hecho fotográfico a múltiples hogares a través de retratos (individuales o grupales) o bien de la representación de paisajes, hace que la pintura deba buscar un nuevo papel para continuar con su labor artística si no quiere ser sustituida. 

Asesinato en Ankara del embajador ruso en Turquía. 

Surgirán diferentes movimiento que tratan de dotar al arte de una nueva estructura, buscando en algunos casos la pureza o la esencia del arte, reduciendo sus formas o encontrando en el color la mejor expresión para el desarrollo de esta materia. 
Se trata como decía de el arte por el arte como decía Walter Benjamin, un grupo de inconformistas que se rebelan ante el hecho de entregar el arte al mercado y prefieren agruparse para buscar la esencia del arte. 
Al mismo tiempo Theodor Adorno también habla del arte pero teniendo en cuenta que debe mantener una relación mayor con la sociedad, es decir ser un elemento que estimule a la sociedad, que sea capaz de despertarla de su sueño, pero al mismo tiempo si convertirse en una mercancía. El arte debería hacerse cada vez más complicado, menos democrático. 
Si analizamos estas palabras de Adorno y las aplicamos a nuestra sociedad nos daremos cuenta que nada de lo que él pedía se ha cumplido en realidad. Muchos de los artistas que triunfan o que venden sus obras por grandes cantidades de dinero, o bien que pueblan los museos, han apostado por la simplicidad para llegar al público. Hablamos de los puntos de colores con los que Damien Hirst ha inundado el mercado o bien las instalaciones que Yayoi Kusama va realizando por diferentes museos. Son además exposiciones de éxito, en las cuales el elemento político del cuál hablaba Adorno ha quedado completamente anulado. Ha sido sustituido por la estética del punto y por el color.


Igual podríamos hablar de otros artistas que también están en boca de todo el mundo y cuyos planteamientos artísticos neo-pop dejan mucho que desear. Viven y trabajan para el mercado no para que exista una democratización del arte. Hablamos de artistas como Jeff Koons o bien Takashi Murakami
El arte político, reivindicativo, reflexivo, no está de moda, es un vestigio de un pasado que coincide con el principio de la posmodernidad.
Slavoj Zizek dice que la verdad radica en la exageración y Yayo Aznar Almazán apostilla que cada posición artística por muy radical que nos parezca esconde su parte de verdad . Lo único que es necesario es que el artista tenga esa voluntad de contar una verdad, la que sea, no simplemente puntos, líneas y colores. 

Santiago Sierra. No Global Tour 

domingo, 23 de junio de 2019

El Museo del Prado no permite tomar fotografías

Uno de estos días podía leer una noticia que decía que el Museo del Prado es uno de los pocos museos del mundo donde actualmente no está permitido tomar fotografías. 


Lo cierto es que esta decisión combina mal con nuestro modo de vida actual donde estamos acostumbrados a indicar a todo el mundo el lugar donde nos encontramos en cada momento. Además gracias a las redes sociales es posible provocar la envidia de las personas que nos siguen si el lugar en el que estamos es famoso o el objeto representado también lo es.
No tenemos más que pensar en la lucha que supone llegar hasta La Gioconda en el Museo del Louvre que se encuentra completamente masificado. Allí hay una lucha entre postureo y palos de selfie que tratan de tomar una imagen junto a este icono del arte. Es decir muchas personas en vez de disfrutar el cuadro y tratar de descubrir las innovaciones que Leonardo da Vinci introduce en él, tratan solo de tomar una foto para subirla cuanto antes a las redes sociales.
Así que tal vez la decisión de no dejar tomar fotografías en el Museo del Prado puede que no sea tan descabellada como estamos pensando. De esa manera es posible evitar que un gran número de personas que no tienen interés por el arte se acerquen al mismo. Esos que solo buscan tener una imagen para poder compartirla, aquellos a los que les da igual si Las Meninas es el original o una copia en papel de plástico de la tienda. Los que solo buscan agrandar su vanidad grancias a los likes y comentarios recibidos.
Lo cierto es que suena raro que un museo del siglo XXI no permita tomar fotografías. Antes tenian la excusa de que el flash podía dañar las obras, pero con los teléfonos actuales se puede tomar una instantánea en cualquier lugar sin dañar para nada las obras exhibidas. Algunos museos son grandes beneficiados por ello y así otra gente se anima a visitarlos gracias a las fotos de sus amigos. Ahora quizás el Museo del Prado no necesita nada de esto y por eso no permite que se tomen fotografías en este lugar.
Si tienes una opinión me gustaría conocerla. ¿Que te parece? ¿Debería el Prado permitir que se tomen fotografías dentro del Museo? 

domingo, 16 de junio de 2019

El concepto de envidia para Zizek

Me ha parecido interesante el concepto que en una entrevista hecha por periodistas daba el pensador y filósofo Slavoj Zizek acerca de la envidia. Esta entrevista se puede seguir en el libro publicado recientemente por Fernando Castro Flórez, con el título ...and so on and so on, se trata de una publicación de Cedeac de Murcia. Un librito de pequeño formato que cuenta con apenas 125 páginas y puede leerse de un tirón durante un buen rato libre.


Dice Zizek que la envidia es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Pero no se trata de una envidia de pobres contra ricos. No es la envidia de la posesión de riqueza la que amenaza nuestra sociedad. No se trata de que los pobres deban hacer la revolución porque ansían aquello que no poseen.
La mayoría de la gente que vive en las sociedades occidentales tiene sus necesidades básicas satisfechas. Por supuesto siempre pueden ser mejor o aspirar a más, algo que puede llegar o no hacerse realidad, pero eso en sí no importa.
Dice Zizek que la envidia actualmente se encuentra en el reconocimiento social. Es decir, teniendo las necesidades básicas satisfechas lo que aspira el ser humano es a ser reconocido por su valía en la sociedad. Ahí es donde principalmente se genera la envidia, entre los que llegan a ello y los que quieren llegar. Es ahí donde se dan las situaciones mas problemáticas y dramáticas, donde se ponen más zancadillas. A veces incluso no es una cuestión de que me vaya bien a mi sino que que le vaya mal al de al lado.
El propio Zizek lo ilustra con un chiste esloveno que dice: a un agricultor se le aparece un mago y le dice que le concederá lo que quiera. Puede pedir aquello que desee. Pero solo le pone una condición, de aquello que pida y reciba su vecino recibirá el doble. El campesino piensa durante un segundo y le dice al mago: sácame un ojo. 
Es muy macabro pero muy ilustrativo de lo que estamos hablando.

domingo, 14 de abril de 2019

Joseph Beuys le habla de arte a una liebre muerta


El 11 de Noviembre de 1965 Joseph Beuys llevó a cabo una de las acciones más absurdas que ha vivido el arte contemporáneo en toda su historia. Vestido con un traje de fieltro y con la cara untada en miel y polvo de oro, se paseaba por una galería de arte de Dusseldorf. En sus brazos tenía una liebre muerta y cada poco tiempo se acercaba a ella para susurrarle al oído una explicación de los cuadros que allí estaban expuestos.


La gente que allí se dio cita miraban la performance con cara de estupefacción, el artista estuvo tres horas paseando por la galería y ofreciendo al animal explicaciones de los cuadros que estaban colgados.
Se trata de una obra de arte conceptual donde el artista trata de transmitir una idea al público que allí ha acudido que en todo momento y con atención plena se cuestiona lo que Beuys está haciendo en cada momento. Los artistas conceptuales se sitúan en los límites de la lógica. Una obra de arte es una especie de proposición presentada dentro de un contexto artístico.
La idea de Beuys era que la gente tomara conciencia de las dificultades que tiene explicar el arte contemporáneo. Decía el artista que los animales, incluso los animales muertos, tienen una mayor intuición que muchos humanos, porque al no ser racionales no son capaces de cuestionarse las cosas que les explican.
La cuestión que se plantea es si podemos considerar esto como arte, tenemos una idea, un concepto que trata de transmitir y un público receptor que puede reaccionar de manera positiva o con sensación de rechazo. Conviene recordar que el ready-made que introduce Duchamp en 1917 cambia nuestra percepción del arte al convertir cualquier objeto por extraño que sea en artístico por el simple hecho de llevarlo a un museo. Pero no hace falta ir un siglo atrás sino que un icono como Andy Warhol también hizo lo mismo cuando en 1964 expuso en Nueva York un montón de cajas de las esponjas brillo, en este caso no se trataba de la propia caja que podía comprarse en cualquier tienda sino de unas reproducciones realizadas en madera con ilustraciones estampadas por medio de serigrafías, eran algo más grandes que las cajas originales. Se trataba de 24 envases que mostraban el lado más amable de la sociedad de consumo. Se trataba de una reproducción de los originales pero con una diferencia de precio considerable, unos podíamos encontrarlos en cualquier supermercado y otros en una galería de arte a un precio desorbitado. Entre las dos acciones no hay mucha diferencia pese a que una nos provoque cierto rechazo y la otra sea mucho más delicada.


Así que cuando Beuys le habla a una liebre y analizando algunas de las acciones llevadas a cabo en el siglo XX, debemos afirmar que se trata de una obra de arte. Si Manzoni fue capaz de presentar y vender a precio de oro unas latas con su propia mierda, por qué la performance de Beuys para explicar la dificultad de percepción que existe en el arte contemporáneo va a ser menos?

domingo, 31 de marzo de 2019

¿Qué es el luminismo?

Respecto a esta forma de pintar debemos distinguir dos momentos en la historia del arte. En primer lugar este término se aplica a algunos pintores que van a trabajar justo antes de la aparición de Caravaggio, en la transición entre el siglo XVI y silo XVII.


Algunos artistas van a utilizar estos grandes contrastes de luces en sombras en algunos de sus cuadros. Merece la pena echar una ojeada a los cuadros realizados por artistas como George La Tour que iluminaba el interior de la habitación con una vela, siendo el único punto de luz que incluía la obra, creando con ello fuertes zonas de luz y sombra dependiendo de la situación de los personajes mas cerca o más lejos de la vela.
Por otro lado la palabra luminismo también se aplica a otro grupo de pintores que trabajan en la transición entre el siglo XIX y XX. Puede aplicarse a diferentes estilos que aparecen en ese momento y que en muchos casos se mezclan y se confunden. Los artistas tratan de reflejar la influencia de la luz sobre el paisaje, objetos y personajes que componen la obra. Muchos de los artistas se dedicaban solamente a representar paisajes y estudiaban los efectos de la luz sobre ellos, en algunos casos estos efectos son parte más importante del cuadro que el propio paisaje, cuya belleza o incluso misterio aumenta con los efectos de la luz.


Otros artistas por su parte incluyen figuras humanas en sus cuadros. En España hay distintos artistas que siguen este estilo y mezclan el paisaje con el costumbrismo que también esteba de moda en la pintura de finales del siglo XIX. Encontramos personajes realizando actividades comunes o propias de una profesión concreta. Todo ello representado con gran nivel de detalle como es característico de la pintura costumbrista que tanto éxito tuvo en España. La obra Descanso de Segadores realizada en 1901 por Vicente Castell puede ser un buen ejemplo de ello.
Uno de los grandes representantes del luminismo español será Joaquín Sorolla que muestra un dominio excepcional tanto del paisaje como de la luz que aparece en cada uno de sus cuadros, donde los paisajes de playa tienen una belleza y un colorido especial.
Muchas veces se ha dicho de Sorolla que es un pintor impresionista, aunque nosotros pensamos que pertenece más a esta corriente preocupada por el efecto de la luz sobre el paisaje y los personajes. Es uno de los grandes pintores de la transición entre los dos siglos.


domingo, 17 de marzo de 2019

El Capricho una obra de Antoni Gaudí

Gaudí realizó muy pocas obras fuera de Barcelona, en concreto fueron 3, una en la ciudad de Comillas, otra en Astorga y la tercera en León. El resto de su trabajo se encuentra concentrado en la ciudad de Barcelona. Es cierto que el arquitecto no era muy proclive a salir de la ciudad y que se trata de obras de primera época, una vez consolidado no volverá a realizar obra alguna fuera de la ciudad condal.


Cuando miramos fotografías de El Capricho, que se encuentra en Comillas, en la Comunidad de Cantabria, podemos observar que Gaudí no es todavía un arquitecto modernista. Así como otras obras tienen una clara inspiración en la naturaleza e intentan imitar sus formas, este trabajo no ha llegado todavía a ese punto. el edificio fue construido entre los años 1883 y 1885.
Gaudí tuvo una formación neogótica en la escuela de arquitectura, estos movimientos neo estaban de moda en el momento en que él estudiaba y sus primeros trabajos tienen estas conexiones con este tipo de movimientos.
El ambiente general de la casa nos recuerda obras de tipo neomudejar, la utilización del ladrillo es determinante. Ya lo había utilizado en otros edificios como la Casa Vicens. El neomudejar alcanzará su máxima expresión en la ciudad de Sevilla de la mano del también arquitecto Aníbal González con edificios como la Plaza de España o el Museo de usos y costumbres populares. 


Junto a la utilización del ladrillo Gaudí utilizaba en sus obras un tipo de torres que resultan extrañas a la arquitectura española. Se trata de torres orientales, como la que podemos observar en la entrada del edificio, que Gaudí había estudiado por su cuenta y que le llamaban la atención. Son ejemplos tomados de la arquitectura de la zona de oriente medio que repite en muchos de sus edificios. Al mismo tiempo se combina toda esta decoración con azulejos que también eran típicos de los edificios musulmanes como podemos observar en palacios como el Alcázar de Sevilla o la Alhambra de Granada
Junto a la combinación de colores, rojo y verde, también llama la atención el tejado que cubre el edificio, que tiene una inclinación excesiva, comparada con los edificios españoles en general. Parece más propia de edificios del norte de Europa, zonas donde hay una mayor abundancia de lluvia que la que tenemos en España.