domingo, 15 de marzo de 2015

El equipo crónica explicado a los niños

Para comprender la pintura del Equipo Crónica debemos situarnos en el contexto en el que surge este grupo de pintores que trabajan de forma conjunta. Estamos en la España de los años 60 y a lo largo de los 50 los artistas que más han destacado han sido los informalistas, abanderados por Tapies, Millares o Saura, recogen la tradición del expresionismo abstracto norteamericano y lo adaptan a su propia visión en España.


Pero superado ese momento durante los años 60 se vive un momento de mayor apertura, los turistas comienzan a llenar las playas españolas y existen unas necesidades básicas que han sido cubiertas con el trabajo que ha surgido en las ciudades, ello ha permitido que mucha gente pase del campo a la ciudad y que comience a surgir una clase media ligada a una serie de objetos básicos de consumo que en ese momento se pueden permitir. La industrialización ha generado todo este cambio social en España. 
Es en esa incipiente sociedad algo más abierta y ávida de consumo donde surge el Equipo Crónica. Este grupo de artistas apadrinados por el crítico Tomas Llorens llegarán a redactar un manifiesto en el año 1965 sobre sus pretensiones pictóricas que ayudan a definir su línea y método de trabajo. 
El grupo surge en Valencia y estaba formado por tres artistas, Rafael Solbes, Manolo Valdés y Juan Anotnio Toledo. Este último abandonó pronto el grupo, pero Solbes y Valdés continuaron implicados en el proyecto hasta la muerte del primero que tuvo lugar en el año 1981 momento que consideramos el de la desaparición del grupo. Y así debía ser ya que juntos planteaban los temas y juntos realizaban las pinturas los dos artistas.
El equipo crónica recoge algunas de las tendencias europeas del momento, entre ellas una de las que más éxito tuvo, tanto en Europa como en Estados Unidos, nos referimos al pop art. Aunque para ellos, igual que le ocurre a otros pintores como Eduardo Arroyo, el pop art es un método de expresión crítica contra la sociedad y el gobierno español del momento, aunque sea de forma tímida porque quizás no podía hacerse de otra manera.


Trabajaban con iconos claramente reconocibles, tanto españoles como extranjeros, realizando pinturas en serie variando pequeñas posiciones u objetos que portan los personajes. Revisan algunos de los grandes iconos de la historia del arte español, encontrando personajes de artistas como El Greco, Velázquez y Goya en algunas situaciones inverosímiles e incluso divertidas, combinando este tipo de imágenes con algunos iconos del consumo que surgen en los años 60.
Algunos de estos personajes salen de su contexto habitual para integrarse en acciones propias del momento en que son pintados, creando sin duda situaciones la mar de divertidas.



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