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miércoles, 14 de octubre de 2015

La creación de Adán de Migel Angel para niños

Esta pintura es uno de los nueve episodios representados por Miguel Angel en la Capilla Sixtina en Roma, bajo encargo del Papa Julio II que le había requerido para este trabajo así como para la representación en el ábside de una escena del Juicio Final.


La obra fue pintada en el año 1511 y ha servido de modelo iconográfico para una representación extraña a lo largo de la historia del arte como es la creación del primer hombre.
Según la tradición cuando Dios había terminado la creación de la tierra, montañas, agua, ríos, cielo, decidió crear al hombre a su imagen y semejanza, como si fuera un reflejo suyo y entonces modeló en barro una figura humana que solo necesitaba que le insuflaran vida para poder moverse. Ese es el momento que tenemos representado en la escena, justo cuando se tocan los dedos de Dios y de Adan es el momento en el que el primer hombre adquiere la vida. Así lo vemos recostado sobre la tierra, completamente desnudo y esperando el toque para poder incorporarse.
Dios Padre aparece como era tradicional representado como un anciano venerable, es decir mayor y con barba blanca, da cierta impresión de velocidad, como si estuviera muy ocupado, parece que va a tocar la figura de Adan e inmediatamente marcharse para hacer otra cosa, en esa especia de velo que le protege y donde aparece rodeado de personajes.
Es curioso que con su brazo izquierdo está rodeando los hombros de una mujer. Esta figura quiere interpretarse como Eva, que todavía no habría sido creada, pero lo va a ser. Recordemos que según la tradición Eva fue creada de una de las costillas de Adán. El resto de figuras que rodean al Padre serían ángeles y amorcillos.
Miguel Angel es uno de los grandes genios de la pintura, había venido de Florencia a Roma, en la ciudad donde pasó su infancia aprendió muchísimo sobre pintura con los más grandes desarrollando un estilo personal, con grandes figuras muy musculadas y una perfecta distribución de color, que incluye tonalidades a veces un tanto extrañas, como colores anaranjados o el mismo rosa del manto del Padre que podemos observar en la pintura. Miguel Angel es un artista que en muchas ocasiones se acerca al manierismo mas que al Renacimiento, el uso de esos colores son prueba de ello.


domingo, 23 de agosto de 2015

Las tres gracias de Peter Paul Rubens

Las tres gracias es una pintura de Rubens que se conserva actualmente en el Museo del Prado. Estaría pintada en torno al año 1636 y fue comprada por el rey Felipe IV tras el fallecimiento del artista en el año 1640 ya que pertenecía a su colección particular.


En esta obra siempre puede hablarse de los cánones de belleza femeninos y como estos van cambiando a lo largo de los siglos y tanto en el siglo XX o XXI dependiendo de la década de la que hablemos, nos encontramos ante un modelo diferente, ya que no son para nada lo mismo la visión atlética de los años 20 con la voluptuosidad de los años 50.
El barroco es la época del teatro y del truco, muchas veces con la finalidad de engañar al espectador, pero en muchos casos nos encontramos ante un movimiento mucho más realista que sus predecesores. Encontramos otra obra de las tres gracias pintada por Rafael Sanzio donde el cuerpo desnudo de las mujeres está por completo idealizado, ya que muestra la perfección de sus curvas y sus carnes. La forma que tienen las mujeres de mirar también es diferente en los dos cuadros, mucho más perdida en la obra de Rafael que en la de Rubens. Frente a esta idea Rubens nos acerca mucho mejor a lo que sería la realidad de la mujer en esa época y también a un canon estético que podría estar de moda a tenor de las muchas veces que repite estos modelos en sus cuadros. Se trata de una belleza mucho más sensual que física.
Las tres gracias representa a las tres hijas del dios Zeus, reunidas creando un círculo acompañadas por un amorcillo en la parte derecha del cuadro, completamente desnudas, la figura de espaldas se apoya en las otras dos y llevan unos velos transparentes que permiten ver cada una de las partes de su cuerpo, como hemos comentado mucho mas cercanas al realismo imperante en la época barroca que a la idealización medieval. Hay quien afirma que una de las mujeres representadas sería la segunda esposa de Rubens, algo muy habitual que familiares o personas cercanas al artista pudieran servir como modelo a la hora de pintar sus obras, ya que muchos pintores barrocos lo harán de esta manera.

Las tres Gracias. Rafael Sanzio

miércoles, 26 de febrero de 2014

Nuevo Testamento para niños. La traición de Judas


Una de las más interesantes representaciones en pintura y en escultura es la manera de representar a Judas momentos antes de que se produzca el Prendimiento de Jesucristo, el momento en que los apóstoles se encuentran celebrando La Última Cena
Se suele representar el momento en que Jesucristo comunica a los apóstoles que uno de ellos le van a entregar por eso muchos de ellos están mirando a los otros o se señalan a si mismos para preguntarse si son ellos los que van a hacerlo, todos con una cara de sorpresa bastante grande. Todos menos uno que vemos que se encuentra mirando al espectador, con una mirada un tanto sospechosa y que podemos identificar con Judas Iscariote.
Aunque es difícil identificar a todos los apóstoles ya que algunos no llevan ningún símbolo, en el caso de Juan o de Judas es más fácil, quizás también en el de Pedro que suele ser el más anciano del grupo. Juan no tiene barba y aparece con la cabeza apoyada en el hombro del maestro tal como describe en el evangelio. Por su parte Judas, que es a quien dedicamos este post, suele aparecer con una bolsa de monedas en sus manos y hace intención de levantarse porque se marcha para comunicarle a los miembros de la sinagoga donde pueden encontrar a Jesús que se dirige a rezar a Getsemani. Así es como lo apreciamos en la pintura, con sus 30 monedas de plata metidas en una bolsa y mirando sospechosamente al espectador.
Esta pintura de finales del siglo XVI se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla y es obra del pintor Alonso Sánchez

lunes, 15 de julio de 2013

La escuela de Atenas de Rafael Sanzio



Esta pintura entre el renacimiento y el manierismo fue realizada en los año 1509-1510 y estaría destinada a decorar alguna de las estancias del Vaticano. La Escuela de Atenas está dedicada a la filosofía y los filósofos.
Una de las primeras cosas que destaca en la obra es la perspectiva, no solmante buscada con la arquitectura, los contrafuertes y la bóveda de casetones ayudan a ello, sino en la disposición de los personajes que nos conducen con lineas diagonales al espacio central donde se sitúan los dos filósofos más destacados.
Así presididos por dos grandes esculturas que representan a Apolo y Atenea, encontramos las figuras de filósofos, científicos y matemáticos muy destacados en la época clásica.
En el centro de la composición Platón y Aristóteles se encuentran caminando y debatiendo, el primero con su libro El Timeo en la mano y señalando con la otra hacia el cielo, el segundo con su obra de Etica a Nicómaco y señalando a la tierra, en alusión a lo que más destacó en las ideas de cada uno. Pero junto a ellos aparecen otros personajes entre los que cabe destacar.
Heráclito, el folósofo presocrático, apoyado sobre un gran bloque de mármol, su figura se inspira en Miguel Angel, compañero de Rafael en la decoración de los frescos del Vaticano.
Parménides, fundador de la escuela Eleática, sus reflexiones sobre la naturaleza pueden considerarse como precursoras de algunas ideas de Platón.
Hipatia, que es representada como una de las amantes de Rafael, es la filósofa neoplatónica de Alejandría, experta en algebra, geomatría y astronomía.
Plotino, uno de los personajes cruciales en la teología cristiana, seguidor de Platón, algunas de sus teorías fueron aplicadas a la doctrina cristiana.
Socrates, que aparece conversando con un grupo de jóvenes, adoctrinando a la juventud, causa por la que fue condenado a muerte (corromper a los jóvenes), es junto con Platón y Aristóteles el filósofo griego mejor considerado.
Otras muchas figuras aparecen en la obra, desde astrónomos como Ptolomeo, poetas como Homero, conquistadores como Alejandro Magno u otros filósofos como Diógenes, Zenón de Citio o Averroes. Hasta el propio Rafael se autorretrata en la obra.
Amplia la imagen para descubrir a cada personaje

miércoles, 3 de abril de 2013

La Perla o Sagrada Familia de Rafael Sanzio


Este curioso cuadro titulado la Sagrada Familia con San Juanito pero conocido como La Perla, fue pintado por el italiano Rafael Sanzio entre 1518 y 1520 y actualmente se encuentra en las salas del Museo del Prado donde puede visitarse habitualmente.
Nos llaman la atención una serie de cosas en el mismo que nos gustaría destacar, en primer lugar que cuando se representa una Sagrada Familia tradicional, solamente aparecen tres personajes la Virgen Maria, San José y el Niño Jesús, pero en este caso vemos que se suman dos más, Isabel la prima de María y su hijo, el futuro Juan Bautista, al cual podemos distinguir por una pequeña piel que le cubre el cuerpo, al igual que la que llevará años más tarde en el desierto mientras se dedica a bautizar a la gente.
Una segunda cosa curiosa es que esta escena nunca se dio sino que puede ser fruto de la imaginación del artista, para ello debemos acudir al evangelio. Ya habíamos visto en el blog como la Biblia nos habla de la escena de La Visitación, es decir el momento en que María, sabiendo que su prima muy mayor se encuentra embarazada, se acerca para verla y echarle una mano en lo que pueda. Ese es el único momento en el que se alude a la madre de Juan Bautista en el Evangelio, por lo que esta escena que podemos contemplar nunca se narró en él. Sin duda es posible que los niños se conocieran y jugaran juntos en algún momento, pero como sabemos las historias sobre la infancia de Cristo son más bien escasas en el evangelio.
En tercer lugar hay una absurda teoría que pudimos leer en el último libro de Javier Sierrra titulado El maestro del Prado, que cuenta como habría algunos seguidores de una incoherente creencia. La existencia de dos niños llamados Jesús que nacen al mismo tiempo, uno en Belen y otro en Nazaret, que tienen personalidades diferentes, pero que llegado un momento uno influye de tal manera al otro que sus personalidades se funden en una sola para concluir en el personaje que nosotros conocemos. Estos secretos que se transmitirían de la mano del artista deben ser tomados con mucha precaución, careciendo de cualquier base aquello que nos platean desde ese libro. Según el narrador esos dos niños son los que aparecen en el cuadro.
Por último si nos llama la atención la cara de Santa Isabel, según la tradición era muy mayor cuando se quedó embarazada y así lo contemplamos en el cuadro, frente a una Virgen María muy joven , casi una niña. Pero es curiosa esa sensación de cansancio y angustia que tiene, quizás agobiada por tener que a su edad cuidar de un niño que está todo el día jugando y le cansa demasiado, de hecho vemos como María le pone la mano encima de su hombro intentando animarla. Tal vez se encuentra pensativa o atormentada porque conoce el futuro de los dos niños, ahora felices, pero que como sabemos sufrirán mucho y les arrebatarán la vida por sus ideas.
Como observamos al fondo se encuentra a nuestra izquierda la imagen de San José, un tanto alejado, trabajando en la carpintería. A la derecha un bello paisaje con elementos arquitectónicos que nos muestran el dominio del maestro, tanto en los personajes que representa como en la profundidad de sus obras.

Aquí tenemos un vídeo con un completo análisis de la obra y muchas más fotografías para poder

comparar